Las sondas de vigilancia recogieron todo lo que lograron transmitir esas muchas civilizaciones avanzadas y la que más logró transmitir la más superavanzada de todas la cual sigue en esos instantes transmitiendo emisiones múltiples y transmiten entre el conjunto de emisiones un mensaje dirigido a la misma Ingora y está accede al mensaje y le muestra saludos de un congreso de unidades de control de todo tipo de efectos con los saludos a la única habitante de ese mundo primordial de su universo y le invitan a un primer contacto si así lo desea y están dispuestos a realizar intercambios de todo tipo de diversas formas de tecnologías avanzadas que le permitirán disponer de todo aquello que necesite pero Ingora por el momento no necesita realizar ningún tipo de intercambios con ningún tipo de civilizaciones avanzadas ya que dispone de todo cuanto necesita y por el momento prefiere mantener distancias y las sondas transmiten nuevos registros enviados por esa civilización superavanzada y le envían muestras diversas de tecnologías muy activas que le permitirán acceder a mundos del universo de esa civilización superavanzada que transmiten en el tiempo presente de Ingora pero Ingora es cauta y prefiere no meterse de ningún modo a ningún tipo de contacto de intercambios ya que no necesita por el momento nada de esa modelo de civilización.
El caso es que las sondas de vigilancia siguen de diversos modos disponiendo de registros llenos de saludos de las otras civilizaciones avanzadas pero Ingora prefiere dejar pasar cualquier intento de primer contacto con esas civilizaciones así que refuerza todas sus defensas más activas y vuelve a la Tierra a su vivienda de múltiples lujos y posibilidades por las diversas piezas enervantes que tiene disponibles así como decide recoger con su mente heterea todas las armas extromas oblores que hasta ese momento tenían disponibles diversas unidades de ciborgs y androides de combate dejándoles armas activas de gran efectividad por sus capacidades diversas y lo mismo lo hace con Algan dejándole solo un arma extroma obloren que ya tenía disponible mucho antes de formar parte en las acciones ofensivas contra las comunidades alienígenas y todas las armas extromas oblores las tiene ya situadas en su vivienda de lujos diversos en la Tierra y los cinco ejércitos de ciborgs y androides que tiene situados en su mundo primordial los activa en modos de máxima alerta para el caso de una emergencia por causa de algún modelo de extrema invasión sorpresa y tiene todo en modo de espera en máxima alerta y de paso elimina todas las emisiones que las sondas registraron que en nada le interesan y las sondas las dispone en modo de preparación para en el caso necesario estar más que dispuestas para llevar acabo ataques sorpresa contra naves alienígenas no esperadas y desde luego no autorizadas a entrar en sus domnios de los confines de su vasto universo.
Algan en la Tierra usa nuevas armaduras del modelo eblengar pues recuerda bien muchas de esas nuevas armaduras capaces de lograr el desarrollo del vasto potencial de las torres odroras en el caso de que estás fueran de algún modo abatidas y las puede recordar debido a la mente heterea de Ingora que le abrió al máximo la capacidad de recuerdos de su propia mente como compensación por ayudarla contra las comunidades alienígenas que lograron abatir en perfecta coordinación organizativa con todos los ejércitos ciborgs y androides de combate.
Algan prueba una armadura eblengar de un desarrollo único pues tiene la capacidad de las torres odroras en conjunto y al iniciar su activación se lleva sorpresas inesperadas pues se despliegan fuerzas potenciales enormes que le permiten ver múltiples futuros así como múltiples pasados y múltiples variaciones del universo del que forma parte integra al igual que su compañera Ingora de modo que puede ver desde esa armadura todas las formas de variaciones alternas de su universo y por lo tanto los confines de su universo.