Un juego demasiado peligroso para ser jugado

Nada , wey

( Shanann)

Haldo ¿ por qué eres tan estúpido? .
Tener que soportarle es un delito, un atentado , puede que también tenga un poco de Karma celestial.
Al escuchar el inconfundible sonido de una lancha acercándose, salí a recibirlo .
Al verle subir al barco. Supe que la noche era prometedora.
Bueno al menos hay que admitir que se ve cachondo.
El traje color crema hacia un gran juego con su , la camisa blanca se ajustaba al cuerpo, marcando su abdomen , esos cuadrices.
Bajé las escaleras ansiosamente ,me gustaba utilizar tacones gracias a ellos parezco que tengo la misma altura que él, al llegar a su lado pude observarlo mejor
El cabello castaño estaba rizado graciosamente dándole un aspecto juvenil, la mandíbula tensa , los ojos grises iluminaban mucho aquella mirada.
Después de una pequeña conversación , entramos al elevador , aún seguía pensando en sus ojos sin darme cuenta hablé en voz baja pero lo suficientemente alta para que el escuchará.
- Haldo cuida mis ojos.
- ¿Qué dijiste?
Al escuchar su voz salí de mi ensoñación.
- ¿ Qué dijiste Shanann sobre mis ojos?.
- Que tienes bonitos ojos.
- Gracias.
Unos minutos después opté por decirle la única regla que necesitaba que siguiera.
El me miró de una forma distinta, al mismo tiempo en que se abrió la puerta pronunció la única oración que nunca esperé que saliera de su boca.
- Por esta noche solo seremos Shanann Gerr y Haldo Gerr.
Salió del elevador, mientras intentaba procesar el extraño gusto que sentí en mi interior al escuchar su nombre en mi boca.
Shanann el debe morir, sino es esta noche será mañana, pero antes de que el año termine debe morir.
Me regañé internamente, mientras le seguía el paso.
De momento se detuvo , haciendo que chocará contra su espala , el perfume que traía era Chanel, mi favorito,dejé la cara recostada a su espalda por apenas unos minutos más.
Me gustaba estar así.
- Shanann.
- ¿Qué?- Aparté la cara de su espalda, mirando directamente su espalda, desvíe la mirada de esta, al darme cuenta que había extendido su mano derecha, me quedé indecisa.
- Shanann eres mi acompañante, debemos caminar juntos.
Seguia pensativa, pero el tenía razón, tomé su mano comenzando a caminar hacia la entrada del restaurante: Laccuo..
( Haldo).
Estaba nervioso, las manos me sudaban , no conocía el motivo o tal vez no quería aceptar que lo conocía.
Shanann había recostado su rostro en mi espalda, esto me había puesto los pelos de punta .
Me obligué a mi mismo a alargarle la mano, haber si de esa manera dejaba de estar tan nervioso, al tocar su piel me sentí bien, no me gusta esto, el calor de su cuerpo es algo que me esta tentando cada vez más y tengo miedo a que no pueda detenerme, ella es una criminal Haldo, debe ir a prisión, esta oración la repetía mil veces en mi cabeza, pero estaba perdiendo su efecto en mi, es un juego peligroso en el cual ella va ganando.
Al ver hacia donde nos dirigíamos me volví a quedar sin aire por tercera vez en la noche .
La primera vez fue al verla bajar por las escaleras.
La segunda cuando me dijo que hundiriamos el barco.
Y esta vez al ver el restaurante, para empezar el nombre era
Lacuuo.
Era al aire libre.
Había varias mesas disperas entre sí formando una extraña estructura. Los manteles blancos estaban cubiertos de corazones , había una vela en cada mesa , pero lo que me impacto fue que en el centro del restaurante había una pesera gigante con una sirena. Me quedé mirándola fijamente
- Haldo- La voz de Shanann me trajo a la realidad.
Giré la vista en su dirección.
- No te dejes engañar, las sirenas no existen, ella es solo una actriz. Así que deja de mirarla como si fuera la última maravilla del mundo antiguo.
- ¿ Shanann qué te pasa? solo estaba viendo lo talentosa que es , parece una sirena de verdad, además de que es bonita .
- Pasa que a la única mujer que puedes ver soy yo , porque créeme cuando te digo que cualquiera puede ponerse una cola de sirena , sumergirse en el agua y parecer un pez.
Estaba tan sorprendido por aquella reacción que solo podía mirarla , enserió parecía enojada, hasta que una cómica idea pasó por mi mente.
Solté su mano, inclinandome ligeramente hacia ella, conectando nuestras miradas.
- ¿ Por alguna casualidad estas celosa?.
- No estúpido, solo que no me gusta que mi acompañante sea un mojigato barato que al primer pescado sale corriendo .
- Estas celosa .
- No, lo estoy.
- Tranquila Shanann , por esta noche seré solo tuyo.
( Shanann)
