La Flor del Invierno

11. El baile de primavera.

Había pasado ya un mes. El gran día había llegado. Fulvio fue a casa de Ivy para llevarla al baile de primavera, un baile al que ella nunca había ido. Su vida no era del todo tan normal. En Ralem se realizaban varios bailes, pero no eran nada como ese. Eran bailes con fines políticos entre las sociedades de Ralem, por lo que eran muy aburridos. Al menos para Ivy.

Ivy había escogido su vestido junto con Selena, ya que ella le estaba ayudando a adaptarse a ese nuevo mundo, a su cultura, comportamientos, temas de conversación, moda, música, lecturas y demás. Ya estaba creando una nueva vida y cada vez más se olvidaba de la antigua, lo que le convenía a Kai, a Hesper, al rey y a Ralem. Lo mejor era que ella se olvidara de todo allá, pero constantemente, Ivy tenía pesadillas de su gente sufriendo, sus amigos muriendo, de su pueblo consumido por las llamas y de una versión terrorífica de ella destruyéndolo todo.

Ivy estaba bajando las escaleras con su vestido azul con escote corazón, corte princesa por encima de las rodillas. Sus curvas se marcaban prominentemente, su pecho tenía una forma redonda y del tamaño justo para su cuerpo y sus piernas se le veían largas y delgadas con su contextura. Su cabello negro recogido en un moño redondo en lo alto de su cabeza la hacía ver más alta; sus mejillas estaban rosadas de lo usual, sus labios rojos resaltaban, su maquillaje sobrio era perfecto para ella. Estaba hermosa. Los ojos de Fulvio resplandecían como la luz del sol en pleno verano en la oscuridad de la noche. Lo que más le gustaba de Ivy era su inteligencia y su maravilloso talento para hacerlo enfadar de vez en cuando por su frialdad al decir las cosas, sin mucho tacto; pero esa noche su belleza rebasó los límites que la diferencian una de la otra.

- ¿Qué opinas? -le peguntó con voz aguda.

- Hermosa -respondió con la única palabra que se le cruzó por la cabeza.

Y no era el único que lo pensaba. Ignacio la miraba con admiración y con cólera. Ella no se había puesto así para nadie, ni siquiera para ella misma y ahora se había arreglado para él. Un Terrario. Kai puso una mano sobre su hombro sacándolo de sus pensamientos egoístas y le dijo:

- Controla esos celos, chico.

- No estoy celoso -dijo con fastidio por haber sido atrapado.

- Sigue repitiéndotelo. Bien, chicos -interrumpió a los dos jóvenes que se miraban intensamente sin decir nada y diciéndose todo al mismo tiempo- diviértanse mucho. Pásenla bien y tárdense todo lo que quieran, nadie los va estar esperando temprano en casa -dijo guiñando un ojo. Ivy y Fulvio se sonrojaron por su comentario.

- Kai, no molestes a los chicos. Los haces sentir incómodos -dijo Hesper.

- Kai, ¿qué te pasa? -dijo Ignacio molesto.

- ¿Qué? Ya están grandes y no dije nada que no fiera cierto.

- Eres un…

- Creo que es mejor que no vayamos ahora -intervino Ivy avergonzada casi en la puerta.

- Esperen -los detuvo Kai de nuevo.

- ¿Ahora qué? -dijo Ivy.

- Una foto para el recuerdo -dijo mostrando su móvil. Ivy se negó al principio, pero Kai insistió y no tuvieron más opción que aceptar. Ambos posaron para la cámara y sonó el famoso click a todo volumen-. Listo.

Los chicos ya eran libres de las acciones vergonzosas de Kai y se marcharon al baile en una limusina que Fulvio, con mucho esfuerzo, invirtió en su alquiler.

- ¿Hiciste esto por mí? -dijo ella sorprendida.

- Yo haría todo por ti, Ivy -dijo y ella sonrió.

 

El baile estaba yendo de maravilla, Fulvio bailaba con Ivy. Ambos estaban muy sonrientes, y se veían enamorados, tanto que atrajeron varias de las miradas de los y las estudiantes a su alrededor. Lena, por su parte los observaba y en su interior sentía celos porque ella no era Ivy. No era tan bonita ni tan inteligente y, sobre todo, no tenía poderes mágicos. Ahora entendía por qué le gustaba tanto a Fulvio. Ella lo tenía todo. Era una princesa de un mundo de otra dimensión. ¿Quién podría ganarle a eso?

- ¿Qué ocurre? -le preguntó Fulvio a Ivy quien tenía una mirada de aflicción mientras bailaban.

- Nada -bajó la mirada.

- No me lo parece.

- Es solo que todo me parece un sueño. Ha pasado un mes desde que llegué y no he recibido más noticias de mi hermano. En casa nadie parece querer averiguar, tampoco. Y no hago nada más que entrenar y no sé para qué. Todo va bien con Selena y Rachel y contigo parece que estoy en un cuento de hadas. Todo me suena a que en cualquier momento voy a despertar y voy a… -se detuvo justo antes de decir que iba a matar a todos con sus poderes.



BriiWrites

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Editado: 26.06.2018

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