Ingora y Algan ven y sienten que esos seres de vida eterna no les gustan que los observen y deciden enviar seres gigantes que entre todos ellos crean con sus poderes colectivos y los invocan para responder a cualquier intrusión aunque sea por una simple y directa observación y en esos momentos Ingora despliega todas sus armas más avanzadas de mayor potencia y en cuanto a Algan, activa todas las capacidades de su armadura eblengar y prepara del modo más adecuado posible la mayor capacidad de su armadura eblengar, la potencia hipernova.
Algan se comunica con científicos orselas y les comunica que tal vez tenga que sacrificar la armadura eblengar y los científicos le dan una respuesta inesperada, tienen otras que están a punto de culminar y son de mayor capacidad activa con muchas más mejoras que la armadura eblengar que lleva consigo.
Ingora se acuerda que en su almacén privado dispone de cargas trionas capaces de permitir ver y oír lo que ocurre en las diversas y muy extensas realidades paralelas y con un tipo de modulación fractal accedería a cualquier otra realidad de ese mundo primordial en caso de que las defensas ya activas fallen o no sean capaces de parar a gigantes del tamaño de montañas como el monte Everest de la Tierra.
Todas las piezas que a invocado han formado armas avanzadas capaces de cualquier tipo de ofensiva contra gigantes de gran tamaño pero sino fuera suficiente invoca la presencia de las diversas cargas trionas que tiene disponibles en su exclusivo almacén privado y escoge una para lograr averiguar cómo son las realidades del mundo primordial en el que se encuentra, aunque también activa cargas efectoras generantes de múltiples escudos de contención que en esos momentos envuelven todo ese mundo en el que esta bien situada la misma Ingora y envía cargas efectoras de extensión de escudos a los tres soles gigantes en los que órbita ese mundo primordial y disponer así de inmensas energías para sostener la multiplicidad de escudos que ahora rodean ese mundo primordial y poder defenderlo de cualquier ataque de esos gigantes y si esos seres logran superar de algún modo las defensas de mayor capacidad de fuerza potencial incontenible solo quedará por activar la potencia hipernova de la armadura eblengar y para ello Algan a vuelto a las llanuras de la agrupación de torres odroras dejando la armadura dispuesta en el modo de mayor potencia hipernova en el entorno más vacío de la extensión donde se halla el mundo primordial donde Ingora mantiene su presencia de forma permanente.
Los gigantes llegan a las cercanías de ese mundo primordial quienes ya saben que solo existe un solo individuo con poderes especiales exclusivos en ese mundo primordial pero al llegar se ven rechazados por armas de gran potencia y de los más de cien gigantes unos veinte son abatidos por las defensas y todos los escudos disponibles en incesante aumento el resto de gigantes vuelve a intentarlo y las defensas que rodean ese mundo logran de modos diversos rechazarlos ampliamente.
Los seres de los mundos eternos que los crearon conceden a todos los que aún quedan poderes de extensa inmensidad y los envían de nuevo a iniciar ataques incesantes logrando que gran parte de los escudos cedan ante tal empuje pero las defensas de mayor potencia que rodean ese mundo logran rechazar a los atacantes con plena efectividad y de entre los que quedaban solo uno se mantiene a duras penas y debe volver a su universo y al mundo de seres eternos que lograron la existencia de ese gigante quien al llegar deja de existir por obra directa de aquellos que los crearon y como ninguno de esos seres eternos está satisfecho ordenan la formación de todos sus ejércitos y quien lo ve con claridad es la misma Ingora que está muy harta de los ataques de esos seres eternos y se decide a enviar la armadura eblengar que está en espera en un vasto espacio vacío y la invoca de inmediato para en seguida enviarla al mundo de esos seres eternos y la armadura llega por una brecha de salto dimensional que lleva de forma muy directa a ese mundo de seres eternos y la activa mediante una señal de precisión fractal.
Una inmensa explosión de hipernova surge de inmediato y arrasa ese mundo con todos los seres eternos que allí existían y la hipernova aún así continúa su inmensa expansión por todo el espacio tiempo de ese universo de seres eternos en mundos igual de eternos hasta que la hipernova los alcanza y todos dejan de existir en el acto y llega un momento en la expansión de la hipernova que alcanza a gran parte de todo ese universo en un muy escaso tiempo de ese mismo universo y su extensa luz alcanza a verse en todos los mundos de ese universo ancestral y logra alcanzar a todos los mundos de ese vasto universo y los pobladores de los mundos eternos ante el avance de esa hipernova buscan otros mundos en otros universos.
Ingora está satisfecha con el resultado a pesar de que la hipernova a sido capaz de afectar a todo ese universo en un solo periodo cíclico de ese vasto universo obligando a muchos de los pobladores de mundos eternos a marchar a otros universos similares al que han dejado atrás.