Alma de hierro

Capitulo 10

Portarte bien

A pesar de la presión Rodrigo no quería alejarse se de su hija pero tampoco podía desafiar la orden imperial, él estaba entré la espada y la pared pensaba en dejarla otra vez en la hacienda. Pero le prometió sacarla de ahí y tampoco le podía contar a su hermana qué la había adoptado.

Así que tomó una decisión: Dejarla otra vez en la hacienda mientras volvía o sí volvía ya que era un seguro incierto y las posibilidades de volver vivo era de cinco porciento.

Sé dirigió al campo de entrenamiento de la Center dirigiendo se hacía él escuadrón de combate. Al llegar tocó la puerta y entro su mirada se clavo en Aarón
Dumont él subcomandante de la fuerza de combate, él se levantó y puso una mano en sus sienes haciendo un saludo.

__ Comandante Hansen__ saludé.__ ¿ A qué viene su visita?.

__ Subcomandante Dumont, vengo a que me hagan un favor __ escupí sin rodeos.

__ ¿ Qué favor me quieres pedir? __ me preguntó intrigado.

__ Subcomandante, me imagino que te habrás enterado que tengo una hija __ seguí __ Aunque es adoptada, necesito que me prometa qué si algo me llegará a pasar que seas tú quien te hagas cargó de ella.

Él silencio se hizo largó y rompí él silencio soltando un suspiro.

__ Sé que es muy irresponsable de mí parte __ admiti.

__ Sí qué lo es, me vas a dejar encargó una niña sabiendo qué yo por mí trabajo probablemente no pueda sobrevivir ___ inquirió.

__ Lo sé, pero no tengo a nadie más a quién pedirle __ le aclare.

__ ¿ Y tú hermana no le puedes pedirle a ella? __ me preguntó.

__ No puedo, temo que cuando yo muera ellos quieran deshacerse de la niña en cuanto se entera que heredó toda mí fortuna .

Él me miró por unos minutos.

Suspiró.

__ Está bien, pero no te prometo nada. Pero trata de volver no quiero lidiar con más ninos ya con los ingresados a al escuadrón ya tengo suficiente __ dijo.

Yo sólo sonreí para mis adentro.

__ Te lo agradezco.__ dije sin más y me fuí.

Después de una larga jornada él y la niña volvieron a la hacienda.

__ Señor Hansen __ dijo ella.

__ Papá, Meredith __ la corregí.

__ Padre ¿ Porqué volvemos a la hacienda?__ me preguntó.

__ En estos momentos no puedo quedarme contigo, por orden imperial me asignaron a dirigir el ejército para combatir contra las bestias qué están acechando en estás murallas.

__ Entiendo pero...__ susurró, apretando la tela del vestido .__ No quiero qué vayas.

__ Tengo que hacerlo, si no voy me pueden acusar de traición y eso será peor .

__ Entiendo __ dijo, dejando caer sus lágrimas.

__ Ya no llores, mirá tú tía te cuidará pero sí algo me llegará a pasar. Quiero qué busques al Subcomandante Dumont o al capitán Aran Novak, recurre a ellos sí algo llegará a pasar.

__ ¿ Porque me dices todo esto? __ me preguntó, entré lágrimas.

__ Sólo haz lo que te digo __ finalicé, la conversación. __ Y pórtate bien.

Al llegar bajamos del carruaje juntó con sus maletas mí hermana está parada recibiendo nos, ella ya estaba enterada de todo abracé a Meredith y sin decir palabras me fui.

Al día siguiente.

~•~•~•~•~•~•~•~•~^~•~•~•~•~•~•~•~

La frontera entre Water y él exterior estaba silencioso, demasiado silencio no es nada bueno.

__ Capitán, llegaron noticias de la zona norte __ anuncio él mensajero.

__ Pará ver__ le hablé.

En la zona norte se encuentra una criatura extraña es como lo dijo: Tyler la criatura es cómo un tipo de
Cómo un toro gigante, su pelaje es grueso, grandes cuernos. Tiene una fuerza sobrehumana.

Miré el horizonte cerré la hoja y lo apreté con fuerza en un puño, él papel rugió haciendo un chirrido.

__ Preparen sus arma avanzaremos al norte, nuestro beber es eliminar toda amenaza y proteger la ciudad __ anuncié, me giré y se subí a mí caballo.

Cabalgue hacía adelante y mis hombros fieles me siguieron, en el camino nos conseguimos con él escuadrón de ataque.

__ Señor, él enemigo está durmiendo dentro de esa cueva __ dijo él subcoordinador Andersson.

__ Bien, empezamos él ataque__ di la orden __ Escuadrón de ataque cubren, escuadrón de combate en la esquina, los demás atrás. Nosotros estaremos en el centro, cuando le de la orden atacaremos en una emboscada.

Entramos a la cueva todo estaba oscuro, mis hombres están preparados y los novatos bueno muertos de miedo.

Mientras más avanzamos mayor era la incertidumbre . Él peligro era latente cuando nos adentramos encendimos las antorcha los murciélagos volaron directo hacia nosotros, me cubro con las manos mientras me golpeaba hasta disiparse. Seguimos hasta ... Qué vimos la bestia que descansaba en el suelo.

Levanté la mano dando la orden.

crack.

Un cadete rompió una rama.

« Maldición »

Un sonido me giré la cabeza y lo ví el mounstro se despertó se puso en pie su altura superaba los dos metros. Levanté la cabeza a mirarlo pero no podía esperar qué nos exterminara y levanté la mano dando la orden de atacar.

Los arqueros levantaron sus armas para atacar. Bajé la mano.

__ Ataque.

Las flechas atacaron a la bestia mis hombres corrieron juntos con sus espaldas para atacar. Los escuderos fueron a cubrir, ellos lograron lastimar al animal pero... En un manotazo retumbó a unos de mis cadetes y los otros fueron aplastaron en un pisotón.

Él miedo recorrió mí columna pero no podía expresarlo, así que ataque junto a los demás sí morimos. Moriremos todos.

Todos atacamos al mismo tiempo a larga distancia evitando él enfrentamiento a corta distancia. Tenía que pensar y rápido no podía perder más tiempo.

Se me ocurrió una idea descabellada sí sale bien, probablemente la mayoría no sobreviva pero lo que sí podremos volver a ir a casa. O no, probablemente todos no lleguemos con vida hay que aceptar esa probabilidad.



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En el texto hay: libertad, dolor, sobrevivencia

Editado: 02.10.2026

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