Blanca: te perdono, pero no será necesario que te cases conmigo por esa razón. Porque un beso no puede aclarar lo que sientes por mí.
Fabián: esto significo demasiado para mí. Además, me di cuenta de que eres la mujer que amo y ahora si podemos estar juntos como una pareja enamorada.
Blanca: no puedo creer que me amas. Sabes que nadie puede amar a las personas como yo y sobre todo tu siempre has buscado la perfección.
Fabián: jamás he necesitado que mi esposa sea perfecta. Sabes perfectamente que la perfección no existe y te puedo decir realmente que te amo con todo mi corazón.
Blanca: para mi será difícil de crees que me amas. Ahora necesito pensar en cada una de tus palabras y para eso quiero que me lleves a mi casa.
Fabián: no te pienso llevar a la casa de tus padres. Porque esta es tu casa y llego el momento de casarnos para que nadie más pueda separarnos.
Ella lo mira y en sus ojos no podía ver amor sino obsesión. Blanca no podía creer que viera eso con tan solo mirarlo, él se acerca a ella para volver a besarla como si fuera la primera vez y después de que termina de hacerlo se separa de ella.
En la casa de la familia McCartney
Sebastián: tu hermana ya tardo demasiado tiempo en llegar y eso no me gusta. Solamente que mi instinto de padre me dice que algo va a pasar.
Helena: ellos necesitan arreglar sus problemas. Fabián puede tener un carácter imposible, pero siempre ha querido a mi hermana a su manera.
Luciana: tiene razón, nuestra hija. El seguramente no se atrevería a volver a lastimarla y ahora quiero saber porque Helena le dio otra oportunidad a su esposo.
Helena: estoy enamorada y para mí sería imposible dejarlo ir. Además, intente dejarlo y el vino por mí, aunque eso fue algo lindo que lo hiciera.
Luciana: eres la única que siente amor. No mereces estar al lado de un hombre que no te amé, sabes que tienes derecho de encontrar el amor.
Helena: eso ya lo sé, madre. Nada más que esta será la primera y única oportunidad que pienso darle, ya que si no puede amarme dejare ir para siempre el amor que siento por él.
Luciana: sé que él siempre ha sido tu primer amor. Seguramente por esa razón decidiste casarte únicamente por él, así que tu padre no pudo negarse a que te casaras con él.
Sebastián: no me gusta verte triste y por eso hice todo lo necesario para que te casaras con Dastan. Pero si quieres darle una oportunidad no me opondré.
Helena: muchas gracias, padre. Aunque el mismo no sabe ni lo que siente por mí, el simplemente no quiere perderme, porque sabe que siempre lo he amado, solo que el amor es un sentimiento que no se puede sentir por voluntad propia y Dastan lo sabe.