Obscuridad "En Las Sombras"

Compartiendo Dones

¡¡¡La locura!!! Esa es la palabra que puedo utilizar para estos momentos de mi vida, desde que le dije "Si" a Leonard, estoy de un lado a otro, mi hermana está loca buscando cosas de cosas para la ceremonia, yo me quería casar en una ceremonia muy sencilla pero mi hermana quiere que sea un suceso.

-Ahora falta el vestido. - exclama  Layla entusiasmada.

-¿Y ahora - pregunto molesta- me buscarás un vestido tipo princesa, todo vaporoso y lleno de piedritas?

-Eres muy sarcástica, Dila.

-Pues quiero casarme con un traje muy sencillo.

-No creo que quieras que sea blanco...tienes dos hijos.

-Pero, me estoy casando con el padre de mis hijos.

-Bueno, entonces blanco, es una formalidad.

Entramos a una tienda llena de vestidos de varios tipos, Layla obliga a la vendedora a sacar unos 50 vestidos.

-Ahora mídete todos.

-¿Todos? - pregunto con la boca abierta, mirando la cantidad de vestidos que Layla quiere que me mida.

-Obvio...todos, ¿qué pensabas que los hice sacar para que los veas? - me empuja al vestidor - ¡todos!.

Camino molesta hasta el vestidor, empiezo a medirme uno por uno, cuando estoy por la mitad, he ido desechando por grandes, feos y de princesita, suena mi celular... tengo que zambullirme para buscar el bendito celular...

-¿Hola...? - preguntó cansada cuando por fin logro encontrar mi celular.

-Dilayla - es una voz muy extraña, de ultratumba, que hace temblar tan solo al escucharla - ¿Dilayla?- después hay una carcajada fría  y escalofriante, se escucha algo más y después cuelgan el teléfono. Me quedo fría en el lugar, ya olvidé el vestido, ya olvidé la ceremonia, ¿de dónde mierda salió esa voz? es como si me hubieran llamado de una tumba, me siento en uno de los asientos y me quedo mirando al vacío intentando tranquilizarme.

-¡...Dilayla...! -es la voz de mi hermana - ¿...te puedes apurar, llevo envejeciendo esperándote y sabes que las arrugas no son para mí.

-¿Qué? - pregunto todavía en trance, muevo la cabeza para volver a mí centro -... allá voy, Layla.

Tomo el traje que me gustó desde el comienzo y dejo la montaña de trajes horribles a un lado y salgo de detrás del vestidor.

-Quiero este...- exclamó terminantemente.

-Pero...Dila... - exclama mirando el traje con fastidio - ¿por lo menos te mediste los otros?

- Sí... y quiero este - respondo rápidamente quiero salir de esta lugar, estoy muy nerviosa - Vamos Layla, ya estoy aburrida de caminar, este traje me gustó, además me queda muy bien, no me obligues a seguir con esta idiotez.

-Dila, ni es una idiotez, - chilla - es tu boda - mira mejor el traje - Bueno, tampoco es feo pero... - responde con cara de fastidió, sé que no le gusto el que elegí pero ¡Joder, la que se lo va poner soy yo! - ¡Ya que...!

Pagamos el traje y salimos de la tienda, reviso mi teléfono pero es como si esa llamada no hubiera existido, no está en la memoria del teléfono, eso me pone más nerviosa todavía.

Llego a casa, guardo el trajo en un lugar donde Leonard no lo vea, mi hermana tiene la ridícula idea de que el novio no la puede ver sin antes casarse

Vuelvo a revisar el celular por enésima vez y no hay nada, la llamada no existe.

-Mami ¿qué tienes? - pregunta Thomas entrando al cuarto, se da cuenta al segundo que estoy un poco preocupada.

-Nada, mi vida - respondo intentando alejar esas ideas que mi niño se hace en su cabecita- ¿y Bianca, sigue dormida?

- Si, sigue dormida...estoy aburrido, ¿jugamos?

-¿Qué quieres jugar?

-Con mi carrito.

-Bueno, jugamos con el carrito.

Mientras jugamos miro a Thomas, él se detiene en seco y se queda mirando  a un punto insistentemente, el detalle es que no puedo ver lo que el está viendo.

-¿Que es, Thomas? - preguntó acercándome a él-  ¿Es tu papá?

-No, no sé quién es, ¿no lo ves mami?

Intento acercarme lo más que puedo  mira atento, atisbo a ver una pequeña sombra pero no es humana y no me gusta, esto no es bueno.

-Thom, vamos donde Bianca- exclamó nerviosa intentando jalar a Thomás por los hombros.

-Mami, ¿viste? - pregunta mientras camina conmigo.

-No sé qué es, tú lo ves mejor ¿verdad?

-Sí, es algo raro, no lo veo como mi papá.

- Bueno que te parece si vamos a ver a Bianca y preparamos la cena de tu papá.

-Ya... - camino con él hasta el cuarto de mi pequeña, me quedo un poco inquieta,  no me gusta esa sombra que vimos, ya desapareció pero todavía me queda la preocupación.

Lo del teléfono, la sombra me pone muy nerviosa, prefiero jugar con Thomas y con Bianca para no pensar y así tratar de borrar de mi mente el acontecimiento.

****

Pasan los días, el día D llegó, estoy tan nerviosa, no pensé ponerme así, la idea de casarme ni me pasaba por la cabeza y ahora estoy con un vestido de novia y una tiara, frente al espejo.

No vi ni a la sombra, ni tuve ningún telefonema del espectro, porque lo qué me habló era un espectro, esa cosas no era humana.

Leonard se fue anoche, así que no lo vi, lo veré en la iglesia, mi hermana insistió con sus ridículas costumbres.

-Oh ¡estás muy linda! - Exclama Layla, entrando con un tocado para mi cabello.

-¿Te parece?

-Si...Deja que te ponga el tocado que mamá me mandó, dice que es de la abuela, los papás estarán esperándote en la iglesia.

-Ok.

-Bueno, ya tienes algo nuevo...tu vestido, algo viejo....el tocado y algo azul -saca un anillo con una piedra azul - aquí está.

-¿Tu anillo?

-Ese anillo me lo dio papá por mi graduación, lo trajo de Londres, pero ahora es tuyo, es mi regalo.

-Hay que linda...- aunque es una calabacita, adoro a mi hermanita.

-Muy bien, tu cabello rojo con el tocado se ve muy hermoso.

Thomas abre la puerta, está hermoso hecho un caballerito con su traje obscuro.

-Mami...que linda - exclama sorprendido. - papi Thomas me dijo que te diera esto.



Sissi Pamela Terceros Beltran

Editado: 01.12.2020

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