Segundo contacto.
Un hermano del Cosmos:
La vida en Dios es muy diversa, rica en fuerza divina. Quien lo reconoce y se esfuerza por ello, tiene muchas posibilidades, según el grado de consciencia. Cuanto más nos acercamos a la luz divina, tanto más amplios se vuelven nuestros conocimientos espirituales, y de acuerdo con nuestra vida y nuestros conocimientos también podemos actuar. El ser humano se encuentra tan encerrado, porque no abre los ámbitos de consciencia, que todos hemos recibido como herencia de Dios, nuestro Señor.
Los ámbitos de consciencia son nuestra vida. A través de ellos experimentamos y nos enteramos de lo que realmente llevamos dentro, que es toda la Creación. La totalidad nos fue inspirada por la vida eterna, a la que veneramos y servimos.
Aunque vosotros los seres humanos viváis como esclavos de vuestra ignorancia, aun así, sois nuestros hermanos.
Nosotros venimos de mundos superiores, de allí donde no existe la noche, como aquí. Allí existen las corrientes magnéticas espirituales, que en todo momento son activadas por la luz espiritual fluente, el éter. Esto significa que nosotros no tenemos noche, ya que nuestro sistema solar no presenta la cristalización terrestre. Nuestro planeta no se encuentra sometido a estas alteraciones como vuestra Tierra, porque con una vida legítima lo mantenemos en una misma vibración, que nos fue ofrecida por la Ley de Dios.
También nosotros reconocemos, que debemos seguir evolucionando. Sin embargo, nos hemos propuesto la misión de no solo desarrollarnos nosotros mismos, sino de seguir refinando también a nuestro planeta. Por eso nuestro tiempo de maduración y realización es más largo. Nosotros reconocemos, que nuestro sistema solar, que existe en una de las muchas galaxias, pertenece a la eterna existencia pura, y que solo es una parte de nuestro eterno planeta-hogar.
Nos hemos propuesto la misión, de no solo dar importancia a nuestro propio desarrollo, sino de elevar también a nuestro sistema solar al refinamiento espiritual legítimo. Dios, el Señor y Padre de todos nosotros, nos da para ello Su fuerza y amor a todos nosotros.
Igual que nuestros cuerpos espirituales son atraídos por la Ley de gravitación espiritual, que es la Fuerza Primaria de toda existencia, de acuerdo con nuestro nivel espiritual, también es elevado un sistema solar refinado a una vibración superior.
Junto con muchos hermanos, que viven en otras galaxias, nos hemos propuesto la misión de cuidar a nuestros hermanos en la Tierra, porque el gran tiempo de transformación está cerca. Pero antes de que esta entre en acción, caerán sobre la humanidad grandes guerras y catástrofes, que harán temblar la Tierra. Por estas reacciones, que son consecuencia de las acciones de la humanidad, aún habrá muchos seres humanos, que encontrarán su camino hacia mundos superiores a través de su Redentor, porque al final a los seres humanos y a las almas ya no les quedará otra salida. El hombre materialista y el alma envuelta en vibraciones terrestres, ya no tendrán nada a qué agarrarse, ni a sus bienes y pertenencias ni a un objeto querido. Tampoco el prójimo ya no le dará apoyo, porque cada uno estará buscando asustado o indefenso una salida de estos acontecimientos venideros.
Para poder llevar a cabo nuestra misión, nos dirigimos hacia la jerarquía divina. En nuestra oración pedimos que nos fuese permitido ayudar a nuestros hermanos humanos.
También entre nosotros hay grandes iluminados, que por nuestras plegarias recibieron la respuesta afirmativa de la jerarquía divina, de que podemos servir al Maestro de los maestros, prestando ayuda a nuestros hermanos humanos.
Con este servicio al prójimo nos ha sido concedida una gran misericordia por parte de nuestro Señor y Dios, pues el servicio al prójimo fomenta al mismo tiempo nuestra evolución espiritual. Estas fuerzas misericordiosas recibidas, sin embargo, no nos las quedamos para nosotros; las repartimos a partes iguales a nuestro sistema solar, que queremos llevar con nosotros hacia el Ser Superior, hacia lo eterno, con nuestro activo amor al prójimo.
Me ha sido permitido hablar a través de ti a todos los que desean escucharnos, y de volver a hacerlo de vez en cuando. Ya que en esta Tierra se esparcen tantas falsedades sobre nosotros, podemos poner aquí algunas cosas en claro.
Así se producen falsos comunicados: Un ser humano con facultades mediales toma partes de manifestaciones legítimas de otros médiums, y añade algo más de su parte, de modo que la verdad se vuelve impura, es decir, llena de ideas y opiniones.
Lo único que queremos es ayudar a nuestros hermanos humanos, y hacer un servicio de samaritano, del que este mundo tiene gran necesidad. A pesar de la gran acción de misericordia de su Redentor, la humanidad no ha conseguido ayudarse con la gran ayuda y fuerza misericordiosa.
Ya que muchos seres humanos solo se preocupan de sus bienes dándoles gran valor, no pueden comprender, que otros deseen ayudarles. Creen que todo lo que viene de fuera, de más allá de su sistema solar, les es hostil.
El que desde los mundos superiores penetra en las profundidades de lo material, es imposible que sea un enemigo, sino que solo puede ser un amigo. Pues el que posee la fuerza para volver a salir de esta materia y de volver a los mundos luminosos, ese sabe también cómo aplicar la Ley del Señor, aunque nosotros, y esto lo admito, tampoco podemos verificar aún del todo la Ley de la Vida. A pesar de todo hemos reconocido que solo el amor al Todopoderoso y al prójimo, la entrega a Dios, el Señor, y a nuestro prójimo nos hace avanzar en la evolución de la Ley.
Con estas breves declaraciones deseo transmitir la verdad. Nuestra misión es ayudar a nuestros hermanos humanos y dar testimonio de nuestra verdadera existencia.
Como ya dije, no queremos otra cosa que verificar el amor al prójimo, para que algún día todos podamos volver a vivir unidos en la perfección, en la existencia eternamente pura.