Me despierto con el sonido de la alarma, el vuelo va a salir a las 9am, para estar allá lo más pronto posible, por lo que necesito prepararme y estar en el aeropuerto una hora antes.
Termino de empacar las últimas cosas y me meto en la ducha para darme un baño, salgo y me visto, me maquillo levemente y voy a desayunar, dentro de diez minutos van a pasar por mí para irnos.
Cuando llegan, bajo con el equipaje y nos vamos a el aeropuerto, somos nueve personas en la limusina, seis escoltas contando a Luke, Rose, William y yo.
Todo transcurre normal y logramos abordar el avión privado, pedí tener un espacio sólo para Dilan y yo sin que nadie moleste, a menos de que sea una emergencia, por cualquier cosa la única que puede entrar aquí con una muy buena excusa es Rose, porque tengo más confianza en ella.
-Will ¿Qué pasa? Te noto desanimado- me mira un brillo en sus ojos.
-¿Me llamaste Will?- me pregunta con una sonrisa en su hermoso rostro.
-Eso creo
Suspira y se acerca para darme un beso el cual acepto con gusto.
-Tranquila, no es nada- me asegura aún algo triste.
-¿Seguro?- insisto preocupada
-Seguro
Me levanto y sirvo unas copas de champán para los dos y le entrego una de ellas al hombre que tengo enfrente..
-Brindo por tí, Dilan William Smith, por haber conmovido mi corazón y lograr acostarte conmigo- le guiño un ojo y el sonríe cómplice.
-Brindo por tí, Vihan Johnson, por haber entrado en mi vida y hacerla más linda con esos cabellos dorados y tus ojos color mar- ahora dice él.
Me sonrojo por lo que dice y ambos bebemos, después dejamos las copas vacías en una mesa y nos acercamos, él da el primer paso y me besa, yo ataco su boca y me sujeto a su cabello, él me toma de la cintura y me pega a su cuerpo. Lo hacemos y me libero del deseo.
Cuando llegamos salimos tomados de la mano, las personas en el aeropuerto lo notan y algunos sacan cámaras y toman fotos de nosotros, muchos se acercan a pedir fotos pero los escoltas los detienen.
Me extraña que haya gente esperando nuestra llegada, se supone que es una revisión sorpresa.
Salimos del aeropuerto y nos montamos en una limusina que nos estaba esperando, esta nos lleva a un hotel en el cual nos hospedarnos, pedí que William y yo compartiremos habitaciones y los demás tienen su propia habitación.
La nuestra es la suit precidencial. Contiene una pequeña sala de estar, una cocina, tres cuartos y en cada uno hay un baño y una pequeña habitación que sirve como armario, también hay un balcón y un jacuzzi, nada mal, pero puede ser mejor. Escogemos una habitación y ordenamos nuestras cosas en el armario, sin embargo nos sobra espacio en este, ya que solamente nos quedaremos tres días, lo que William no sabe es que le tengo una pequeña sorpresa.
Dentro de una hora tenemos que ir al lugar de la construcción para supervisar a los encargados de esta, así que necesitamos alistarnos. Yo solamente me pongo un conjunto morado con unos tacones color negro y una maquillaje natural, no me gusta maquillarme mucho si la ocasión no lo amerita.
Salgo del cuarto de baño y veo como William se coloca el saco.
-Que guapo estás- digo con picardía y él me sigue el juego-. Tú estás más que divina, querida.
Me acerco y junto mis labios con los suyos con un poco de pasión.
-Cuando estemos de vuelta vas a sentir lo que es estar en el cielo- sugiero cerca de su cara y mirándolo a los ojos-. No puedo esperar a verlo.
-Ahora vámonos, tenemos trabajo que hacer y no podemos perder tiempo.
Salimos y está la misma limusina esperándonos, ya Rose y cinco de los guarda espaldas están adentro, nosotros bajamos con Luke. En camino es bastante silecioso, pero puedo notar las miradas de Luke hacia Rose y viseversa, sin mencionar que Will también me manda unas a mí.
En cuanto llegamos nos bajamos, nos acercamos y todo parece ir en orden, le pido a Rose que llame al encargado del proyecto para que nos informe sobre este, llega Rose con un hombre bastante grande y corpulento atrás de ella, no lo reconozco, como a muchos de mis empleados.
-Buenas tardes señorita Johnson, yo soy Ronald, Ronald Espinoza, es un gusto conocerla, ¿Qué la trae por aquí? No sabíamos que iba a venir- se denota nervioso, pero mantiene su voz profesional.
-Vinimos a supervisar la obra, necesito todos los documentos sobre la labor que están llevando a cabo y que me enseñe cómo va el proceso de construcción.
-Claro sígame, le voy a dar un recorrido y al final de este le entregaré los papeles.
Nos lleva más cerca de la construcción y nos va comentando todo al respecto, me gusta que mis empleados sepan lo que hacen, pero este diseño no me suena familiar.
-Bueno, eso es todo lo que les puedo enseñar.
Espero a que me den los documentos pero Espinoza nos lleva a otro lugar y nos hace entrega de los mismos.
-¿Donde están los planos?- le cuestiono al revisar los documentos y no encontrarlos, son una parte muy importante.
-Claro, se me olvidaba, aquí están.
Me entrega una hoja con el plano del establecimiento, es el que yo personalmente había enviado, siempre los planos los hago yo y también me encargo de seleccionar el tipo de decoración que el establecimiento va a llevar, pero los planos no coinciden con el recorrido que nos dió.
Por el momento nos retiramos y pido que vayamos a un restaurante para poder comer algo, ya me empezaba a dar hambre, además necesito hablar con Rose sobre la construcción. Entramos al restaurante y juntos nos sentamos Rose, Will y yo, ordenamos nuestras comida y mientras esperamos necesito hablar con Rose sobre todo.
-Rose ¿Creés que se parece el diseño que yo envié al que él nos enseñó?- le pregunto y ella analiza lo que acabo decir.
-No, ciertamente veo el lugar más pequeño y con modificaciones, el baño y la cocina no van juntos, además de que se ven mucho más pequeños. No recuerdo que eso fuera así.