Los cristeles rotos, estamos agachados y llenos de miedo, ¿Por qué nos hacen esto? Solo somos jóvenes que quieren la justicia, por mi madre que me enseñó a ser un cabrón y no dar el brazo a torcer cuando veo algo injusto. Hoy grite, luche por lo que quería.
Con las fuerzas para que nos quedan hacemos que mujeres y niños salgan intactos hicimos barricadas con nuestros cuerpos, ¡NO DAREMOS UN PASO ATRÁS! Somos la revolución de Tlatelolco.
Creo que son más de las 7 y la noche nos arrasó, dejándonos en una oscuridad, el hambre, la sed nos obligan a salir, pero ya perdimos a muchos, los guantes blancos, eso es lo que nos dio el fin.
Al salir el sol los pocos que quedamos levantamos a nuestros soldados caídos.