Princesa fugaz

9.- Príncipe heredero

Andrew

—Padre basta —suplico.

—La vida no es como un cuento de hadas Andrew, tu apariencia es igual a la de un príncipe azul pero tu objetivo no es proteger a la doncella, estas aquí para proteger a un país —señala y me da una palmada en la espalda mientras camina conmigo por el jardín dedicado a la princesa, más concretamente a mi futura esposa: Ezlyn.

—Padre… solo esta vez, solo esta vez permíteme tomar una decisión déjame elegir a mí esposa —. Trato de hacer entrar en razón a mi padre por última vez.

—Querido hijo. No solo será tu esposa, será la reina y el poder de su familia también repercutirá en el país —. Tomamos asiento en una de las bancas que hay alrededor de una fuente.

—Entonces… ¿No tengo el derecho a amar? —contesto buscando encontrar una respuesta a la pregunta que no me ha dejado dormir.

—Claro que puedes amar, pero tienes que amar a la mujer adecuada.

—Si Anwen no es la adecuada ¿Por qué se casará con Holder?

—Su familia no tiene riqueza, y al casarse con ella Holder no será una amenaza para ti, para tu poder. Además, esa muchacha tenia la posibilidad de negarse, pero no lo hizo, eso dice mucho sobre sus intereses.

Si ella se hubiese negado a casarse con Holder yo… yo nunca hubiese aceptado este matrimonio con Ezlyn, yo hubiese seguido luchando por ella.

—Querido hijo, Holder solo es un alfil, tú serás el rey. Llevaras la corona del poder o podrías decidir llevar la corona del amor. La pregunta es: ¿Esa chica vale más que el poder?

—¡Sigue adelante! — se oye la voz infantil de Clary y las risas de Holder.

—¡Ganaremos la carrera contra la princesa Merida! — Holder corre con Clary sobre su espalda.

—¡Si! ellos no nos ganaran —estalla en risas Clary.

La sonrisa de Holder desaparece cuando me ve.

—Holder baja a Clarissa, puede hacerse daño —ordena severo mi padre—. Princesa, tu vestido se arrugará si sigues jugando —. Su voz ahora es dulce cuando le habla a mi hermana de 7 años.

Holder tenso baja a la pequeña pelirroja y Clary se acerca corriendo a mi padre.

—Papi, los sirvientes dicen que hoy tendremos visita.

—Si, hoy conocerás a las futuras princesas de este país.

—Me niego a hacerlo. Yo soy la única princesa aquí —refunfuña cruzándose de brazos.

—Clary —me coloco a su altura — seguirás siendo la princesa de papá y la princesa de Holder y mía. Además, una de ellas es Ezlyn ¿La conoces no?

—¿Ezlyn? —hace una mueca de desagrado—. Ella es incluso más sangrona que yo.

Sonrió por las palabras de Clary, ciertamente Ezlyn era así.

—¡Clarissa! evita decir esos comentarios frente a las personas con las que nos reuniremos. Acompáñame iremos a ver a tu madre—. El rey extiende su mano que es tomada por la pequeña Clary y se alejan.

Los días que han pasado en palacio, no solo han aumentado la mala relación que tengo en Holder.

—Holder —. Me acerco a él, para intentar hacer que cambie de opinión— No tienes que involucrar a Anwen en todo esto.

—Eres increíble — suelta un bufido—. Te casaras con Ezlyn, ya deja de hablar de esa chica.

—¿No podías escoger a otra chica? ¿Por qué tenía que ser Anwen?

—Andrew —Ethan me sujeta de la chaqueta amenazante—. Ezlyn estuvo a punto de morir cuando no aceptaste casarte con ella. Ya olvídate de Anwen.

Miro hacia otro lado para evitar la mirada acusatoria de Holder. Bartolome, mi secretario personal después de llegar de la cita con Anwen me comunico que Ezlyn se encontraba internada en el hospital después de cortarse las muñecas frente a sus padres al negarme a casar con ella.

—¡Eres un maldito idiota! No mereces que ella este completamente enamorada de ti.

—¿Y crees que Anwen se merece estar en esta situación?

—Sera mejor que comiences a pensar en un futuro con Ezlyn al igual que yo lo hago con Anwen —. Holder me suelta con violencia y se aleja dando grandeces zancadas.

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La mano derecha de mi padre, el señor Timber anuncia la llegada de las familias que pronto se acoplaran a la familia real.



Beth Sechs

Editado: 20.02.2021

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