Un Gol Mas

6

Antoine Pavard

Siento mi corazón latir tan rápido y me gusta.

Los entrenamientos se estan haciendo más pesados. El entrenador toca su silbato y todos paramos exhaustos, todos estamos a un punto de desfallecer en media cancha pero sabemos que valdrá la pena tanto sacrificio. Estamos a nada para que empiece el mundial y con la lesión de Hugo, nuestro mejor arquero, hemos tenido una gran baja.

—¡¿Acaso eso era todo lo que tienen?! —exclama, ahi vamos otra vez.— No me hagan cuestionarme al elegirlos. Y que demonios fue ese pase Leonardo ¿Acaso quieres regresar a las ligas menores?

Mi amigo se pone derecho aunque ya no toma tanta importancia. Dante, nuestro entrenador, a veces llega a ser muy exasperante.

—No señor.

—Si sigues asi te pondré el la banca, Varane. ¡¿Y que demonios fue esa patada, Collins?! Te quedas mas tiempo a practicar.— exclama hacia Hugo. —Como sea, ya se habrán enterado sobre el equipo de Perú.

Y como no, si ha sido la comidilla de los medios en estos días. Paul, el capitán de la selección peruana, no pasó el examen de dopaje. Hallaron droga o eso es lo que he escuchado. Lástima era un buen jugador.

—Estamos en ventaja, no la vayan a malograr,-prosigue el entrenador.—Necesito a más laterales. Tú, Pavard apoyarás en esa sección.

Asiento no muy convencido pero ahora mismo no tengo ganas de reclamar algo y mucho menos cuando ya he visto a Rachel.

Hija del entrenador Didier.

Sus ojos azules me miran con una chispa que a pesar de la distancia reconozco. Le sonrió de vuelta. Es bella pero a veces es demasiado superficial. Lo nuestro es algo como amigos con derecho.

Todos recogen sus cosas, excepto Collins, que esta siendo correteando por un Didier gritándole desde atrás. Me río al igual que los demás.

—Creo que alguien está muy emocionada por verte. —se burla Leonardo. Él y yo hemos sido amigos desde la infancia, lo considero como un hermano. Nuestras madres son amigas asi que esta amistad estaba mas que dicha.

Sé a quien se refiere pero ya no sé si me esta gustando todo este rollo con Rachel. Al principio dejamos todo claro pero al parecer ella ya no piensa igual.

Se está enamorando.

Y yo no necesito eso ahora.

—No tengo donde esconderme, eh.

—No amigo, no lo tienes. Además ambos sabemos que ella te buscaría hasta debajo de las rocas.

Paso por el costado de Rachel y la saludo con un gesto de manos. Veo que no le ha gustado mi saludo, sus ojos tienen esa chispa de enfado cuando no esta satisfecha con algo.

Y esa es una de las razones por las cuales debo de ponerle fin a esta relación.

Me demoró lo mas que puedo en la ducha y soy el último en salir. Quizá Rachel ya se habrá ido, una parte de mi lo quiere creer así.

Pero me equivoco.

Tan solo doy un paso fuera de los bastidores unos brazos me rodean el cuello, —Hola mi jugador estrella.

Una muy sonriente Rachel me da un largo y muy profundo beso, el cual correspondo. No lo negaré, ella me atrae físicamente. Su cabello cobrizo y sus ojos verdes fueron los que me a trajeron hacia ella. Sin embargo, no puedo sentir más que eso, atracción.

—Rachel, pensé que nos veríamos más tarde y en otro lado. —recalco esto último, porque el hecho de que su padre pueda seguir acá me incómoda.

—Lo sé pero no me aguante asi que aquí estoy.

—Sabes que si tu padre nos ve seré hombre muerto. Y créeme no quiero robarle ese puesto a Collins.

—Puedes estar tranquilo ya se ha ido. Tenemos todo este lugar sólo para nosotros dos. —responde coqueta, me da un beso pero esta vez es más intenso.

Quizá lo nuestro puede durar un poco más, —Entonces hay que aprovecharlo.  

 



ValerySky

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En el texto hay: futbol, amor, frances

Editado: 07.12.2018

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