Reo de lo prohibido

7

El proclamado viernes, llegó. Justo ahora, busco a, Verónica, lo hago con calma, apenas, empezó el reseco, todavía, no tengo ni idea si, ir, o no. Busco en mi mochila, mi celular, no acostumbro a usarlo mucho, de igual manera ¿Para qué? Mientras lo busco, choco con alguien, alzó la mirada y miró la sonrisa amplia que, me ofrece Eros.

 

  ̶  ̶  ̶ hola, linda   ̶  ̶  ̶ me dice y se inclina hasta, dejar un beso en mi mejilla

 

  ̶  ̶  ̶ hola, Eros, ¿Has visto a, Verónica? La necesito   ̶  ̶  ̶ murmuró, el, hace una mueca de estar pensando

 

  ̶  ̶  ̶ la verdad   ̶  ̶  ̶ habla, asintiendo   ̶  ̶  ̶ es que no, querida   ̶  ̶  ̶ tuerzo un poco mis labios

 

  ̶  ̶  ̶ gracias   ̶  ̶  ̶ murmuró

 

  ̶  ̶  ̶ espera, espera   ̶  ̶  ̶ dice y se desabrocha la camisa, frunzo el ceño, ¿Que está haciendo?   ̶  ̶  ̶ ¿Y? ¿Que te parece?   ̶  ̶  ̶ alzó la mirada, extrañada

 

  ̶  ̶  ̶ pues... no sabía que, tenías tantos lunares   ̶  ̶  ̶ admito confusa, el frunce el ceño

 

  ̶  ̶  ̶ hablo del... olvídalo   ̶  ̶  ̶ dice con una burlona sonrisa

 

  ̶  ̶  ̶ bien... adiós   ̶  ̶  ̶ murmuró y me volteo, aprieto mis dientes cuando, pillo a, Dante y Damián, viéndome fulminantes, me quedo estática cuando, siento los brazos de Eros, envolver mi cintura

 

  ̶  ̶  ̶ ¿Eros?   ̶  ̶  ̶ murmuró bajo, el, apoya su mentón en mi hombro

 

  ̶  ̶  ̶ paso numero uno, Cristal   ̶  ̶  ̶ me susurra en el oído   ̶  ̶  ̶ celos   ̶  ̶  ̶ murmura y deja un lento pico en el lóbulo de mi oreja, para después, soltarme

 

Yo miro confusa a, Damián, sus mejillas se han enrojecido, lo que me segura que, está enojado, sacudo mi mano en forma de saludo y me volteo, no está Eros, confusa, empiezo a caminar, a unos cuantos metro, visualizo a, Verónica.

 

  ̶  ̶  ̶ ¡Hey!   ̶  ̶  ̶ le digo algo alto, ella se voltea y me sonríe    ̶  ̶  ̶ te e estado buscando   ̶  ̶  ̶ indicó

 

  ̶  ̶  ̶ pues, aquí estoy y dime, ¿Ya me tienes una respuesta?   ̶  ̶  ̶ dice, directa

 

  ̶  ̶  ̶ no lo sé   ̶  ̶  ̶ admiro, pensante

 

  ̶  ̶  ̶ ven, vamos al campus   ̶  ̶  ̶ indica y empezamos a caminar  

 

  ̶  ̶  ̶ yo creo que, mejor será en otra ocasión, justo ahora, no soy muy aliada de las fiestas   ̶  ̶  ̶ hablo una vez en el campus, ella alza una ceja

 

  ̶  ̶  ̶ ven, no me gusta el sol   ̶  ̶  ̶ murmura y veo en un microsegundo que, sus ojos, se vuelven totalmente dorados al ver el sol

 

  ̶  ̶  ̶ claro   ̶  ̶  ̶ susurró confusa

 

