El caos estaba gobernando la universidad, Dahao hizo sus demandas y el rector las escuchó, para entonces dar la señal a Arika que era tiempo de recuperar la luz eléctrica, lo que hizo a Dahua y Kichiro regresar a restaurarla, recibiendo una llamada la rubia de Akane.
–¿Todo bien, Aka...? –La respuesta dada fue llevada con una interrupción, directa y fría, sin adornos o matices que la hicieran más fácil. El rostro asustado e inerte fue visto por Xinzuo, quien estaba llegando a la facultad con otros alumnos, mismos que se fueron de largo.
–¿Nakamura Arika? ¿Qué pasó? –preguntó el muchacho, viendo cómo se escapaban lágrimas de los ojos de la chica, todavía con una faz de impresión.
Al poco tiempo, la luz regresó a la universidad, los alumnos del edificio donde se encontraba Kazuhiko estaban reunidos fuera de la habitación de Xitian, preocupados, detenidos por Akane, quien había cerrado la puerta detrás, exponiéndose al estar en completa oscuridad y rodeada de hombres que fácil podían llevarse por el caos, mas no sucedió nada malo, por suerte.
Personal de la universidad llegó al sitio para poner orden, escuchado por todos lados la voz del rector, quien hablaba por medio del comunicador más grande del campus.
–Estudiantes de la Yueguang, habla el rector Wang Kanyu. Sus acciones tuvieron respuesta, y hemos decidido implementar cambios que beneficien a su alumnado, mismos que serán hechos a partir de propuestas que hagan a partir de hoy por medio de una encuesta que mañana les llegará a sus móviles. Por favor, usen su matrícula para contarlo y suban las respuestas tan pronto puedan. Cuando regresen de vacaciones, dichos cambios estarán hechos. Gracias a todos por participar en este movimiento, demostrando que la unidad hace una fuerza mayor a cualquier otra. Sin más por el momento, les pido dejen de dañar la institución, las cámaras que sobrevivieron las quitaremos enseguida. –El anunció provocó que muchos saltaran de alegría en todas partes, incluidos Dahua y Kichiro, los cuales hasta se abrazaron, Dahao también celebró a su manera, orgulloso y cerrando el trato con el rector, quien prometió vigilarlo más de cerca.
Por otro lado, los guardias y profesores se extrañaron al ver que los alumnos que estaban fuera de la habitación de Xitian se veían preocupados, hasta que uno habló.
–Un chico decidió dejar este mundo para siempre.
Fueron momentos difíciles. Con muchos problemas, y dolor, los amigos de Kazuhiko lograron separarlo de su amado, a quien Phuwin había declarado como finado luego de tratar todo lo que pudo para ayudarlo, mas no consiguiendo nada más que su propia frustración.
Las autoridades pertinentes llegaron a la escena, preguntaron todo lo que sucedió y Akane, con todo el dolor que tenía encima, y sin dejar de llorar, explicó a los oficiales con lujo de detalle lo sucedido. El nipón no podía dejar de llorar y gimotear, de repente gritar, a pesar de sus amigos estar ahí con él, ni siquiera permitía que lo tocaran.
Con dificultad, entre Arika y Dahua lograron sacarlo y llevarlo a su cuarto, no sin antes la rubia tomar algunos objetos personales de Xitian de manera discreta, cosas que sabía Kazuhiko apreciaría tener.
Los días pasaron, la noticia del fallecimiento de Xitian llegó a oído de todos, tanto que salió de la universidad cómo una tragedia, reconocido y castigados los padres por las autoridades, pues fue tomado como un crimen de abandono, a pesar de no tratarse de un menor, los abogados de la universidad hicieron todo para lavarse las manos y culpar a los parientes, quienes terminaron en prisión.
El funeral fue bastante discreto y silencioso. La mayoría de las personas que fueron eran alumnos de ciencias políticas que el muchacho conocía. Kazuhiko apenas y respondía al pésame, aunque los demás no hablaron de la relación que tenía con él, sólo explicaron que era el más cercano.
El cuerpo de Xitian fue cremado. El chico era luminiscente, creía que las llamas eran el inicio de un renacer en un mejor lugar. Destruyendo su antiguo ser, le daba la oportunidad de llegar a un sitio donde fuera feliz, así que el fuego fue lo último que vieron de su ser.
Kazuhiko sólo observó inerte cómo el hombre que amó ardía en llamas, vacío por dentro, lleno de un dolor que se podría describir algo inenarrable. No quería comer, le era difícil dormir, y de repente comenzaba a llorar, acompañado de Kichiro y Xinzuo todo el tiempo, cuidando que tratara de mejorar.
Así pasó dos semanas sin regresar a sus hogares los chicos de rabu rabu meiru, preocupados por Kazuhiko y en duelo por Xitian, a quien todavía lloraban y se culpaban por lo que había pasado.
–Sigo pensando que debimos asegurar que fuera a terapia –expresaba Akane a Dahua y Arika, pues las tres había salido a por víveres mientras los hombres cuidaban de Kazuhiko y hacia el almuerzo.
–Olvida el «hubiera». No va a solucionar nada. Xitian tomó una decisión y no nos queda de otra más que recordarlo con alegría y apoyar a Kazuhiko. Tenía opciones, personas que lo querían y un futuro brillante, aun así, decidió esto. No debes culparte, porque nadie tuvo la culpa de esta tragedia –explicó Arika con cierta dolencia, entristeciendo a Akane.
–Te entiendo, Akane-chan. Yo también estoy frustrada, y sé que necesitas hablarlo. Te escucharemos, pero lo que Nakamura Arika quiere decir es que tienes que soltar la idea de que pudo haber sido otra cosa.
–Lo sé, Dahua-chan. Es sólo que es difícil. De verdad nunca creí...
–Nadie –tajó Arika, quien parecía más afectada de las dos, temblando un poco–. Pude haber ayudado desde que Zhang-san lo dejó, pero sentí que sería entrometida. No tienen idea de lo mucho que lo pensé, mas nunca lo hice. Mi mejor amiga me lo dijo, que podía necesitarnos, pero la ignoré. Ahora es muy tarde...
–Nakamura-senpai...
–Aún no es tarde. Hay muchas personas allá afuera que sufren de este tipo de cosas. Todo lo que hicimos en la universidad ayudará a muchos a evitar los pensamientos que llevaron a Huang Xitian a hacer eso. A nosotros nos toca sobrellevarlo y ayudar a Kazuhiko, por más difícil que sea. –En eso, todos recibieron un mensaje al grupo. Era Dahao, el cual estaba citándolos a la universidad.