Perrox

Capítulo 9: Iguales que el

Nada más despertarse el tío se acercó a la puerta de la calle y observó que Zeus no estaba en ella lo que le extrañó muchísimo

Miró a Luna y la dijo.

—Creo que nuestro amigo ha vuelto con su madre. Le vamos a echar mucho de menos—dijo mientras abrazaba a su golden.

Nancy recibió la última visita del médico antes de recibir el alta. Ahora tenía que seguir la recuperación en casa y su estancia en el hospital había llegado a su fin.

Si en tiempo que perder agarró el papel que le entregó su padre y rápido llamo por teléfono al hombre que estaba cuidando a Zeus.

—Hola muy buenos días. Soy Nancy la dueña de Zeus y era para comentarte, que ya salgo del hospital y que me gustaría quedar con usted para tener a Zeus conmigo—

El hombre se mantuvo en silencio dos segundos hasta que respondió.

—Hola Nancy. Siento decirte que Zeus no está aquí. Esta noche se marchó como hacía siempre desde que le tengo en casa pero hoy por la mañana no regresó. Yo pensé que estaba contigo pero si me dices que ahí no está espero que no le haya pasado nada y que simplemente se haya perdido fue extraviado—

Nancy colgó la llamada y le pidió a su padre dar varias vueltas por la ciudad por si le veía. Sin embargo este no apareció y Nancy regresó a casa inquieta por lo que le hubiera podido pasar.

La primera noche de Zeus en aquel lugar fue terrible para él por tener que estar escuchando a los demás perros ladrar. Muchos de ellos lloraban preguntando si sus dueños vendrían a por ellos; otros simplemente llevaban tanto tiempo allí encerrados que ya se les había olvidado lo que era tener una familia.

Una de las cosas que más le llamó la atención fue ver a un perro exactamente igual que él. Su tamaño era similar y las manchas negras en su pelaje hacían que fuese con mirarse en un espejo. Muy pocas veces había coincidido Zeus con uno de su misma raza con la misma tonalidad el alma manchas. Durante todo el tiempo que estuvo allí, Zeus no podía dejar de mirarla triste y ya superada por todo el tiempo que llevaba allí. Intentó con sus sentidos acceder a su mente a su pasado y lo que fue descubriendo con el paso de las horas fue terrible.

Nadie se merece lo que había vivido aquel animal aunque si él echara el tiempo atrás diría lo mismo de él con lo que en ella también se reflejaba él.

Los días fueron pasando hasta que en el cerebro de Zeus apareció la imagen de Nancy salido del hospital, y después estar buscándole por toda la ciudad. Veía como su amigo ciego y Luna caminaban intentando encontrarse otra vez con él. Algunas noches algunos indeseados iban allí y lev daban, corriente algunos de sus amigos para que se callaran. Zeus observó todo hasta que una noche ya no pudo más y desesperado comenzó a morder los barrotes con tanta fuerza que comenzó a doblarlos.

Tras esto se quedó unos instantes parado ; observó sus patas y levantó la mirada observando a todos los perros que había allí. Todos los que estaban allí le mandaban el mismo mensaje al ver lo que acababa de hacer, así que en un ataque de rabia comenzó a golpea con la cabeza los barrotes hasta que abre un agujero y salió de allí

Busco la salida y una vez que la encontró se detuvo delante de una gran puerta metálica. Zeus se giró y regresó al lugar en el que estaba y con una fuerza desmesurada con sus patas y con su mandíbula comenzó a abrir agujeros en las jaulas para que todos los que estaban allí saliesen.

En pocos minutos la escandalera era tremenda y más aún cuando Zeus puso su cuerpo al rojo vivo y dio un golpe seco destrozó la puerta de entrada a aquella perrera.

En pocos minutos en la ciudad había cientos de perros corriendo en todas direcciones pero y uno de ellos caminaba despacio y tranquilo ante la atenta mirada de las cámaras de algunas personas que captaron la imagen.

Zeus regresó esa noche con el ciego el cual lo recibió dándole un abrazo.

Luna le saludó muy cariños, empujándolo tratando de jugar con él.

En ese instante en la radio aquel hombre escucho lo que acaba de pasar la perrera y rápido le observó.

—Has salvado a muchos de tus amigos. Eres un buen chico —le dijo en tono cariñoso.

Antes de que aquel hombre le pudiera dar la noticia de que su madre ya está en casa, Zeus se recostó y se quedó dormido. Minutos después aquel hombre agarró el teléfono y escribió a a Nancy para decirle que Zeus había regresado aunque para ese momento, en todas las televisiones locales salía la imagen de Zeus caminando rodeado de perros.

Nancy habló con sus padres y esbozó una sonrisa al saber que él había regresado. Pese haber salido del hospital y estar aún muy débil, estaba impaciente por abrazar a su amigo el cual ya va deseando ver desde hacía mucho tiempo.



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En el texto hay: amor animal

Editado: 03.10.2026

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