Ingora consigue nuevas naves base estelares de otras civilizaciones avanzadas y de enorme capacidad para combatir pero antes debe someter a sus tripulantes y mientras continúa utilizando las 140 naves base con sus tripulantes sumidos en un sueño eterno placido de pleno aprendizaje de mejoras y posibilidades y siendo todos de la especie avanzada Igrare y sus capacidades aumentan llevando a la batalla contra orselas y uyarses todas las capacidades bélicas de sus naves base logrando con algunas dificultades abatir mayor número de agrupaciones de torres odroras consiguiendo victorias de consideración.
Algan en su época a logrado perfeccionar tecnología avanzada que se encontró en el mundo primordial de Ingora y por la que logro regresar a su época en la Tierra y ahora la utiliza para conseguir rapidez en su trabajo de utilización de unidades teleportadoras para transporte de individuos y mercancías diversas y logra por ello adquirir cuantias de valores oficiales de mayor extensión por lo cual le permite conseguir una efectividad amplísima al desarrollar transporte de teleportacion inmediato para todos los residentes y cuantías enormes de todo tipo de mercancías y eso implica que en cualquier momento por una simple modificación puede llegar en un instante al mundo primordial de Ingora y volver en el siguiente instante.
Ingora en su mundo primordial a logrado utilizar las nuevas naves base que a logrado obtener de otras civilizaciónes avanzadas lo que permite liberar al fin a los Igrare del sueño eterno al que los tenía sometidos y logra a la vez sumir en ese sueño eterno a todas las tripulaciónes de las mas de 235 naves base que a logrado adquirir disponiendo de sus naves base más avanzadas y mientras prepara esas naves base para volver a combatir a los orselas y uyarses llega en un instante temporal espontáneo su compañero Algan.
Algan al llegar ve que existe un inmenso despliegue de armas avanzadas de todos los tipos de todas las formas y muchas levitan en la extensión de la propia atmósfera de ese mundo primordial en perfecta y muy amplia conexión para lograr la más adecuada coordinación de la más completa defensa y desde luego Algan está complacido por lo que presencia y activa con sus recuerdos y deseos una armadura eblengar de inmensa capacidad activa y detecta con los componentes esenciales de amplia detección de su exclusiva armadura la posición exacta donde se encuentra Ingora y se la encuentra en un trance de enorme concentración logrando llevar a una gran batalla contra agrupaciones de torres odroras a un total de 235 naves base procedentes de diversas civilizaciones muy avanzadas y sus tripulaciónes están por supuesto sumidas en un sueño eterno extenso y lleno de plena actividad complaciente.
La placidez complaciente permite a Ingora lograr controlar a todas las tripulaciónes por completo y llevar las naves base a una gran batalla frontal enfrentadas a todas las enormes defensas de las agrupaciónes de torres odroras cuyas fuerzas de extensión expansiva logran frenar los ataques de naves base de inmensa capacidad activa ofensiva que al principio no logran atravesar sus barreras de protección pero con una insistente coordinación de ataques combinados logran al fin abrir brechas en sus barreras de extensa protección consiguiendo destruir sus puentes centrales de controles de máxima actividad creciente y logrando destruir un total de quince agrupaciones de torres odroras.
Las víctorias obtenidas sin ninguna baja permite a Ingora traer de vuelta a las cercanías de la órbita de su mundo primordial en el que está bien situada a 235 naves base de un tamaño considerable que son equivalentes a continentes similares a los que hay en la Tierra y así al fin se permite liberarse de una amplia tensión de fuerzas activas primordiales y al despertar de su trance se encuentra con Algan quien la saluda.