Dicen las historias que aquel bosque está embrujado...
Hace muchos años, dos niñas fueron asesinadas por su propia madre después de que ella cayera bajo la posesión de un demonio. Eran unas gemelas bastante peculiares y se apellidaban Parker.
La casa donde vivían las pequeñas todavía permanece en algún lugar de aquel bosque, relativamente abandonada y escondida entre los árboles. Sin embargo, las niñas Parker nunca abandonaron realmente aquel lugar, pues quedaron atrapadas en este mundo condenadas a vagar por el bosque como almas en pena.
Desde entonces, cada vez que alguien llega hasta aquella casa, la encuentra aparentemente bien, como si todavía estuviera habitada. Todo parece normal, incluso acogedor, pero existe algo que nadie logra explicar.
Las personas que entran al bosque no vuelven a salir, algunas desaparecen sin dejar ningún rastro, otras jamás son encontradas y de algunas ni siquiera se llega a recuperar el cuerpo. La existencia de las almas en pena de las niñas Parker continúa siendo un completo misterio. Nadie sabe exactamente qué ocurrió aquella noche, ni por qué sus espíritus permanecieron atrapados en aquel lugar.
Se rumora que a medianoche desde el interior del bosque pueden escucharse los desgarradores gritos de dos niñas pequeñas, los mismos gritos que dieron cuando fueron asesinadas.
Algunos dicen que solo son animales, otros creen que es el viento atravesando los árboles, pero quienes han logrado sobrevivir una noche dentro de aquel bosque cuentan algo diferente.
Dicen haber escuchado los gritos, dicen haber escuchado los llantos y algunos aseguran haber escuchado incluso dos pequeñas voces llamándolos por su nombre.
Pero eso solo son rumores y mitos...
¿O no?
Porque hay historias que nacieron de la imaginación y hay otras que nacieron de algo que realmente sucedió.
Así se escuchan diariamente:
Gritos de medianoche.