El Hijo del Cielo y el Hijo de la Luna

Capítulo 7

Había pedido permiso para ir al baño, si no lo hacía mi vejiga y cerebro iban a explotar. Estaba en clase de Matemáticas, el profesor hacía unos cálculos que parecían instrucciones sobre cómo abrir las puertas del infierno o para hallar la Atlántida. Igual que Milo Thatch, lo más gracioso es que ese es el apodo que le tenemos, pues tiene apróximadamente treinta y siete años, más jóven que los demás docentes de la escuela.

La diferencia entre él y el personaje de la película, es que la versión original 

Salí del inodoro, empecé a lavarme las manos pensando en distintas formas de ausentarme en esta clase tortuosa. Podría encender la alarma contra incendios, nadie sabría que fui yo.

De forma inesperada, la temperatura del lugar bajó drásticamente, como si hubiera llegado la temporada invernal, lo cual era en teoría imposible, aunque tratándose del cambio climático se puede esperar muchas cosas, pero esto sin duda tiene un trasfondo que no involucra la ciencia o sus métodos. 

Hay alguien más aquí...

Lo podía sentir de alguna manera. Sin duda es un fantasma, por el rabillo del ojo noté su silueta, estaba detrás de mi. El miedo impediría que diera la vuelta, aún así tenía que ser valiente. Mi vida ha estado rodeada de esta clase de seres, no voy a temer.

Hice lo que comúnmente nadie haría, excepto en las películas de terror, giré mi cuerpo para confrontar a la entidad. Me sobresalté un poco, era Cody. Se veía igual a cuando se suicidó, lo que espantaría a cualquiera que no esté habituado a las cosas paranormales.

—¿Puedes verme?

Asentí.

—¿Por qué sigues aquí? Cody ya no perteneces a este mundo. Debes descansar.

—No puedo. Tengo...

—¿Asuntos pendientes?—alcé una ceja, había leído un poco sobre los motivos por los que un fantasma se queda vagando en este plano. Las más comunes son asuntos pendientes y deseo de venganza.

—Sí, necesito que mi madre sepa porqué tomé esa decisión, y no sólo eso...quiero que esté tranquila, que sepa cuánto la amo, y pueda perdonarme.

Su voz expresaba pesar y súplica, si lo ayudo podrá cruzar. Además, se nota que necesita ayuda, soy la única persona que puede hacerlo, dadas mis habilidades sobrenaturales.

—¿Lo harás?—me miró algo desesperado. Por supuesto, no quería negarme, no soy esa clase de personas que se niega a tender una mano al que necesita.

—Claro, cuenta conmigo.

Sonrió, me abrazó. Me sorprendí, no sabía que podía interactuar físicamente con un fantasma, se supone que son intangibles, o al menos eso creía. Al notarlo, se separó.

—¿Cómo?—frunció el ceño.

—También estoy confundido, jamás había pasado. Pensé que sólo podía ver y escuchar a los espíritus—me encogí de hombros—, aparentemente he descubierto otro don. 

—¿Así que eres un médium?

—Más o menos—sonreí de lado—, soy Raiden, un placer conocerte Cody, ojalá las otras circunstancias fueran otras.

—Lo mismo digo—asintió en acuerdo, parecía simpático. Apuesto a que pudimos ser amigos si no hubiera pasado eso. 

¿Quién dice que no se puede tener amigos del más allá?

Umm...¿la ciencia? 

Recordé que debía regresar a clase, tendría problemas con Thatch si no lo hacía, y es lo que menos necesito.

—Tengo que irme, nos vemos Cody.

—Hasta pronto—dijo con amabilidad.

Desapareció, salí apresuradamente del baño, no sirvió de nada ya que de todas maneras Thatch me regañó un poco por la tardanza. Hasta hizo una broma pesada de la que todos se rieron, menos mis amigos. Desearía romper sus lentes.

Unas horas después, la jornada escolar terminó. Momento de volver a casa, gracias a Dios, muchas cosas por hacer, tareas escolares, aprender sobre mis poderes y lograr que un fantasma encuentre el camino a la luz. Cosas típicas de un adolescente, nada fuera del otro mundo.

Cuando terminé de guardar mis cosas del casillero a mi mochila y cerré la puerta casi sufro un infarto. ¿La razón? Faye Parker apareció abruptamente. Es una chica con una apariencia rockera o gótica. Su cabello tiene puntas azules teñidas, un piercing en la nariz, en ambas orejas, ropa oscura...



Samarhed

Editado: 07.01.2020

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