Eternidades

OTRO DIA MAS...

Para todos en el mundo la vida sigue su curso normal. La noche iluminada por las luces de la ciudad en la tierra y las estrellas en el cielo son testigos mudos de todo lo que pasa. La tranquilidad relativa solo es rota por una joven que por unos callejones oscuros corre con desesperación, con mirada desorbitada voltea una y otra vez en busca de un perseguidor que no da la cara pero ella sabe que la persigue desde las sombras, una y otra vez tropieza pero el sujeto no la atrapa como si tan solo se divirtiera con ella. La chica de pronto consigue ver una calle transitada por lo que se apresura para llegar, grita desesperada pero los transeúntes no la escuchan así que corre tan rápido como puede, más cuando está a tan solo unos cuantos metros de la demás gente, una sombra le tapa  el camino y la cubre por completo. A pesar de que mucha gente camina en la  siguiente esquina nadie ve nada, nadie escucha nada.

A la mañana siguiente en la casa de Alicia las luces se prenden muy temprano y las actividades inician antes que en otros días. Casandra viste la ropa que se le regalo el día anterior. Una vez vestidas y puesta la mesa, las dos mujeres se disponen a desayunar. Alicia de pronto prende la radio para escuchar las noticias y mientras desayunan una noticia resalta del resto, un asesinato poco común. Como si se tratara de una ofrenda de algún tipo de culto descubrieron en un terreno baldío encontraron varios cadáveres. Lo extraño del asunto es el hecho de que a pesar de no tener una sola herida sus cuerpos no tenían una sola gota de sangre. El macabro evento sorprende sobre todo a Alicia, sin embargo en una ciudad ese tipo de asesinatos aunque son pocos comunes por lo general no vuelven a suceder así que nuevamente continúan con su desayuno y una vez listas para salir van cada una a su trabajo.

Cuando pasan por la librería ven a Zeus regañando a Erick por lo que se acercan.

- Buenos días señor Zeus - saluda animosa Alicia - ¿Qué es lo que pasa ahora? -

-  Buenos días Alicia, pues nada - responde un tanto enojado - el tonto de mi ahijado olvidó las llaves y yo tampoco traje el par de repuesto -

- Buenos días señor - habla Casandra.

- Vaya jovencita veo que sí viniste -

- Si - responde rápidamente

- Entonces tendrás que esperar tengo que ir por mis llaves -

- ¡Ah! Es verdad - contesta Alicia, ella es una sobrina lejana, vivirá conmigo, ya me contó todo sobre el empleo, solo se la encargo mucho -

- De haberlo sabido antes ¿por qué no me dijiste eso ayer jovencita? De todas maneras eso ya no importa y no te preocupes amiga juro que mi ahijado no le pondrá una sola mano encima mientras yo viva -

- En todo caso sé que está en buenas manos, hasta luego -

- Te acompaño de todas maneras llevo el mismo camino y quiero platicar algo contigo -

Así los dos se alejan dejando a los jóvenes en la puerta del establecimiento, Erick se sienta en uno de los escalones de la entrada y se recuesta mientras por unos instantes observa a Casandra quien a su vez mira perdidamente el cielo.

- ¿Acaso no es hermoso el cielo de la mañana? - pregunta Erick solo para romper el silencio.

- Si - responde absorta en sus pensamientos - hace mucho tiempo no veía un cielo tan hermoso -

- Creo que como el cielo siempre está en el mismo lugar nunca nos percatamos que existe -

- ¿Eso crees Erick? -

- Así es, nunca apreciamos las cosas que siempre tenemos porque son tan cotidianas que les quitamos el valor -

- Tienes razón – contesta, sentándose junto al joven y los dos continúan viendo un poco más el cielo sin decir una sola palabra más.

No muy lejos de los jóvenes otra pareja conversa.

- ¿Crees que sea a quien buscamos amado Alastor? -

- Esa chica es especial pero no siento su poder - contesta el compañero - pero tal vez la huida provocó eso, tal vez lo esconde o simplemente no es a quien buscamos querida Persefone -

- Y mientras ¿qué haremos? -

- Seguir buscando, esperar y conseguir energía para seguir con vida -

- Pero dime ¿es necesario eso? -

- Lamentablemente no existe otro modo, si no lo hacemos, en el momento que necesitemos nuestro poder no podremos usarlo  y sabes lo que podría significar eso -

- Si, nuestro fin -

De ese modo los seres se alejan de los jóvenes quienes ya se encuentran acompañados por Zeus  abriendo el negocio. Una vez dentro, Casandra se dispone a hacer su trabajo que es ordenar los libros que se encuentran fuera de su lugar, así entre bromas y juegos los dos dependientes del negocio realizan por el resto del día su trabajo sin más complicaciones.



Iván Quiroga López

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En el texto hay: misterio, drama, fantasia

Editado: 29.10.2019

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