Luna
Querida amiga menguante, tan bella y delirante, que todo hombre promete bajarte, pero ninguno logra conquistarte, y con cada intento aparece un nuevo cráter, que hace más entrañable tu pertenencia, pero más difícil el encontrarte radiante.
No desanimes, ni pierdas el aguante, que un satélite que solo tú sientes, está ahí para esperanzarte, que la vida con sentencia de vivirla es más emocionante que temer perder la conciencia.
Querida amiga radiante, en completa ausencia, o con una mueca a cuarto menguante, ya llegará persona que logre merecerte y conquistarte, pero no es ajeno; ni algún extraño, es tú voluntad de volver a brillar como antaño.