Princess Darkness

Darkness vs Shadow

Calavera, al ver que no tenía ningún mensaje por varias semanas, intentó algo de último momento: tratar de dividir el grupo. Habló con cada uno en privado, menos con Ian y Karla; sabía que lo iban a mandar a volar. Quiso hacer un pacto con Cornelius y Zombi. Ambos rechazaron ese pacto. Luna no le respondió, Mystica tampoco aceptó. La única que estaba a su lado era Shadow, pero ella dijo que se metía por él, pero que no iba a buscar problemas con Darkness. Quería acabar con la reputación de Darkness, incluso vendiendo su alma. Del lado de Darkness tampoco había nadie, incluso Ian, que sentía un leve cariño por ella. El grupo entendía que ese no era el propósito de estar todos reunidos. No tuvo resultados, así que no le quedó de otra más que jugar su última carta que tenía bajo de la manga, aunque era la que no quería utilizar por temor a quedar peor. Todos reunidos en transmisión, se enfrentaron cara a cara en el live de Cornelius. Él era el réferi.

Cornelius subió a su live a Darkness y a Calavera. Los demás, abajo. Nadie escribía; todas las reacciones eran gestos corporales. Nadie se atrevía a escribir la primera palabra. Cornelius habló:

—Tienen 5 minutos cada uno para destrozarse aquí enfrente de todos. Saquen lo que lleven adentro. Así vamos a empezar este enfrentamiento.

Cornelius preguntó al grupo, queriendo involucrarlos:

—¿Quién quiere que empiece?

Karla dijo Calavera. Shadow ponía que Darkness. Ian apoyaba a su amiga Karla. Mystica proponía un volado y Maurin apenas estaba escribiendo cuando Calavera decidió hablar primero. Luna brincó, decía que Calavera estaba rompiendo las reglas. Mystica la apoyaba:

—Si vamos a hacer este debate bien, que lo hagamos en orden.

Y el chat empezó a dividirse. Zombi, desesperado, decía que ya empiece el que sea. Maurin, llena de nervios, decía:

—Déjenlo. Si no empieza ya, no nos vamos a poner de acuerdo y vamos a amanecer aquí.

Todos escribiendo, Cornelius y Calavera hablando al mismo tiempo, era un relajo, hasta que Darkness, gritando para que la escucharan, hizo que hubiera un silencio.

—Que empiece el primero.

Cornelius dio aviso:

—La contrincante Darkness dijo que Calavera.

Cornelius avisó las reglas del chat:

—En el chat, solo escuchen, no escriban. Darkness, no se vale interrumpir. 5 minutos. Les diré basta y tienen que parar de hablar. Adelante, Calavera, tus 5 minutos.

Calavera se frotaba las manos, diciendo en su mente: «Ahora sí te pondré en tu lugar». Se acomodó el gorro negro antes de hablar y empezó:

—Estoy harto de que Darkness diga quién es gótico y quién no. ¿Qué se cree?

Dando un golpe en la mesa, solo porque es linaje y tenga sangre pura, ayudado con sus manos, decía:

—¿Qué sigue? ¿Hacer una fila de nosotros y separar a los que, erróneamente, en su criterio, son los góticos verdaderos y los góticos falsos?

Se volvió a acomodar el gorro de la rabia que portaba. Ella fue la primera que dijo que no quería ir a la reunión por su trabajo, si la misma Darkness fue la de la idea. Ya Calavera estaba con lumbre. Se paró, agarrándose la cara, y soltó más veneno:

—Ella salió huyendo ese día que los reggaetoneros se metieron al live y nos empezaron a insultar, nosotros defendiéndonos y ella se fue.

Cornelius lo paró y anunció que los 5 minutos habían pasado. En el chat no solo estaban divididos, también la mente de cada quien estaba dividida. Cornelius dio 2 minutos para que el chat diera sus inconformidades. Shadow fue la que empezó:

—Es verdad, Darkness se fue ese día que llegó el grupo de reggaetoneros. Fue la única que salió corriendo.

Mystica continuó:

—Sí, ella dio la idea y ella misma la destruyó.

Ian dijo:

—Yo no le compro nada de lo que dijo Calavera.

Y Karla dijo:

—Yo no lo apoyo.

Pasaron los dos minutos y Cornelius volvió a anunciar:

—Darkness, 5 minutos. Puedes refutar o decidir atacar a Calavera, así como lo hizo él.

Y el chat guardó silencio.

Darkness era fría. El nerviosismo no funcionaba en ella. El porte que siempre tenía imponía; la imagen que daba era de respeto. Sin decir aún nada, estaba ganando el debate, tanto así que los del chat quedaron impresionados. Y comenzó.

—Tanto tiempo has estado al lado mío y no has aprendido nada. Te di media vida mía para que al final no la aprovecharas. Yo no decido si eres gótico o no. Yo te ayudé todo este tiempo y resultó que eres un acomplejado. No lo digo yo, lo dice tu misma imagen: negro por fuera, pero rosa por dentro.

Darkness posaba una tranquilidad y nunca movía las manos; las tenía en las rodillas que tenía cruzadas.

—Hasta ahorita solo me has conocido como amiga, pero sacaré mi lado vampírico.

Levantándose con una jerarquía que nunca nadie del chat había visto, continuó:

—Hubieras traído a tus 2 amigos, los que te corrieron, para que este debate estuviera más parejo, o los que te trataban de bufón, o los de la escuela con quien te defendía. No me eches la culpa de tus fracasos.

Calavera estaba destruido y aún le faltaba un minuto a Darkness. El chat se quedó sin señal. Nadie escribió. Maurin, sorprendida de ver a una mujer con tal magnitud de plantar poder sin necesidad de utilizar el cuerpo. Mystica, que era la más débil sentimentalmente, sentía los golpes como si fueran para ella. El resto parecía que salió del chat: sus ojos cerca de la pantalla, pero sus manos lejos del teclado.

Se volvió a sentar Darkness y retomó la postura que tuvo desde el principio y, con una sonrisa, dijo:

—Me falta un minuto, pero para que veas que sigo siendo tu amiga, te lo regalo.

Cornelius intervino. Darkness terminó su participación y dio de nuevo dos minutos que solo duraron 10 segundos. Nadie escribió nada. La paliza estaba dada. Cornelius, inteligente, no quiso alargar el debate. Aunque le caía mal Calavera, sabía que el grupo estaba hecho para ser amistad y pudieran resolver como amigos. Cornelius dijo:




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