Epílogo
Está muy bien visto
en la modernidad ser apático.
Como una bendición
de ser perfecto ante la humanidad.
Sin contemplar, las escalas grises
a tu alrededor.
Ten cuidado con ignorarlas
porque estuvieras escogiendo
el camino equivocado.
No puedo decirte:
—¿Qué hacer? —
Pero si puedo contarte de las miles
de vidas o almas perdidas
durante la travesía.
Te pido que no ignores
las señales
de que puedes estar en el lugar equivocado.
La infelicidad es un camino recto.
Sin embargo, lo opuesto
a ello; no lo es.
Disfruta de lo que consideres correcto
sin destruir otra vida.
Porque no todo
lo que es políticamente justo.
Lo es
pues te condenaras a un mar
de lágrimas.