Luego de todo lo platicado, y de una velada linda con el hermano de Dahua y su novio, quien se les unió más de noche, tanto Kichiro como su amiga se reunieron en el jardín para platicar bajo la luz de las estrellas, observando la luna sentados en unas rocas que fungían como adorno.
–Muchas gracias por acompañarme –mencionó Dahua de la nada, con una voz tierna y calmada.
–No, gracias por invitarme. Sé que esto es difícil y personal. Es un honor que me hayas llamado para hacerte compañía –enunció el joven regresándole una brillante sonrisa, provocando una pequeña risa en su amiga.
–¿Quién podría creer que eres tan bueno? Con ese cabello y piercing. Además de esa mueca de perro estreñido que te cargas –admitió la pelirroja, cosa que molestó al abogado, mas luego comenzó a reír también.
–Cuando entré a la universidad, sólo pensaba en que, antes de volverme abogado, debía derrotar a las pandillas de Zhongguo para hacerme conocido. Ahora soy popular en redes, y al menos las generaciones de la yueguang saben quién soy y qué estudio. No necesito pelear más, sólo continuar conectando gente. Tal vez esta apariencia ya no sea necesaria. Seré abogado, ya mejor dejo estos pelos dorados y regreso a mi origen.
–¿Castaño?
–Sí, soy castaño, como la mayoría –explicó alegre, suspirando Dahua.
–Voy a extrañarte.
–Te visitaré. ¡Si quieres! –agregó un poco sonrojado, provocada sólo alegría en la alta.
–Creo que viviré con gege este semestre. Entrenaré y regresaré a la universidad cuando esté lista. Espero tú también te hayas vuelto más fuerte y más popular –mencionó al presentar su puño frente a su amigo, mismo que rio y asintió con su cabeza.
–Así será.
...
–La realidad es que no he tenido oportunidad de ir a ver a Dahua-chan. Sigue viviendo con Wong Langbi-san y parece que dejó los torneos por un tiempo. No sé qué opina su familia de esto, pero ella parece contenta –terminó de contar el hombre, alegres Lian y Hengwu de escuchar aquello.
–Me alegra que Wong Dahua haya podido reconectar con su hermano y encontrado mucha felicidad luego de lo sucedido –comentó Hengwu, asintiendo Kichiro ante eso.
–Me gustaría que mi familia pudiera aceptar fácilmente nuestra relación. Me da un poco de envidia Wong Langbi –confesó Lian, algo que puso algo triste a su novio.
–Yo sé quiénes no estarían nada contentos de mi familia. Es triste, pero tenemos que aceptar la realidad, para protegernos –enunció el hombre más serio, lo que le provocó a los demás un poco de tristeza, abrazado con mucha fuerza por el ingeniero por la espalda, dándole besos en la mejilla.
–¿Qué tal yo? ¿Estaría contento?
–¿De qué hablas? Ya sabes...
–¿Ya sé qué? ¿Eres gay? *Gasp* No puede ser... ¡Siempre fuiste tan masculino! –Se burlaba Lian, haciendo reír mucho a Hengwu, para luego poner sus manos en las mejillas del alto y apretarlas contra su rostro.
–No me diga, señor que se desnuda enfrente de otros hombres en los vestidores.
–No hay nada más varonil que estar en pelotas frente a tus amigos. –Las risas de parte de todos se hicieron sonoras, para luego Akane suspirar y tomar la palabra.
–Hay algo que también me gustaría contar antes de acabar con todo esto –confesó la pelinegra, llamando la atención de los presentes, sobre todo de Kazuhiko y Kichiro–. Lo que sucedió con Xinzuo luego de esa reunión que tuvimos.
–Creo saber qué pasó –reveló el matemático, acomodándose sus anteojos–, pero quiero saberlo de tu parte, Tanaka-senpai.
–Bueno, me pasó algo similar a lo que vivió Kichiro. Zhou-san se acercó a mí una vez que nos separamos de ir a ver el establecimiento, todo porque quería pedirme un favor. –Lo relatado hizo que todos pusieran mucha atención, frunciendo un poco el ceño Kazuhiko ante esto.
...
Luego de que Kichiro se fuera, Kazuhiko, Arika y Akane pensaban regresarse juntos a la posada donde estaban hospedados, pues pronto regresarían a Riben. En eso, Xinzuo se acercó con la pelinegra, un poco tímido, dejando lejos a Dahao.
–Akane-kun. ¿Tienes un momento? –pidió el muchacho, alejada de los demás luego de hacerles una seña para que la esperaran–. Oye, sé que esto puede ser un poco incómodo, y que evidentemente no estamos en los mejores términos por varias cosas, pero quiero que sepas que, desde un inicio, me generaste confianza. Fuiste amable y me trataste como un ser humano, no como un pedazo de carne. Yo aprecio mucho eso, y por eso me gustaría que me acompañaras con mis roomies para despedirme y hablar con uno de los dos de una vez por todas –explicó Xinzuo, apenado, a lo que Akane no terminaba de entender, pues Arika no le había dicho nada.
–Yo... No sé qué debería de hacer ahí –dijo con algo de inseguridad, incómoda.
–Apoyarme. Yo te considero una buena amiga. Sigo creyendo que tenemos mucho en común y que seríamos cercanos si nos damos la oportunidad. Voy a enfrentarme a un horrible miedo que he tenido, por hacer lo correcto y asumir mi responsabilidad en lo que sucedió hace poco. Algo de lo que no estoy orgulloso. Y sí quiero vivir con mi propia verdad, tengo que encararlo –confesó el hombre, insistiendo en querer que Akane este ahí con él.
–¿Por qué no va Zhang-senpai contigo? ¿No sería mejor ahora que son oficialmente algo?
–Claro que vendrá. No sólo él, Nakamura Arika también se ofreció. Ellos son las personas, junto contigo, que considero más cercanas a mí en estos momentos. A quienes más confianza les tengo. Entonces... ¿Qué dices? –A Akane se le notaba que le parecía embarazosa la petición, pero entendía que Xinzuo necesitaba ayuda y, sí deseaba demostrar que todo estaba siendo enterrado en el pasado, tal vez hacer ese favor sería el último palazo que necesitaba para terminar de depositar esos sentimientos negativos bajo tierra.
–Ahí estaré. Sólo dime cuando iremos.
–Mañana. En realidad, Nakamura Arika no volverá a Riben. Primer vendrá con nosotros a Taiwan y luego se irá para allá. No te preocupes por tu vuelo, Zhang Dahao pagará todo –aseguró el muchacho, extrañada un poco la joven, pero aceptando.