Un juego demasiado peligroso para ser jugado

Errores y otras maldades

Haldo 》.
¿ Por qué? . ¿Dime vida, por qué tengo que pagar por tantas desgracias?. Ahora mismo, si me preguntan como estoy, diré que comprendiendo la frase. " No todo lo que brilla es el paraíso" .Pero se parece vastante al paraíso. Mierda , claro que no , concentrate Haldo solo es una puta asesina que no sabe la diferencia entre juego y realidad. La elegancia con la que bajaba las escaleras era fascinante y yo como un idiota reconociendo que se ve preciosa.
Llevaba un vestido largo, ajustado al cuerpo, que terminaba en una cola de sirena , era de un celeste claro, sumergido en un lluvia de piedras preciosas, que brillaban cada vez que la luz les tocaba . De su cuello decendia un collar muy extraño,era una gargantilla, de perlas, pero de sus extremidades caían cadenas perladas, el cabello trenzado con finos hilos plateados que a su vez encerraban piedras identicas a las del vestido, aquellos ojos cafés enmarcados con un perfecto delineador, aquella boca de fuego ardiente de un rojo escarlata .
Dios , se que me estas bien . Listo , ya , me entrego, lo admito, lleveme para el manicomio, para cualquier lugar que no sea este , esa belleza es un peligro.
- Bienvenido a bordo capitán.
- ¿ Por qué no llevas antifaz?.
- Hoy no hace falta ser tan discretos
-¿ Por qué?.
- ¿ Sabes que días es hoy ?.
- Viernes, ¿ por?.
- ¿Viernes, qué?.
- Viernes 13.
- Exacto .¿ Conoces la leyenda del barco que se hundió un Viernes 13, cuyo capitán se llamaba Viernes?.
- Anja.
No me gusta el rumbo que la conversación va tomando, si mis sospechas se confirman voy a necesitar más de una visita al psicólogo.
- ¿Aún no lo entiendes , verdad?.
- No.
- Que idiota me has salido - Se llevó la mano a la frente, analizando seriamente el concepto de inteligencia que tenía de mí, para luego mirarme fijamente, soltando la frase que me heló, no físicamente, sino mentalmente.
- Hundiremos el barco
Tardé más de un minuto en concentrarme , dos minutos en analizarlo y tres minutos en comprender la frase que había salido su boca.
-¿ Entonces hundiremos el barco? - Intenté sonar lo más irónico que pude , mala idea.
- Si Haldo.
- ¿Con nosotros adentro?
- Si , encadenados al balcón, tú sosteniendome, mientras yo abro los brazos esperando el frío abrazo de las aguas congeladas. ¿ No te parece romántico?.
- La verdad me parece enfermero, nunca fui muy fanático del Titanic, ni tampoco esta entre mis planes ser Jack.
- Ah , entonces tú eres Rose , a ti te gusta que te den.Ah de haberlo sabido,antes, pero tranquilo si quieres te puedo hacer un dibujo desnudo , soy buena dibujante.
- Cállate.
- Claro Rose , lo que tú digas.
- Shanann...
- No me llames así , hoy seré tú Jack y tú serás mi Rose.
- Eres una.
- ¿.Qué?.
- Mejor ni te digo , vamos.
- ¿ Ah dónde?.
Miré en varias direcciones esperando alguna señal que me salvará.
- ¿ No tenemos que hundir el barco?.
- Ahora mismo, no, eso será después.
-¿ Y entonces qué vamos hacer ahora?
- Disfrutar de la noche.
- Eh .
- Vamos a cenar, tengo hambre.
Tomó mi mano, guiándome al interior del barco , a medida que avanzábamos la belleza
del lugar se hacia evidente.
El precioso suelo maderable , pulido brillantemente estaba coronado con una alfombra roja.
Las paredes de un blanco marfil daban una textura delicada, las ventanas enmarcadas dejaban ver el océano bañado por el brillo de las estrellas, lo único extraño es que no había nadie. Eso me extrañó. Caminamos hasta llegar a una puerta roja.
Shanann se acercó a esta, tocó tres veces, abriéndose esta.
Entramos sin vacilar .
La oscuridad era absoluta, ni una luz, como carajos alguien puede ver en esta completa oscuridad.
- Tranquilo Haldo, confía en mi.
-¿ Qué te hace pensar qué tengo miedo?.
- Tú pulso.
Frunci el ceño.
