El Guerrero De Cristal

CUANDO LO INEVITABLE PASE SEGUIREMOS SIENDO LO QUE QUEDA DE NOSOTROS

Como sabrás este guerrero de cristal era el más noble y valiente de las tropas de los ´´mundos perdidos´´ Pero también a su vez era el ser más cruel, maldito, despiadado y demente que tenía el reino de los humanos del que era líder.

Era padre del príncipe Atlas y padre de la princesa Seren, el constantemente luchaba por terreno y tesoros para sus hijos, también luchaba su propia guerra interna cuando estaba en presencia de él y ellas.

Se culpaba de mucho en silencio, pero también se excusaba diciendo que si no era el seria otro quien aprovechara todo lo que ya había conseguido.

Temia transformarse en ese monstruo que era cuando estaba lejos de su hogar, pero siempre lograba esconder sus grietas con ayuda de la mujer que le dio vida a su príncipe y princesa. Ella cargaba el dolor ajeno, un dolor es fácil de llevar cuando te lo impone alguien quien dice amarte, la ninfa mágica cargaba los dolores y pesares del guerrero mientras él se bordaba en oro y así nadie vería que ya estaba fracturado, todos verían su inquebrantable armadura.

El tiempo pasaba y los malos tratos seguían siendo costumbre y el hambre cada vez era más feroz, el oro era abundancia en el pero no en su hogar, con el tiempo su necesidad de sentirse bordado por el brillante y dorado oro que unía sus quiebres lo hicieron dependiente de él, no era suficiente usarlo solo cuando su fragilidad se veía fracturada no, para él era una necesidad usarlo siempre, a veces el bordarse en oro lo satisfacía más que todo lo que ya poseía. Su paciencia ya era escasa y sus acusaciones sobre todo lo que hacia la ninfa ya eran tan hirientes como sus golpes, el ya no era totalmente transparente para ella y lo miraba más dorado con cada día y noche.

Todo tiene un comienzo y un fin, toda buena acción siempre es recompensada y un secreto siempre es oculto gracias a un favor oh no sería un secreto.

Una ninfa mágica con forma de humana al ojo del simple mortal y una ninfa mágica para los seres que poseían un corazón noble y valiente, nadie más podría verla por quien era. Su belleza era excepcional, de cabellos castaños y destellos dorados tan largos y ondulados como la planta enredadera de jardín, nariz de botón, labios pequeños y redondos, de mejillas rosadas y piel dorada bajo el sol y pálida bajo la luna, ojos grandes y expresivos que en muchas ocasiones lo contaban todo en un instante de mirada, de mirada verdosa como las hojas de los árboles, si tan hermosa como un sueño.

Entre un guerrero de cristal y una ninfa mágica rara vez surgía una historia de romance y amor, el guerrero aprovecho la oportunidad para robar algo que muy pocos podrían obtener, una ninfa mágica.

No tubo opción de algo más para su vida pensó en aprovechar la situación y arreglar a su fracturado saqueador pero como el tiempo no espera en pocos días le hiso ver que nadie cambia por nadie y menos alguien tan fracturado de mente y corazón, ella por su parte se resignó a vivir así, entre errores, fracasos y terquedad los dos aprendieron a vivir con el otro, pero un corazón así también sentía, mal, pero sentía, el la amaba a su manera y ella aprendió a quererlo, él iba y venía y durante su guerra, traía lo que se robaba y alimentaba a todos de los que él era líder, si alguno pensaba en algo más para su vida que no fuera estar bajo su liderazgo, les acortaba cada vez más la cadena, la ninfa lo esperaba en cada noche , en cada lluvia, en cada nevada, en cada verano, era incierto el momento en que el vendría pero lo haría, siempre lo hiso.

Ambos amaban una parte del otro y esa parte eran sus hijos.

El guerrero de cristal era un padre cariñoso, amoroso, juguetón con sus hijos.

Ser su padre era su más grande hazaña personal y ser quien cautivo a la ninfa mágica era su más grande victoria en el mundo humano, muy pocos son capaces de lograr algo así y él lo presumía ante todos. Aqui en este mundo era el líder y con mano de hierro hacia su voluntad, como ya sabrás las preguntas incomodas pueden causar noches interminables, llenas de lágrimas, gritos, golpes y más gritos, pero ya sin voz, amaneceres eternos negándote el escape que tu mente y cuerpo necesitan, ella le temía y también sentía pena por él, podría ser el monstruo más vil y el humano más cruel, pero seguía siendo hombre en cualquiera de sus versiones, pero hombre al fin. Y eso mata más que una guerra.

Guardaban un secreto, uno que, sin preguntarlo, sin mencionarlo, sin reclamarlo, era el desarrollo y desenlace de su tormentoso matrimonio. En la mente del guerrero constantemente se repetía las preguntas que su ninfa le hiso tantas veces, cuanto más podrás soportar, cuanto más me vas a torturar y si muero hoy que será de mis hijos tu solo sabes ser guerrero y un ausente padre, que tan mágica soy si aún no puedo escapar de ti. Su mente crujía en cada pensamiento, se sentía, se miraba, se escuchaba fracturado, al borde del quiebre total, KINTSUGI, pensó, KINTSUGI, siempre recurrió a él para bordar cualquier quiebre de la guerra, la vida, sus miedos y pocas alegrías que llegaran a habitar en él.

Su ninfa cada vez parecía más normal y ordinaria, con cada guerra más humana se volvía su magia y encanto desaparecía y eso al guerrero no le atraía, le parecía insípida e irritante, cuando le pregunto que le pasaba que le ocurrió para transformarse en un simple mortal fue tanto su descaro con tan hirientes preguntas y acusaciones que su ninfa se armó de valor y le confronto con una clara y directa respuesta. Esto es el resultado de ser tu cautiva así es como terminan todos a tu alrededor hoy soy yo mañana será tu hijo y la mañana siguiente será tu hija, este es el precio que se paga por estar a tu lado, nos estamos fracturando como tú, acaso puedes culparnos de tus decisiones.




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