"Cambié por Ti"

Capítulo 4

Preparamos todo para poder realizar el plan.

Cada uno tomó un rol.

La señora Montoro, fue por la ropa y las máscaras que necesitamos.

El señor Montoro, repasa una vez más conmigo lo que debemos hacer.

Quedan sólo tres días para ir. La semana si pasó rápido.
Hice "amigos" en la escuela. Empiezo a acercarme un poco más a los señores Montoro.
Todo va bien.

 

Ya el día había llegado.

Salimos de la casa y entramos en el auto. Se puede sentir la tensión. Lo que haremos, si será una locura.

Pasar por la seguridad, distraer, entrar en la parte dónde todos estarán y luego en la pista de baile. Por último convencerla y sacarla de ahí. Se escucha fácil, pero aunque no lo crean, es difícil.

Al llegar, cada uno se coloca la máscara. 
Salgo yo primero y trato de pasar por dónde están los de seguridad.

Veo que empiezan a entrar a los chicos para la presentación. Me uno a ellos y nos quedamos en el salón. Busco por todas partes y no la veo.
Todos se quedan en silencio mirando hacia atrás, sigo sus miradas y la veo entrar.

Está igual que esa noche. Con el vestido carmín que le elegí, un poco de maquillaje. Muy elegante está.

Entran a darles a cada uno una máscara, elijo la de ella y me escondo.  
Apagan las luces, aprovecho para acercarme atrás de ella. Coloco su máscara y le susurro "La futura guía".
Ella fue elegida. Tendrá que asumir las consecuencias de esto.
Cuándo acepte, no habrá marcha atrás, ya no será libre. Su corazón y razón cambiarán. 
Ella cambiará mucho, duele un poco saber que no será la misma de antes, que su alma será consumida por el poder, el dolor y el dinero.
La maldad que hay aquí es muy difícil. No lo podrá olvidar. Es muy distinto a mí. Mi caso fue que nunca me metieron en este asunto porque yo dije que no, no acepté esto. Si no, yo ya estaría mandando y cumpliendo mi rol cómo jefe de la mafia.
Ahora ella es la que debe elegir.
Pero no le daré oportunidad. Haremos todo lo posible para poder sacarla, salvarla de este mundo. 

Llaman a todos y están por presentarla.

Logro salir de ahí. El señor Montoro hizo su parte, me despejó los guardias que custodian las entradas. Entro al salón, esquivo a los demás y me acerco a la pista.

La nombran, abren las puertas y sale. Se ve que está nerviosa, con todas las miradas fijas en ella, es obvio.

Veo al señor Lombardi. Y si lo llamaré así, porque ya no es nada mío, se terminó toda relación con el. Se ponen a bailar, al verla vuelvo a perderme, ella me hace confundir, que mi cabeza de vueltas, que mi corazón se agite, sentir nervios.

Trato de despejar un poco mi mente y miro a los demás. Puedo ver que Stéfano y José están apartados. A uno no le interesa, si igual que yo. Pero el otro la mira con curiosidad. ¿Qué mira tanto?. Oh no. Empiezo a tener este sentimiento de celos. No somos nada con Safira... por ahora. Pero igual.

Todos aplauden dando por terminado el baile.
Me reúno con los demás y la rodeamos. Ella nos mira. No creo que me elija pero... su mirada se detiene en mí. 
Extiende su brazo y tomo su mano.

Empiezan a tocar tango. 
Nos movemos al ritmo de la música. Si. Se muchos tipos de bailes y el tango es mi favorito. Ella también lo disfruta.
El momento es único, nuestro pasos encajan, nuestras miradas se cruzan. Todo es perfecto.

Terminamos de bailar y veo del otro lado al señor Montoro. Salgo corriendo de ahí por uno de los pasillos.
Deben estar cerca. Los espero en silencio recordando lo que acaba de pasar. Fue mágico.

_ ¡Sebastián!

Giro y la veo, se saca la máscara y puedo ver su rostro. Esa sonrisa que me vuelve loco, sus ojos brillantes.

_ ¡Safira! -sonrío y ella me devuelve la sonrisa-.

Corre hacia a mí y me abraza. Me abraza fuerte. Miles de sensaciones me recorre.
No sé cómo expresarlo. 
Felicidad, nervios, dolor... amor. Nuestras miradas, también dicen todo.

La tomo de la cintura y la pego al árbol. Me acerco y la beso. Sigue el ritmo y las ganas que este momento sea eterno, aparece.

Después de un rato me separo y la miro. Se ve distinta. Pero no se si preocuparme o alegrarme. Bueno, pasó un tiempo que no la vi me preocupo, no sé cómo estará, si se adaptó o no. Y segundo, estar contento porque vuelvo a verla.

_ ¿Estás bien?, ¿cómo has estado?
_ Bien. ¿Qué haces aquí? -sonríe y ese brillo en sus ojos se acentúa aún más-.
_ Pude entrar, tengo mis trucos. Felicidades. 
_ ¿Por qué?
_ Ya lo sabrás. Y para eso vengo a enseñarte todo de este mundo, recuerda que una vez que das el si... es difícil volver a cambiar.

Estuvimos un largo rato hablando, le conté muchas cosas. 
Capaz que no estuve con ellos, pero mis compañeros me contaban todo y mi abuelo igual.  
Ella me contó cosas cómo, el significado de "familia". Un término que no lo volví a utilizar por años. Presto mucha atención a lo que dice, más cuándo habla de los señores Montoro. Debo seguir aprendiendo y creo que les daré una oportunidad. 



María Carrizo

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En el texto hay: decisiones, amor, dolor

Editado: 30.05.2018

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