Desde un mundo de poder absoluto primordial Ingora logra con su intervención parar todo el colapso acelerado de una parte esencial de un vasto universo en contracción de todo su vasto espacio tiempo y los dioses del orden de ese universo le están muy agradecidos y tanto se alegran que a Ingora le ofrecen poderes únicos de los territorios de puro orden que le otorgan para crear y destruir según le convenga allí o donde sea según su exclusiva voluntad y los poderes supremos que le otorgan son de una magnitud inmensa de manera que es capaz de restablecer el orden en todos los territorios de los dioses del caos en muy poco tiempo y los dioses del caos se ven privados de gran parte de sus enormes poderes de modo que ya no pueden de ningún modo acelerar parte de su universo hacia el gran colapso y deben todos ellos ajustarse a las nuevas condiciones y no son precisamente del agrado de los dioses del caos y por mucho que lo han intentado nada han logrado en ningún dirección y ahora los dioses del caos se someten a los dioses del orden en cualquier territorio donde se encuentren.
Ingora está satisfecha con sus nuevos poderes y tanto es así que colma de abundancia a los dioses del orden quien están agradecidos a ese ser de otro universo y una vez más los dioses del orden de ese universo le otorgan grandes poderes supremos con los que puede realizar cuanto desee.
Realiza una intervención directa frenando poco a poco el colapso de ese universo donde todo va en dirección al pasado distante de ese convulso universo donde los dioses del orden aumentan sus poderes mientras los dioses del caos se ven cada vez más privados de gran parte de todos sus poderes.
Desde el mundo primordial en que se situa en los confines de su universo puede llevar acabo todo tipo de intervenciónes en ese universo convulso y en otros universos y en algunos de esos universos existen mundos con seres de vida eterna que llevan miles de eones existiendo pero solo en sus exclusivos mundos fuera de sus mundos se convierten en seres mortales y sucumben sin remedio alguno y lo más tremendo que puede presenciar son seres gigantescos en unos mundos donde la existencia es tan eterna que el caos es la única forma de actividad de esos gigantescos seres que remodelan la superficie de su mundo a su antojo de mil formas distintas y desde luego al decidir intervenir comprueba por si mismas que en esos mundos de vida eterna de seres gigantescos sus poderes y su fuerza inmensa dejan de existir y por ello Ingora vuelve a centrar su atención en el mundo primordial donde se situa en su universo recuperando por completo la fuerza inmensa de la enorme esfera primordial que reduce y aumenta su tamaño cada cierto tiempo por lo que va recuperando el poder supremo de su universo que perdió al intentar de un modo espontáneo intervenir en mundos de seres gigantescos de vida eterna capaces estos de realizar cuanto deseen y donde deseen y contra todo ser de cualquier otro mundo que intente entrar en sus muy exclusivos dominios y son gigantes de una inmensa capacidad para disponer de todo aquello que les intente dominar con solo ver de donde proceden.
Ingora se ve observada por seres gigantescos de mundos ancestrales de vida eterna a quienes no les gustó su entrada en sus dominios exclusivos y a pesar de estar en un mundo primordial de su propio universo y logrando concentrar con rapidez una fuerza inmensa primordial a esos seres gigantescos no les afecta en absoluto pues estos ya existían antes de la aparición de todos los universos presentes.