Ingora se encuentra en ese mismo instante entre las ruinas de lo que fue una ciudad cúpula enorme que fue construida en el siglo 35 y detecta enormes señales generadas por restos de columnas de lo que fueron una ciudad tecnológica hiperavanzada que siguen transmitiendo entre las columnas emisiones de información constante y para saber que ocurrio se concentra para sentir la pieza exclusiva de extrema gravitación a la que está vinculada y es su portador y logra ver y sentir como esa esfera de fuerza inmensa se situa entre los limites de miles de universos y para ello se a reducido al tamaño de filamentos vibrantes que forman los limites de cualquier forma de espacio tiempo de miles de universos y a partir de ahí vuelve a lograr aumentar su tamaño y en esos instantes siente una fuerza inmensa colosal que le permite saber lo ocurrido entre las ruinas de una gran ciudad cúpula y mucho más de todas las ciudades cúpulas del siglo 35. Pero ante todo sabe lo que existe en el complejo situado en el subsuelo de la extensas ruinas y lo que ve es una incesante actividad de androides de control que cuidan de innumerables portadores en enormes y cuantiosas extensiones de cámaras de suspensión vital de todos los pobladores de lo que fueron todas las ciudades cúpula y siente con la fuerza inmensa colosal en aumento de la esfera primordial a la que está vinculada y ve que los portadores están de una forma inusual despiertos en una realidad paralela virtual generada por inmensas computadoras de seguridad de ese vasto complejo donde cada uno de los portadores siente la frenética actividad de la pieza a la que está de un modo u otro vinculados y désde luego a Ingora le ocurre otro tanto al conocer por su vinculo con la esfera primordial lo que son las propias emisiones de las columnas que aún quedan como ruinas muy extensas de la antigua ciudad cúpula que ahí se desarrollo desde el siglo 35 hasta el siglo 39 y ahora sabe lo que debe hacer acceder a las emisiones continuas constantes de información que son enviadas a los confines del espacio tiempo de ese mundo en el siglo 48 y accede utilizando el vínculo de fuerza inmensa de la esfera primordial que sigue creciendo en intensidad y cuánta diversa información recibe de esas emisiones le dice lo que existe, existió y existirá en la diversidad de futuros alternativos de infinita diversidad este donde esté y ahora de nuevo se encuentra en el siglo 35 donde en el mismo instante se encuentra Algan siendo informado por ese androide de control para ser preparado como portador de lo que recibió en el complejo al que llevo a el y a muchos para ser portadores.
Ingora con un simple gesto envía al androide a su guarida de control de portadores sin que esté sea consciente de que es enviado a su cuartel general y lo mismo hace con Algan al que envía a la agrupación de torres odroras para que recupere su armadura unersa como así ocurre disponiendo de una armadura de mejoras extraordinarias que le devuelven su verdadero yo consciente y deja así de ser un portador que para nada necesita serlo y así queda liberado del control de un androide que por la actuación rápida de Ingora deja de ser lo que fue de modo que Ingora actúa con rapidez a cada instante por la fuerza inmensa colosal creciente a la que está vinculada por la esfera primordial y por la que puede lograr presenciar cuanto necesite en todo momento de cuánto existe en la Tierra y en todo el universo y desde luego puede estar en cualquier mundo de la vastedad del universo y el caso es que en un instante concreto se encuentra en todos los mundos a la vez presenciando todo a la vez.