Capítulo 14.1. Una sorpresa terriblemente genial
En la víspera de Halloween, Zlata decidió darles una sorpresa a Dan y a los hermanos de Zoe. Ya conocía a los niños a la distancia. Además, Derek y Levchik tenían casi la misma edad. En Odesa, Halloween no є una fiesta muy popular, pero en California se celebraba a lo grande. Todas las tiendas, oficinas, edificios e incluso cada calle y casa se transformaban en escenarios de una película de terror. Telarañas, brujas, calabazas, fantasmas... Todo brillaba y captaba la atención.
Zlata se moría de ganas por ver a su amigo y decidió que su encuentro fuera original. La joven no avisó que vendría antes de lo previsto. Desde el aeropuerto, se dirigió a la primera tienda que encontró, donde compró disfraces para todos. Para Zlata, un disfraz de gata negra; para Kostya, uno de espantapájaros; Agatha eligió un disfraz de ángel, y a Levchik le encantó el de diablito.
Cuando la fiesta estaba en su apogeo, todos aparecieron disfrazados en el umbral de la casa.
—¡"Trick or treat"! —gritaron todos a coro en cuanto los niños abrieron la puerta.
Derek, que llevaba su propio disfraz de carnaval, les dio muchos dulces a los invitados, pero entonces entró en acción Kostya con su llamativo atuendo. El hombre tenía un talento extraordinario para captar la atención de todos. Realizó varios trucos que Derek confundió de inmediato con magia real.
—¡Mamá, papá, Zoe, Dan! ¡Vengan aquí! ¡Nos vino a visitar un mago de verdad! —los llamó el pequeño a gritos para que los demás también presenciaran los prodigios.
Kostya no se intimidó y puso en práctica todos los trucos de magia que conocía.
Todos permanecían de pie, mirando fascinados. Solo Dan observaba con picardía a la chica disfrazada de gata, ya que su forma de reír le resultaba demasiado familiar.
—¡Frutillita, Kostya, qué gran sorpresa! ¡Se lucieron! —exclamó Dan en cuanto Kostya terminó su espectáculo de magia. Todos aplaudieron, mientras el pequeño diablito y Derek añadían más caramelos a la canasta.
—¡¿Pero cómo lo adivinaste?! —se delató de inmediato Zlata, quitándose la máscara.
—Te conozco demasiado bien. ¡Ninguna máscara te servirá de nada! —dijo Dan, sonriendo.
Los niños se hicieron amigos enseguida, y Derek le rogaba a Kostya que le enseñara todos sus trucos. El pequeño decidió que ya no quería ser policía, sino mago, porque le parecía mucho más interesante y espectacular.
Michael conoció a Agatha, le mostró sus fotografías y su cámara. Agatha ya trabajaba como modelo y posó de muy buena gana con su disfraz de carnaval para el joven. Michael quedó encantado con el resultado; las fotos salieron increíbles. Zoe y Zlata se conocieron en persona y conversaron de maravilla. Por su parte, Kostya le habló a Dan sobre sus asuntos y le agradeció la ayuda en la búsqueda de información. En su momento, había sido precisamente Bohdan quien encontró los datos que resultaron de gran utilidad.
Snizhana mandaba en la cocina. ¡Qué gran felicidad era ver a todos los hijos reunidos y dichosos! Su pastel de calabaza estaba sencillamente espectacular.
Después de una deliciosa cena, Derek y Levchik decidieron hacer felices también a los vecinos e insistieron en que todos se pusieran sus disfraces de carnaval para ir a visitarlos.
No hubo escapatoria. Petro se puso un disfraz de dragón y Snizhana, uno de sirena. A Dan lo disfrazaron de caldero, y Zoe también se vistió como una gata seductora. Zlata y Zoe lucían despampanantes; había que cuidar bien a esas bellezas. Michael se puso el disfraz de espantapájaros y no soltó la cámara en ningún momento.
Todos regresaron a casa muy tarde. Agotados, pero felices, cargando un enorme saco de dulces. El dragón llevaba a Derek en brazos y Kostya cargaba a Lev, ya que los pequeños se habían cansado y se quedaron profundamente dormidos.
Fue una festividad increíble, una noche tan radiante como las hojas de otoño, que ahuyentaba la penumbra y regalaba la esperanza de un futuro feliz.
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Editado: 02.06.2026