No me gusta que ella sepa tantas cosas de mi.
Comenzamos a caminar en aquella completa oscuridad.
Hasta que tropecé con algo .
- Haldo fíjate por donde caminas.
- ¿ Como carajos lo voy hacer, si no veo nada?.
De pronto las luces se encendieron iluminando todo , dejando ver que estábamos dentro de un elevador , con lo que había chocado era la puerta .
- Esto no pasa ni en la Rosa de Guadalupe- Se río .
- Shanann.
- Haldo mejor cállate.
- ¿Y si no quiero?.
- Entonces te enseñaré como callarte .
- ¿Y cómo lo harás?.
- ¿ Quieres averiguarlo?.
- Si .
- La curiosidad es mala capitán.
- Y ...
Me golpeó, enserió lo hizo. Directo en la boca, sin la fuerza suficiente para romperme un diente pero si para hacerme retroceder por la sorpresa.
- Se quedó sin palabras, capitán.
- Es que no me esperaba ese tipo de método para silenciar.
- ¿ Y qué esperaba , un beso?.
- No.
- ¿ O prefiere qué le intente asfixiar con mis propias manos?.Aunque no tengamos la misma fuerza puede funcionar.
Al escuchar sus palabras solté sus manos, sin poder evitar recordar aquella escena.
- Shanann ..
- No me pidas disculpas , no las voy aceptar.
- No te iba a pedir disculpas, solo te iba a decir que... no me arrepiento.
Un denso silencio se apoderó de ambos.
- Ah lo que me refiero.
- Se ha que te refieres, conozco a los de tú tipo
- ¿ A los de mi tipo ?
- Si , a los que aman matar escondiéndose tras un falso concepto patriótico. Los mismos que llaman criminales a aquellos que no llevamos placas o asesinos a quienes matan sin permiso de la ley,pero ustedes también son asesinos, solo que la ley los premia por ello,les da medalla, reconocimientos, títulos por mancharse las manos de sangre. Al final del día tú y yo somos iguales. Ah ti te gusta matar , lo has hecho varias veces, no pidas disculpas por algo que te gusta hacer.
No sabía cómo responder a ello, pero callado no me quedaba.
- Shanann ese concepto que tienes sobre la ley está mal. No asesinamos porque nos guste .
- Mejor dejemos este tema.
- No, tú afirmas que somos asesinos, pero no es cierto, odio matar , nunca sería capaz de lastimar a alguien sin merecerlo.
- ¿ Por qué no te creo?.
- Porque no me quieres creer.
-Haldo .
-¿ Qué?
- Disfrutemos de la noche .No la arruinemos con esta conversación, somos de distintos mundos por ello no nos vamos a entender .
Suspiró profundamente, casi se podría decir que melancolicamente.
- Haldo.
Aquella mirada café me tenía hipnotizado.
- Por una noche olvidemos todo. No , seré la reina del crimen , tú no serás el capitán de la marina.
Sólo por hoy , seremos Shanann y Haldo, dos personas normales que se están conociendo.
La miré incrédulo, pero algo en su mirada me advirtió que no estaba bromeando.
- Shanann- Me detuve tomando su rostro entre mis manos.
- ¿Qué ocurre Shanann?- Mi voz salió tan suave que me sorprendió a mi mismo.
Las luces impactaron en aquellos melodiosos ojos,que se veían húmedos, como si estuvieran a punto de llorar... no puede ser .
- ¿Por qué estas a punto de llorar Shanann?.- Pregunté acariciando su mejilla derecha, me gustaba su rostro, era precioso
¿ por qué estos pensamientos en estos momentos. ?
- Qué estupidez estás diciendo Haldo. Yo nunca lloro.
Se apartó violentamente de mi .
- Te pido de favor que no vuelvas a tocarme, a menos que te lo pida.
Me quedé pensativo aún con la mirada fija en la nada, con la mano extendida.
- Shanann- Dije al ver que presionaba el botón 5 del elevador .
- ¿ Qué?.
- ¿Ha donde vamos?.
- Ha una cita.
Asentí, colocandome a su lado.
- Haldo.
Dijo al llegar al último piso.
Giré la cabeza en su dirección.
- Muestra una sonrisa en cada momento , sin importar lo que veas no interfieras , porque si descubren quien eres estaremos muertos.
- Tranquila, como dijiste esta noche solo seremos Shanann Gerr y Haldo Gerr.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.