Las hogueras de la discordia y los pactos sellados en la sangre han comenzado a enfriarse bajo la pátina del tiempo, pero el eco de sus consecuencias resuena con una claridad ensordecedora en cada rincón de Omnia. El continente ya no es un archipiélago de reinos aislados que se miran con recelo desde sus respectivas fronteras; las rutas trazadas por los navegantes de Gadir, los pactos firmados en el subsuelo de Tiemkush, la tragedia heredada de los pantanos de Palasor, la alianza indestructible entre los hombres y los dragones en Yarlug, y el comercio de acero y sal tendido entre el desierto de Shangricol y el fuego del norte han dado forma a un organismo vivo e indivisible.
Nada volverá a ser como antes en las tierras de la brasa y la piedra. En las profundidades de Palasor, el nuevo rey gobierna con el secreto poder de la posesión, vigilado por la sombra perpetua de Abadón y la ausencia silenciosa de una reina que prefirió el destierro moral antes que la complicidad. En los valles de Yarlug, el vuelo de Daragon junto a su estirpe garantiza que los cielos sigan perteneciendo al fuego sagrado, mientras en el lejano oriente, las caravanas de Shangricol cruzan los caminos protegidas por el acero que un día pareció un sueño imposible.
Las fronteras se han vuelto porosas al entendimiento, pero impenetrables para los incautos. Los anales de los maestres y los cantos de los juglares記録arán por siempre que la grandeza de un imperio no se mide por la extensión de sus murallas, sino por su capacidad de soportar la prueba de los elementos y el dolor del alma.
Ahora, con el continente unificado bajo un mismo cielo de cenizas, estrellas y sol incandescente, los reyes y los pueblos de Omnia miran hacia el horizonte con una nueva certeza. La tormenta ha pasado, los sacrificios han sido cobrados y las alianzas han quedado grabadas a fuego en la roca viva del tiempo. Lo que depare el mañana ya no pertenece a los dioses del abismo ni a los caprichos del azar, sino a la voluntad de aquellos que aprendieron a alzar la mirada más allá de sus propias sombras, listos para escribir el siguiente capítulo de su historia común.
Editado: 01.10.2026