La Rosa de Shakespeare

El Rencor de André

Se supone que volveríamos a Francia a más tardar en tres meses pero ya estamos en Washington cinco meses y no veo que hagamos planes de volver.

André está muy feliz de trabajar en su estudio, de hacer diseños y tatuar, aunque ya habló con Dylan y Dereck para que le devuelvan su parte y así poner un estudio de Tatuajes en Francia pero todavía no veo ninguna señal de que eso suceda.

Después de la advertencia que le di a Katrina no apareció más, hasta André se tranquilizó ya que no hubo represalias de ningún tipo.

Ahora estoy en una especie de limbo de felicidad, nunca creí que alguien podría ser tan feliz en su vida,  pensé que eso no existía, pero es así, adoro a mi familia y soy completamente feliz, no hay una nube amenazante en nuestro perfecto cielo.

Sigo incrédula de tanta perfección, André dice que no le busque tantas vueltas al asunto y que sólo viva la felicidad presente.

He pensado que es hora de que tengamos otro bebé, al ser hija única siempre quise tener hermanos pero para mi madre no fue posible pues ella me tuvo de puro milagro. Los médicos le explicaron que jamás podría concebir un hijo después de haber perdido varios embarazos pero hubo un médico que le dijo "el único que puede decidir si una madre puede tener hijos,  es Dios" este médico la operó, le sacó un ovario y una trompa de Falopio, con un ovario nací yo, mi madre ya tenía 39 años y aunque intentó tener un hijo más, su cuerpo ya no le permitió mantener otro embarazo.

Mi madre me contaba que una noche antes de enterarse de que estaba viniendo se había soñado con Jesús, él iba en una balsa y llevaba un pequeño bulto en las manos, se lo dio a mi madre, ella lo abrió, era un bebé y le dijo "no te preocupes, tendrás a tu hijo" unas semanas después el médico le dio la noticia que estaba embarazada, puedo asegurar que fue un milagro y mi madre murió creyéndolo.

Ahora no quiero que Armand se quede solito, quiero darle un hermano y creo que es el momento.

Bajo las gradas directo al estudio y escucho mucho alboroto en la oficina de Dereck.

-¿Qué está pasando? - pregunto entrando alarmada.

André y los chicos sonríen y felicitan a Dereck.

André me abraza cuando entro.

-Dereck está celebrando, ¡por fin tendrán un hijo! les aceptaron la adopción.

Sonrió y abrazo a Dereck.

-¡Felicidades Dereck!

-Gracias Bianca, estamos muy felices, nuestros esfuerzos por fin dieron frutos.

-Me alegro mucho por ustedes -Sonrío.

Suena el celular de mi esposo veo como se aleja del grupo ¿Quién será? Observó cómo cambia su rostro, toda su felicidad desapareció, me acerco cuando cuelga el teléfono.

-¿Quién era, mi amor?

André me saca del cubículo de Dereck, está con el ceño fruncido, no son buenas noticias, lo puedo asegurar.

-Mi hermano me llamó...

- ¿...Tu hermano? ¿Y qué te dijo?

-Mi madre está muy enferma y quiere que vaya a verlos.

-Es tu madre...

-...Sí a eso se le puede decir "Madre" - responde molesto.

-¡André! - lo abrazo dulcemente, está muy tenso - ¿Qué piensas hacer?

-No sé, en estos momentos no tengo idea, me tomó muy de sorpresa y sinceramente recordar todo lo que mi madre hizo -aprieta los puños - no la hace la ganadora del premio a la mejor madre.

-Pero es tu madre y te trajo a este mundo, yo le agradezco porque sino no te hubiera conocido.

-No utilices eso - me abraza con cariño.

-¿Dónde vive tu mamá?

-En Arkansas.

-¿Es lejos?

-Sí, a un día de viaje en auto más o menos.

-¡Vamos! - exclamo decidida.

-No sé... - responde incrédulo - tengo que pensarlo Bianca, no es fácil dejar el rencor atrás.

-Mi amor, no vivas con rencor, ¿De qué te sirve? tan solo alimentas tu sufrimiento.

-No es sencillo perdonar, no se puede olvidar tan fácil la falta de amor que tuvo con nosotros ¿Sabes por qué me fui de mi casa a los doce?

-Me dijiste que te cansaste del abandono.

-Exactamente, algunas veces ni siquiera teníamos para comer y mi madre lo gastaba en drogas y alcohol... ¿Crees que puedo dejar el rencor tan fácilmente? Tener que salir a trabajar de lo que sea para alimentar a mis hermanos y aguantar a los "novios" de mi madre que nos golpeaban cuando les daba la gana, tan solo iban para drogarse con ella y cuando se acababa la droga y el alcohol se iba con ellos del muladar que llamábamos casa y no volvía en semanas, un día me cansé, ella tenía que cuidarnos, no yo, decidí irme, me hubiera ido con mis hermanos pero sabía que no podría con ellos a dónde iba, así que me fui sólo, le echo la culpa de todo lo que pasé en la calle, días sin comer, peleas y cosas que no contaré... por eso te digo, no sé sí ir, prefiero pensar que mi madre y mi padre murieron como los tuyos y seguir viviendo mi vida pensando que la única familia que tengo eres tú y Armand.

-Te estás engañando tú mismo, sabes que eso no es verdad, tienes una madre, que aunque no fue la mejor, es tu madre y tienes dos hermanos...

-¡Bianca por favor...!- exclama molesto, poniendo sus ojos en blanco  -¡Déjame en paz! - chilla, después sale del Estudio tomando su chamarra  sin rumbo.

Me detengo de ir a buscarlo, necesita pensar. Sé que tocar este tema es meter la mano al avispero, espero que André decida ir y disculpar a su madre.

Nunca fui rencorosa pero tampoco viví lo que André vivió, fui una chica privilegiada que vivió en una familia que aunque no era millonaria, siempre tuvo un plato de comida y un abrazo cariñoso de sus padres.

No quiero que él siga con rencor a su madre, creo que lo mejor es perdonar, así seremos completamente felices.

Este asunto no permite que André sea feliz, aunque no lo diga, eso es lo que hace el rencor, obliga a que sigas atrapado en el odio y en esos malos momentos sin dejarlos ir.



Sissi Pamela Terceros Beltran

Editado: 01.12.2020

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