Mi Reino Por Un Amor

Capítulo 2

Alexei salió de la cocina, dejando a Natasha y Gila continuando con los preparativos. Gila, siempre dispuesta a dar su opinión, miró a Natasha y comentó:

-Natasha, deberías ser la esposa de Alexei, la señora de esta casa. Se nota cuánto te importa todo esto.

Natasha, sorprendida por el comentario, sonrió tímidamente. Mientras intentaba cortar los tomates, su mente se distrajo por un momento y, sin querer, se cortó un poco el dedo.

-¡Ay! -exclamó Natasha, mirando el pequeño corte.

Gila rápidamente dejó lo que estaba haciendo y se acercó a Natasha.

-Déjame ver, querida. No parece grave, pero vamos a limpiarlo y ponerle un vendaje -dijo Gila, tomando el dedo de Natasha con cuidado.

Natasha asintió, agradecida por la ayuda de Gila.

-Gracias, Gila. Es solo un pequeño corte, nada serio.

Mientras Gila limpiaba y vendaba el dedo de Natasha, continuó:

-De verdad, Natasha. Eres una buena persona y tienes un gran corazón. Alexei es afortunado de tenerte a su lado, y Christina también lo verá.

Natasha sonrió, un poco más tranquila.

-Gracias, Gila. Eso significa mucho para mí. Quiero que todo salga bien y que Christina me acepte.

Gila le dio una palmadita en el hombro y le sonrió cálidamente.

-Estoy segura de que así será. Ahora, terminemos esta ensalada y hagamos que todo esté perfecto para su llegada.

Alexei, después de revisar los preparativos en la casa, se acercó nuevamente a la cocina, donde Natasha y Gila estaban terminando de preparar la comida.

-Natasha, quiero que estés conmigo para recibir a Christina -dijo Alexei con una sonrisa.

Natasha, sin embargo, se mostró reacia. Sus preocupaciones sobre el carácter fuerte y caprichoso de Christina la hacían dudar. Pero en vez de decírselo a Alexei, esperó a que él saliera de la cocina para hablar con Gila.

-Gila, no quiero interferir cuando Christina llegue. Sé que puede ser caprichosa y tiene un carácter fuerte. No quiero que se sienta incómoda o molesta por mi presencia -confesó Natasha en voz baja.

Gila, con su habitual calidez, la miró con simpatía.

-Natasha, eres una buena persona y Alexei te quiere. Christina también verá eso con el tiempo -respondió Gila, dándole un suave apretón en el hombro.

Justo en ese momento, Alexei volvió a entrar en la cocina, ajeno a la conversación entre Natasha y Gila.

-Natasha, en serio, deseo que ambos recibamos a Christina como una familia. Es importante para mí que ella vea que estamos unidos y que tú eres una parte importante de mi vida -dijo Alexei, tomándole suavemente las manos.

Natasha, aunque aún preocupada, no pudo evitar sonreír ante las palabras de Alexei. Su sinceridad y deseo de unidad la conmovieron.

-Está bien, Alexei. Si eso es lo que deseas, estaré allí contigo -aceptó Natasha, aunque con un leve pesar en su voz.

Alexei le sonrió y le dio un suave beso en la frente.

-Gracias, Natasha. Todo saldrá bien, lo prometo -dijo Alexei, tratando de calmar sus preocupaciones.

Natasha asintió, intentando convencerse de que todo iría bien. Gila, que había escuchado la conversación anterior, sonrió con aprobación.

-Natasha, todo va a salir bien. Christina verá lo buena persona que eres -dijo Gila, dándole un apoyo adicional.

De repente, Elena entró corriendo a la cocina, interrumpiendo la conversación.

-¡Señor Alexei, Christina ha llegado! -exclamó, visiblemente emocionada.

Alexei sintió una oleada de alegría y nerviosismo al escuchar la noticia. Volviéndose hacia Natasha, le dijo con entusiasmo:

-¡Vamos, Natasha, es hora de recibir a Christina!

Natasha, sin embargo, se sintió un poco abrumada por la situación.

-Alexei, tal vez debería quedarme aquí y dejarlos a ustedes tener un momento a solas... -intentó decir, pero Alexei no la dejó terminar.

-¡No, Natasha, quiero que estés conmigo! -dijo Alexei, tomando su mano con firmeza y arrastrándola con él hacia la puerta, sin darle tiempo a protestar.

Natasha, aún con dudas, siguió a Alexei mientras él la guiaba emocionado hacia la entrada de la casa. Al llegar, vieron a Christina, quien estaba bajando del coche con una mirada curiosa, observando los alrededores.

Christina llegó observando cómo estaba el jardín y la casa después de un año de su partida. Se detuvo un momento para admirar los cambios, pero rápidamente se dirigió hacia la entrada. Alexei, emocionado, salió a su encuentro y la abrazó.

-¡Pequeña! -exclamó Alexei con cariño.

Christina se apartó ligeramente y lo miró con seriedad.

-Papá, no soy ninguna pequeña, y prefiero que no me digan cariño o pequeña. Mi nombre es Christina -dijo con firmeza.

Alexei asintió, intentando no mostrar su decepción.

-Por supuesto, Christina. Es solo que te he extrañado tanto -respondió, tratando de suavizar la situación.

En ese momento, Gila se acercó con una gran sonrisa.

-¡Christina! Qué alegría verte de nuevo -dijo Gila.

Christina le devolvió la sonrisa y la saludó con un abrazo.

-Hola, Gila. Gracias por todo lo que haces.

Natasha, parada un poco más atrás, observaba la escena con timidez. Alexei decidió presentarla.

-Christina, quiero que conozcas a Natasha. Ella es diseñadora en la empresa y ha estado ayudándome mucho.

Christina miró a Natasha brevemente, sin mostrar mucho interés.

-Hola -dijo secamente, antes de volverse hacia su padre-. Estoy cansada, papá. Necesito descansar un par de horas. Por favor, que nadie me moleste.

Gila intervino rápidamente.

-Te hemos preparado algo de comer, Christina. Está todo listo en la cocina.

Christina miró a Gila con una leve sonrisa.

-Gracias, Gila, pero coman sin mí. Necesito descansar -dijo, antes de subir por las escaleras a su alcoba.

Alexei observó a su hija subir y luego se volvió hacia Natasha con una sonrisa comprensiva.

-Está cansada por el viaje. Démosle tiempo para descansar -dijo Alexei, intentando tranquilizar a Natasha.




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