¿Quién le dijo a este imbécil que yo podría estar celosa?.
Es un idiota en todos los conceptos, me estaba conteniendo para no golpearle .
- Tranquila Shanann, por esta noche seré solo tuyo.
Dios ahora si valió.
Aprovechando que estaba tan cerca me incliné un poco más, hasta rozar su labios, aprovechando su confusión lo mordí tan fuerte que le dejé una marca .
- Perdón ¿ Te dolió?.
- Te pones agresiva cuando estás celosa.
- Escúchame bien, nunca digas que serás mío solo por una noche, porque eso es mentira, serás tan mío hasta que lo decida y pensándolo bien, eres un buen entretenimiento suficiente para conservar te.Ahora camina.
Me di la vuelta, confiada en el que el me seguiría como el perro faldero que es .Hasta que sentí como dos manos me sujetaban por la cintura acercándome peligrosamente hacia atrás.
- ¿ Quién te dio permiso para morderme?.
El tono de su voz era seductor ,como si no fuera el mismo hombre que hace apenas unos segundos estaba hablando, me quedé quieta como si fuera una muñeca.
Sintiendo su respiración en mi nunca.Cerré los ojos de golpe, esperando algo que nunca llegó.
- Shanann eres peligrosa para los demás, pero para mi solo eres una niña fingiendo ser una reina.
Abrí los ojos de golpe, subiendo el tacon hasta sus partes íntimas.
El golpe lo hizo retroceder, soltandome, mientras retrocedía de dolor, doblandose sobre si mismo.
- Te advertí que no me volvieras a tocar sin mi permiso.
Te detesto Haldo ojalá nunca nos hubiéramos conocido.
- Deja de llorar y sígueme.
Comencé a caminar entre las mesas hasta encontrar la indicada.
Justo donde el odiaría centrarse.
Al cabo de unos minutos se sentó en la mesa.
Sonriendo como si nada hubiera pasado.
- Eres intensa cuando te pones celosa.
- No te confundas.
Uno de los meseros se acercó para tomar nuestras órdenes.
- Que bien sienta la venganza.
( Haldo).
La verdad hacer tal experimento molestando a Shanann me ha llevado ha una vasectomia gratis, después de la patada en los huevos , creo que no voy a poder tener hijos .
Adolorido me senté en la mesa que ella había escogido. Era el peor lugar de todos.
No había terminado de pegar el culo en la silla y ya había un camarero atendiendola, no dejaba de mirarla , obviamente no me gustó esa mirada, pero para no dar malos entendidos, intenté beber un poco de agua de la copa que reposaba en la mesa , tenía el líquido entre mis labios y la garganta cuando escuché la risa de Shanann, no era como las otras veces que estaba conmigo, era alegre sincera.
Escupi el agua mojando el mantel , salpicando ligeramente el uniforme de aquel chico.Era alto, de tez blanca , cabellos negros, ojos azules, buen físico, el tipo ideal de cualquiera , menos de Shanann, porque el tipo ideal de Shanann era ...
nisiquiera se te ocurra pensar en eso Haldo,
¿ Qué más te da que ella esté con medio mundo, ella no es nada tuyo?.
Si pero...
Pero nada Haldo, ella no es tu mujer.
Por hoy ella es mía, mañana que se quedé con quien quiera , pero hoy es mía.
Ambos callaron de golpe dirigiendo su mirada hacia mi.
- Usted no tiene nada que hacer o es algún bufón que anda seduciendo mujeres comprometidas.
- Yo...- Intentó hablar pero le interrumpí.
- Tú nada mocoso , cumple con tu trabajo.
- Mi trabajo es atender a los clientes , ella.
- Ella es mi mujer , así que no vuelvas a mirarla o descubrir cuantas gotas de agua hay en el mar.
¿No se te ocurrió decir algo más inteligente?
Me levanté de la silla quedando frente a él, estirando la mano hacia el cuello de Shanann rozando con la gargantilla, mientras apretaba un poco, sin lastimarla
- ¿Me esta amenazando?.
- Te estoy advirtiendo.
Ella es mía.
Ambos nos desafiamos con una mirada silenciosa .
Hasta que el rompió el silencio.
- ¿Va ha ordenar algo señor ?.
- Traiga el menú, debo discutirlo con mi mujer.
- ¿ Y para beber?.
- Vino tinto.
Dio la media vuelta, dispuesto a marcharse .
- Una cosa más.
Giró hacia mi con cara de fingida cortesía.
- ¿ Me tomarías una foto con mi mujer?.
- Por supuesto.
Saqué mi teléfono y se lo entregué. Mientras Shanann aún seguía perpleja por mi comportamiento.
- Vamos mi amor, la cámara nos espera, se levantó , arreglandose el vestido, mirando fijamente al muchacho, pero como soy quisquilloso, pasé mi mano por su cintura , atrayendola hacia mi , girando su cara con mi mano , hasta quedar a unos centímetros, sin pensarlo dos veces,la besé,no importa cuantas veces escuchará el sonido del flash solo se que quería que este momento fuera eterno.




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