La Leyenda del Elemental

Mareas altas

Al llegar a mi torre, arrojo mi mascarilla con todas mis fuerzas, dañando la pared más de la cuenta, entonces ser un dios también significa destruir cosas. Grito y lloro como loco, pretendiendo no terminar de destruir este lugar es una sorpresa que no se haya derrumbado tras tanto tiempo y tanta tierra sobre este. Es pasada las 11 que ya me aburre y lo dejo, ya no siento cansancio alguno al ser un dios, eso explica cómo MizuNo pudo causar tanta destrucción sin problemas, el cansancio te para incluso siendo parte de la familia Musk y sus tratamientos para durar días enteros sin dormir. Suena doloroso y lo es, pero no me queda más que aceptarlo quiera o no, lo hecho hecho está. Me seco las lágrimas y me dirijo al salón central en pijama, está versión del traje (el original sigue guardado en mi maleta) es muy incómoda y se nota que es para la batalla, también tardo un poco en hacer que al quitarme el traje con mis poderes no tenga un hermoso kimono verde oscuro, no lo odio, pero prefiero mis shorts y camisa de manga larga. 

Todos ya se están organizando y entro ahí extrañando a los otros al verme, como si no hubieran visto a alguien en pijama, la uso todos los días.

— ¿Por qué se me quedan viendo?

— ¿Acabas de transformarte en un dios y lo primero que haces es ponerte pijama? —Masato no se reserva la pregunta.

— Necesitaba comodidad y movimiento, no todos están hechos para usar trajes todo el tiempo.

— Tardaste más de 10 minutos en ponerte esa ropa, después de… sacar la frustración fuimos a este lugar a esperarte —Zyo no deja de manosear un reloj de arena que Kuki Kara nos enseñó cómo funcionaba.

— Porque cada vez que me quitaba la ropa aparecía un kimono y no es de la ropa que me guste usar a diario, casi pensaba que era como esas prohibiciones del porno en Corea. después del décimo intento logré ponerme mi ropa normal.

— Los dioses no estamos peleados con el erotismo, valoramos la creación y el placer.

— ¿Estás seguro? Aquí no hay mucha educación sexual —Masato habla acerca de esa situación que es problemática y Japón no sabe cómo solucionarlo, en parte por esos pervertidos—. Jayden seguramente ya hizo todo el abecedario y Zyo es intersexual y nació de un huevo.

— En primera, ¿Y qué tiene que ver nuestra sexualidad en esto? se supone que hablábamos de pijamas; en segundo, no seré virgen, pero tampoco lo llevo al extremo.

— Me sorprende que soy el único aquí que no tiene idea de esos temas pensando que incluso los dioses lo toman muy personal.

— Eso fue decisión del pueblo, no de los dioses. Continuando con el tema, Izanami liberará a MizuNo mañana a las 5 de la madrugada y ahí es donde es nuestro deber intervenir y matarlo…

— Tan poco te costó sacrificar a la gente para hacerle favores a tus compañeros y hermanos —le recrimino haber hecho tal trato que matará a tanta gente, soy reemplazable y Sena lo haría mejor. 

— No fue mi decisión, Izanami hizo un sólo trato y tuve que aceptar a regañadientes, si hubiera otra alternativa menos agresiva la hubiera aceptado, que sea mi madre no nos hace sus preferidos ni los más queridos. 

— ¿Y cómo ganarían todos si es liberar a MizuNo y sacar de sus casillas a Jayden?

— Tiempo y vidas humanas, eso es lo que ganamos, saldrá de su prisión sin provocar un tsunami nunca antes visto y tendremos la señal adecuada para saber cuándo interceder. ¿Qué perdemos? Los tres nada que no podamos superar, Jayden es el que sufrirá las consecuencias, ella e Izanagi acordaron que como elemental tenías que cortar todo vínculo humano y en tu caso incluye abandonar el imperio, puedes visitar a tus amigos cuantas veces quieras, pero tendrás que quedarte en Japón.

No digo nada, no sé qué hacer o decir después de recibir ese castigo tan horrible. Salgo de ahí y de inmediato le llamo a todos mis amigos en desesperación y toda la frustración del mundo. 

— Sé que es muy tarde y les haré la peor traición del mundo, pero necesito que sepan eso inmediatamente, esto se ha salido de control y siento que ya estoy muerto por dentro. Tendré que quedarme aquí de ahora en adelante, primero tendré que acabar con el maldito elemental original de agua y… 

Ellos me ven desconcertados, no me entienden y no por hablar muy rápido, es como si lo que dijera fuera en otro idioma. Reviso el chat y descubro que los comentarios en inglés se ven como simples trazos al azar sin aparente significado. Me han quitado mi vida, me han quitado mi futuro, ahora me van a quitar a la gente que amo. 

— ¡Masato, ven ahora inmediatamente! —grito tan fuerte, si él tampoco los entiende estoy jodido—. ¡Ven ahora, te lo suplico!

Masato entra asustado y a punto de caer al deslizarse por los brillantes y resbaladizos adoquines en la entrada de mi habitación. 

— ¡¿Qué pasó?! 

— No los puedo entender, no puedo entender a mis amigos, y yo… no sé a quién más llamar, no sé qué hacer y… 

—  Veremos que hacer luego —lee los mensajes y al hablar no entiendo lo que dice y quiero pensar que está diciendo una maravillosa y emotiva despedida, él tampoco puede evitar llorar y me pide una última cosa—. ¿Qué les quieres decir por última vez? Están tan orgullosos de ti. 

— Diles que los amo como nunca, antes pensaba que sobraba en el grupo y no les era suficiente, pero ahora los veo como grandes amigos del alma, aunque no estaré ahí en persona, estaré siempre cerca de ellos para seguir junto a quienes más quiero.



#4797 en Otros
#827 en Acción
#3932 en Fantasía

En el texto hay: descubrimiento, dioses, héroe

Editado: 09.05.2024

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.