10 de noviembre 2004
Estoy en el club de arte terminando una pintura, siento que se acerca la profesora del club, la señora Fleming
—Te está quedando precioso... ¿Has pensado lo de la exposición?
La profesora me había pedido que participará en la exposición de arte anual que se hace en enero, pero de solo pensar en todas las personas que podían criticar mis obras se me revolvía el estómago
—Lo siento, no lo voy a hacer
—Bien, estoy un poco decepcionada... Pero todo a su tiempo, en algún momento te animaras, espero
Ella se va y yo vuelvo a mi pintura, cuando pinto el tiempo se me va volando, ni siquiera me doy cuenta de la hora hasta que abren la puerta de golpe, era Malfoy, muy enojado
—30 minutos Evans, 30 minutos esperándote y aquí estabas, haciendo estupideces en este club de idiotas
—Apuesto a que no te moriste por esperar
—Mira, Evans te vas a enterar de lo que pasa cuando haces esperar a un Malfoy —me toma de la muñeca que sostenía un pincel con pintura fresca, estábamos demasiado cerca, odiaba el tener que doblar tanto el cuello para verlo a los ojos, era injusto que el fuera tan alto
—Suéltame —moviendo la muñeca me suelto de su agarre, pero en el camino por accidente mancho su camisa que fácilmente podría costar 300 libras con una gran mancha de acrílico azul—. Mierda… te la voy a pagar
—No quiero tu asqueroso dinero, pero las pagarás, Evans —me amenaza y se va dando un portazo
11 de Noviembre
No estaba asustada, para nada, es solo Malfoy, solo estaba preocupada, y tal vez un poco paranoica, porque sabía que en cualquier momento llegaría su venganza. Justo en ese momento pasa por delante Malfoy, mientras habla con Theo, cruzamos miradas un segundo
—Alyssa, ¿Estas? —Pregunta Paul, sacándome de mis pensamientos
Estábamos sentados en un banco en el patio
—Si, si, lo siento, solo estoy distraída...
—No pasa nada —me sonríe y toma mi mano— te vez muy guapa —me sonrojo inmediatamente, definitivamente no estaba acostumbrada a que me hablarán así y el lo hace muy seguido
—No digas eso —digo sonriendo
Paul era otro tema... No tenía muy claro que éramos exactamente pero estaba segura que los amigos no se tratan así, el bastante lindo conmigo...
14 de Noviembre
El resto de la semana pasa sin ningún enfrentamiento, hasta el viernes, toda la semana había llovido, pero aun así el profesor de Gimnasia justificando que un poco de lluvia no mata a nadie, hoy tocaban carreras de resistencia, nos pusimos a calentar.
—Mira bien donde pisas, Evans —me dice antes de irse y ponerse en posición
Comencé a correr cerca de Hannah y Sophie, pero las dos tenían piernas más largas así que para la última vuelta yo me había quedado atrás, cuando estaba cerca de terminar alguien choca conmigo y yo caigo al suelo, más específicamente en un charco que moja por completo todo mi uniforme de deportes, el golpe fue demasiado intencionado como para ser accidente —aunque desde afuera si lo parecía—.
Levanto la cabeza para ver qué el culpable fue Draco, en vez de sentir rabia, sentía miedo, me sentía como si estuviera en mi antiguo instituto nuevamente, ya estaba preparándome para las risas de todos, me sentía temblar, aunque no estaba segura si era por miedo o frio
—Aly, ven, vamos al vestidor —Claro que esto no era como en mi antiguo instituto porque aquí tenía a mis amigas, Sophie me ayuda a levantarme y veo como Hannah se pone a gritarle a Malfoy, echando humo de la furia. Malfoy no tenía una sonrisa victoriosa o burlesca en la cara como me espere, estaba tomando agua, mirando a otra parte, frustrado.
Dejó que me Sophie me lleve al vestidor, me cambie al uniforme normal y me lave el rostro, cuando Sophie me estaba ayudando a limpiarme los raspones de la rodilla llega Hannah
—Ese Malfoy es un imbécil —Entra furiosa al vestidor
—Pensé que le ibas a gritar por más tiempo —dice Sophie
—Lo iba a hacer, hasta que llegó Brazzi, parecía enojado por lo que hizo
—¿Theo Brazzi? Creí que eran amigos —dice Sophie
—Lo son, pero al parecer Brazzi tiene cerebro, algo poco común —dice Hannah—. Alyssa, hay que decirle a tu hermano
—No —digo rotundamente
—Malfoy no puede salirse con la suya —dice Sophie
—No, Harry va a pelearse con el si se entera, ya ha pasado antes, una vez casi lo expulsan, imagínate lo que pasaría si le pega a Malfoy, él no puede perder su lugar aquí —Digo y ellas se miran
—Pero... —dice Sophie
—Es en serio, si se entera se va a volver loco y el no puede perder su beca
—Bien, pero si vuelve a hacer algo, si o si le vamos a contar a Harry, esto es importante —dice Sophie
—Gracias, ustedes tienen que volver a clase ¿No?
—No importa, nos quedamos —dice Sophie
—No, no, vayan, yo… necesito estar sola un momento
Cuando ellas se van me voy al lavabo, no quería ni pensar en cómo me iba a tratar el instituto luego de esa caída, ya me imaginaba como todo el mundo de burlaba de mí, intenté respirar hondo.
Me quedé en los vestidores el resto de la hora, hasta que sonó la campana de salida, no esperaba encontrarme con nadie, porque Hannah debía estar como siempre en el club de música y Sophie tenía entrenamiento de Voleibol, en el pasillo solo estaba Theo Brazzi, con su guitarra colgada en la espalda y como siempre, parecía que tenía la cabeza en otro universo, al verme camina hacia mi
—Si vienes con un mensaje de tu amiguito no me interesa
—No, vengo por mi cuenta, quería ver si estabas bien y también quería disculparme por lo que hizo Draco, sé que él normalmente es un imbécil, pero se le fue de las manos y tú eres la última persona aquí que se merece eso… —dice con esa voz calmada que siempre lo caracterizaba
—Gracias por preocuparte, estoy bien, solo un raspón —me apunto la rodilla—. No es grave, pero si, tu amigo es un gillipollas integral
—Me alegro y que no te haga sentir mal, nadie ha estado hablando mal ni nada, solo los de la clase lo saben y te aseguro que no lo van a ir diciendo por ahí. Cuídate —dice y se despide con un gesto de mano antes de darse la vuelta en irse