La banda del colegio no era la gran cosa, pero era la única que teníamos.
Bombo remendado, redoblantes que sacaban ampollas, dos trompetas que desafinaban con el calor y los platillos los limpiabamos a punta de limón y bicarbonato 🤭. Ensayábamos en el patio del profe de sociales porque en el colegio no nos dejaban hacer bulla.
Yo tenía 17 y estaba en once. Ingresé porque dijeron esa mañana que había ensayo en la tarde y que exoneraban de izada de bandera para fiestas patronales y participar sumaba puntos. Le dije a mi prima - "No suena mal que tal si vamos a ver".
Me consideraba una chica callada en esa época, era nueva en el colegio, aún no tenía con quien salir al receso por lo que me tocaba adaptarme nuevamente pero eso no era problema, puesto que ya estaba acostumbrada.
Fui criada por mi mamá y mi padrastro. Ellos en busca de un mejor futuro salieron a buscar muevas oportunidades y junto a ellos estuve yo hasta que regresé aquí.
No era callada por gusto, cuando agarraba confianza hablaba hasta por los poros pero ese era el problema no conectaba con todo el mundo, era muy introvertida para la época.
Mi papá biológico, no sé, casi nunca tuve comunicación con él.
Crecer así te marca parece que no pero sí. No me quejo, mi mamá y mi padrastro me dieron todo lo que podían, fuí feliz hasta entonces pero más adelante empiezas a reflejar las decadencias emocionales.
Llegué a mi lugar de origen, es un pueblo pequeño pero adaptador vivía con unas tías mayores muy mayores que a su vez eran un tanto estrictas, en la casa no me dejaban salir, todo era limitado solo colegio y tareas.
Eso me hizo de dos formas.
Por fuera, reservada, independiente, dura. Yo me hacía mis cosas sola. No contaba mis vainas. Si me preguntaban, decía "todo bien" y ya.
Por dentro: Muy sensible y social pero eso no se lo mostraba a cualquiera. Y cuando alguien por fin me ponía atención, yo me apegaba muchísimo, demasiado porque en el fondo buscaba llenar un vacío que sentía que había ahí.
Por eso la banda era importante. Era la única vez que podía estar afuera sin que me dijeran nada.
Esa tarde lo vi por primera vez, se llama Thony tenía 19 para eso entonces ya graduado en el mismo colegio al que asisto, se mantuvo en la banda porque según él "sin él se caía"
Tocaba redoblante en primera fila, saludando a todo el mundo, riéndose duro y haciendo chistes todo el tiempo.
Me cayó mal, engreído, payaso y un poco arrogante.
El segundo día pasó por mi frente con el redoblante al hombro y me susurró:
- Estás bonita.
Lo miré extraño. No le contesté.
Luego de días de ensayos por fin llegó el día. La presentación fue culminada en la plaza. Habíamos tocamos frente a la iglesia. Cuando terminamos, prendieron las luces, empezó el olor a chorizo, a arepas, a todo lo que venden en fiestas. Iban a tirar los fuegos artificiales que emoción.
Yo me quería quedar a verlos pero, no podía. Me tenía que ir a la casa, me fui caminando sola, después de dejar los platillos, escuchando los totazos a lo lejos y triste.
Días después me llegó una notificación _ Thony M. te ha enviado una solicitud de amistad.
La acepté y esa misma noche hablamos.
— Al fin platillos. Pensé que nunca me ibas a aceptar- Fué lo primero que me escribió.
— Tengo nombre -respondí
— Ya sé, pero me gustó cómo me miraste ese día como si me odiaras 😁-Dijo sonriente
— No te odiaba-Yo no soy de odiar dije para mí misma
— ¿Entonces?
— Me pareciste presumido, payaso y arrogante, la verdad.
— Uy, ¿Tan mal caí?
— Sí, te gusta llamar la atención
— ¿Y ahora, sigo siendo el payaso?
— Un poquito pero al menos eres divertido.
— Jajaja ya es avance, de arrogante a divertido.
— Tampoco te emociones-respondí toda fría
— Es que tú eres dura, en los ensayos ni hablabas.-Soy así y ya- le he respondido
— El día de la presentación te fuiste sola. ¿No te dejaron quedar a los fuegos?
— Me tenía que ir.
— Bueno, al menos por aquí sí te puedes quedar un rato.
Y me hizo reír toda la noche, con el brillo del celular bajito para que no me vieran mis tías, haciéndome la dura, pero por dentro con ganas de seguir hablando.
Porque aunque yo aparentara ser dura, en el fondo no lo soy. Solo que no se lo muestro a cualquiera.
Y esa noche, sin darme cuenta, ya me estaba apegando. Como siempre me pasa.
A los 17, aún me sentía desubicada, estaba buscando mi identidad, conviviendo con personas que me querían pero que no tuve roces nunca con ellos y tenía que adaptarme y de paso la crianza era diferente, me sentía confundida.
Le acepté la solicitud a Thony pero yo no sabía dónde me estaba metiendo ni lo que me esperaba.
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CAPITULO 2 YA LISTO...
ACOMPAÑAME A LEERLA ❤️