Por Inercia
Nunca me he atrevido
a decirle
cuanto admiro de sus ojos canela.
Por inercia de la vida
para evitar un desenlace fatídico.
Estaciones pasan
las flores, nacen o mueren.
Van y vienen sobre el viento.
En un intento desesperado de renacer
en sus pétalos de sal.
Pero no importa, entre cuantas nubes
atrinchere mis dudas
o forme mis nidos de insensibilidad.
Como un método; de asegurar
mis libertades.
No importa cuantas vidas
salve mi karma.
Con cada nuevo amanecer
lo único en que pienso
es en su sonrisa
siendo la esencia de un cosmos ficticio.
Se me ha ordenado
corrección.
Se me ha aconsejado
que me robe sus labios oscuros.
Sin embargo,
El honor, me pide
que el tiempo fluya en sus oleajes.
Así que preferido
admirarte
desde el borde de la Luna.
Hasta estar seguro
que sus preciosos orbes café
deseen mi compañía.
Porque la paz
no se construye, a base
de mentiras e hipocresías.