  ̶  ̶  ̶ si, no quieres ir a la fiesta, no hay problema, de igual manera, no va hacer la última, pero...   ̶  ̶  ̶ deja de hablar cuando, su celular empieza a sonar, ella, mira la pantalla y hace una mueca   ̶  ̶  ̶ mis planes eran otros, pero, debo irme, cuídate, nos vemos hasta el lunes, o quién sabe   ̶  ̶  ̶ dice y se levanta, sacude su mano y se empieza a alejar

 

  ̶  ̶  ̶ adiós...   ̶  ̶  ̶ murmuró, aburrida, pues, Verónica, es la primera amiga que hice cuando llegué a este lugar

 

Rendida y aburrida, empiezo a caminar hacia el baño, buscando a Lili, pero, no la encuentro, una vez en el baño, escucho como, dos chicas hablan dentro de un cubículo.

 

  ̶  ̶  ̶ ¡Si! Esta noche empieza, está noche, Damián, peleará contra Eros, ¡Tenemos que ir!   ̶  ̶  ̶ frunzo el ceño, al escuchar una chica 

 

  ̶  ̶  ̶ ¡¿Que?! Claro que no, tonta, ¿Acaso quieres morir? ¿Quieres que, te recuerde que en ese lugar no existen las reglas, que en ese lugar, esta el mismísimo lucifer?   ̶  ̶  ̶ murmura otra chica, espantada   ̶  ̶  ̶ no lo sé, pero, ayer, escuche a unas chicas hablar, las mismas chicas raras que están en el grupo de, Dante, dijeron que, estaban en problemas por qué, alguien, se estaba metiendo con la niña que vuelve loco a Damián que...   ̶  ̶  ̶ no logro escuchar lo que dijo, siento mi corazón latir con fuerza ¿Damián... esta saliendo con una chica?

 

Indecisa, miro la puerta de salida, ¿Me voy, o mejor quedo y pregunto? Inhaló con fuerza y esperó a las chicas, no demoran en salir y cuando me ven, sus caras palidecen.

 

TERCERA PERSONA

 

  ̶  ̶  ̶ quiero que... que me digan, de qué lugar estaban hablando   ̶  ̶  ̶ murmura, tratando de ser ruda   ̶  ̶  ̶ por favor, solo díganme   ̶  ̶  ̶ dice rendida.

 

Las dos chicas, se miran dudosa, temerosas, sin saber que hacer pues, algo tenían muy en claro, no te metas con Cristal, no enojes a, Cristal, no mires a Cristal, estaban entre la espada y la pared, ¿Que podían hacer? Tenían a nada más, ni nada menos que, la mujer más valiosa para el simpático y peligroso, Damián.

 

  ̶  ̶  ̶ se llama, not today   ̶  ̶  ̶ habla por fin, una chica, la más alta, sintiendo su corazón latir con fuerza

 

  ̶  ̶  ̶ ¿Cual es la dirección?   ̶  ̶  ̶ pregunta Cristal, las dos chicas, nerviosas, lo anotan en un papel y se lo tienden

 

  ̶  ̶  ̶ si quieres ir, debes tener cuidado   ̶  ̶  ̶ sugiere la chica más baja, Cristal la mira dubitativa   ̶  ̶  ̶ not today, tiene un olor algo peculiar que logra adormilar a los novatos, bebé algo energizante, mantente atenta, en ese lugar, nada es seguro   ̶  ̶  ̶ murmura antes de, halar a su amiga y salir con prisa de la estancia

 

Cristal, mira el papel entre sus dedos, indecisa, lo guarda en su mochila antes de salir y esperar que, las clases caduquen.

 

Ese día, no se volvió a cruzar con Eros, o sus demás amigos, ni siquiera, vio los verdosos ojos de su hermanastro. Una vez, camino a su casa, informó a, Lili y Fernanda que, definitivamente no iría a esa fiesta, ellas, no objetaron, solo asintieron con la cabeza. La tarde, se pasó volando y un chico de mirada verdosa, se encontraba golpeando con una gran fuerza el saco de boxeo, con solo un pensamiento rondando su cabeza y ese era, su hermanastra.



Luvidia Barragan

Editado: 21.01.2021

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