—¿quiere hablar contigo?—asiento—¿sobre que?— me encojo de hombros. Y ¿yo que sé?
Estoy en el aula de la cual no hay maestro, solo alumnos y muy pocos, la mayoria se fue a la cafeteria o a la cancha de deportes. Mily esta a mi lado, le mencione que Ciro me paro para hablar.
—no lo sé — digo irritada— pero seguro la entrometida esa si— ella me mira sin saber, bueno es que solo le mencione que Ciro queria hablar conmigo pero no le dije que tambien estaba ahí la asiatica. — estaba con Meiling y el se acercó a decirme que quería hablar.
—¿y no sabes de qué? —niego— no sera que hablar es lo último que quiere... — dice entrecerrando los ojos. Niego.
— el dijo que no— mi respuesta la toma como por sorpresa. Se encoje de hombros. No hablamos solo nos quedamos ahí sin mas que hacer los minutos pasan y yo decido irme a encontrar con Ciro. Espero pacientemente en los pasillos y al poco tiempo se aparecer tiene aspecto dudoso, extraño puesto a que no está sonriendo como siempre . Lo miro extrañada.
Narra Ciro
Me acerco despacio hacia Hanna, realmente la hora que me dio definitivamente no hizo que me preparará mejor, ¿como se supone que le dire que alguien de mi manada me dijo que la vio conviviendo con un chico muy de cerca? Y bueno no solo eso es que el no es de esta manada. Al principio no me puse celoso ni en alerta por qué creí que quizas era uno de nuestra manada y bueno no todos lo saben pero sí la mayoría de que Hanna es mi mate, ellos lo saben porque nosotros podemos percibir la tensión mucho mejor que los humanos y bueno no suelo convivir mucho con chicas solo con Meiling asi que al percibir que me le e acercado mas el olor a humano que sienten en mi despues de apenas estar algo cerca de Hanna me delató. Pero el hecho de que conviviera con alguien que no es de esta manada me puso pensativo, mas que celoso me puso con duda. Ella me mira como siempre entre seria y neutral, yo trato de sonreirle pero al final me salio mas como una mueca.
—Hanna—ella sonrie apretando los labios para rápidamente volver a su pose normal. —yo te queria hacer una consulta, ¿por que no vamos por algo de comer?—ella mira alrededor.
—mejor aquí —parece impaciente.—el comedor esta lleno—aclara. Asiento.—quieres ir a otro lado.—se encoje de hombros.
—mamá vendra traerme hoy asi que no puedo irme... —su pie se mueve impaciente en el piso.
—solo sera aqui cerca—prometo. Ella asiente y juntos vamos hacia mi coche, me alegra estar cerca de ella aun que ahora no es un buen momento. Desde que le mencione a Meiling sobre lo que me dijieron ella fue quien me incitó a preguntarle. —tienes hambre?—se encoje de hombros.
—un poco
—¿hamburguesas esta bien?—ella asiente. Ya en el lugar sentados ella habla.
—me dices ¿ya que quieres saber?—asiento aun que no se como decirle pero por su comportamiento no es alguien que me va a esperar toda la vida.
—si, fuiste a una feria verdad—tartamudeo un poco, ella frunce el ceño. Luego parece pensar en algo.
—con que era tu mirada la que sentia —niego rápidamente, ella hace una mueca de desagrado. —¿entonces...
—alguien me lo dijo —su cara pasa a molesta.
—la entrometida de Meiling?
—no—ella parece dudar.—el tema es qué —freno por que traen nuestro pedido, yo pedi una torta, ella la hamburguesa con papas y refresco.—bueno dicen que los chicos con los que fueron tienen mala reputación— guardo silencio en espera de su respuesta ella va poco a poco poniendo mala cara. Dentro de 3...2...1 poom! Vendra la bomba, lo sé.
—y ¿eso a ti que?— dice de mala manera. La verdad no me concierne.
—solo quería que lo supieras. — su mala cara no se vay para terminar ella se ve muy molesta.
—no te e preguntado, no te metas—ella se dispone a irse y yo rápidamente la detengo agarrandola de el brazo.
—porfavor no te vayas, yo solo quiero que estes bien—ella se suelta de un tirón.
—yo estoy muy bien sin que tu te entrometas—dice apretando los dientes. A mi se me estruje el corazón
—yo solo quiero protegerte y que nada te pase.— ella rueda los ojos.
—de verdad que no comprendo la maña que tienen ustedes los hombres en querer ser los salvadores.— la miro con tristesa, sinceramente yo quiesiera ser realemente un salvador pero soy un pacifista que prefiere evitar antes de confrontar. Ella cambia de un solo su cara y se sienta. Yo me emociono por que parece ser que ya no se irá. —da igual— ella se dispone a probar la hamburguesa y parece ser muy buena porque hace buena cara y yo me siento bien al alimentarla, el saber que estoy cuidando de mi mate me hace sentir bien y se que a mi lado bestia también, ya que puedo sentirlo. Sonrio al verla disfrutar. Ella al notar que no le quito la mirada me mira con confusion.
—¿que? — niego sonriendo. Me queria reir pero quizas se lo tomaba a mal, y es que se a manchado de mayoneza en los lados de la mejilla y se ve super chistosa. — no nada— ella hace una mueca simple como si le diera igual y sigue con lo suyo mientras que yo nisiquieera quiero probar mi plato por que prefiero las vistas, se ve hermosa, graciosa y espectacular, realmente es una gran mujer, claro con un gran carácter pero esa parte de ella también me fascina.