La esposa fea del señor Mcgregor

Capítulo 20

Helena: eso solo demuestra que no es nada paciente. Precisamente su actitud me recuerda demasiado a ti, pero ahora debemos de colgar nuestra llamada, porque estoy segura de que tienes muchas cosas que hacer.

Dastan: pienso terminar con mi trabajo para poder regresar a tu lado. Además, necesitare que cuando lo hagas me sonrías, ya que me gusta verte sonreír.

Helena: te estas convirtiendo en un hombre completamente diferente. Espero que esto no termine cuando haya regresado a tu lado.

Dastan: te prometo que eso no pasara. Necesito decirte que el único propósito que tengo en esta vida es hacerte feliz y antes era un hombre de pocas palabras. Jamás me gusto expresar mis sentimientos y contigo todo es diferente.

Ella se despide de su esposo para después colgar la llamada. Helena empieza a recordar todos los años que habían vivido juntos y cuando deja de hacerlo sigue conversando con su hermana.

En la casa de Fabián Reynolds Evans

Fabián: necesito ver a mi mujer. Esto me está desesperando y quiero saber qué es lo que está haciendo ahora mismo y quiero noticias de ella en menos de media hora.

Daniel: usted mismo acepto las condiciones que le impuso la señora. Además, ella está en la casa de sus padres y seguramente va a ir a visitarla en este momento.

Fabián: me he dado cuenta de que aceptar eso fue demasiado absurdo. Pero es algo que tengo que hacer y me gusto casarme con ella.

Daniel: logro hacerlo y le servirá para que nadie más se le acerque. Aunque siempre pensó que lo único que hacía era protegerla y nosotros sabemos que eso no es así.

Fabián: me molestaba ver con mis propios ojos que otros hombres le prestaban atención. Sabes que después de eso todos ellos desaparecieron de mi vista.

Daniel: la señora nunca se dio cuenta de eso. Porque siempre le ha demostrado su personalidad tranquila y si hubiera conocido su verdadera personalidad jamás se hubiera casado con ella.

Fabián: mi mujer es mía y acabare con aquellos que intente tan siquiera mirarla. Solamente que yo soy peor que mi cuñado en ese sentido.

Daniel: tiene razón en eso. Pero en la sociedad conocen a la perfección como protege a su esposa y la manera en que lo hace no es normal.

Fabián: su sobreprotección va disfrazada de amor. Aunque también en sus ojos puedo percibir la obsesión que siente por ella y estoy seguro de que no estoy equivocado.

Daniel: por supuesto que no lo está. Además, su grado de obsesión fue cambiando con los años y eso simplemente se puede percibir a simple vista y le recuerdo que también ese sentimiento siente por su esposa.

El guarda silencio al escucharlo y se da cuenta de que tenía razón. Porque si no sintiera nada por ella nunca se hubiera casado con su esposa y recordar que es su esposa sonríe y Daniel se despide de el para continuar con su trabajo, ya que su jefe quería tener noticias de Blanca y solo esperaba tenerlas para ir a la casa de sus padres a visitarla, así que le daría ese tiempo para hacerlo.




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