Narrador Omnisciente.
— Verónica, ¿Tú serías capaz de dejar la vida que llevas, todos tus lujos, medallas, todo, por estar conmigo? —Cuestionó el chico, llorando de rabia.
— Fede, no me pidas eso. Sabes como es mi mundo y la gente con la que me muevo —Respondió ella, incapaz de mirarle a la cara.
— Vero, mi prima se mueve en el mismo mundo que tú, y no por eso pasa por puta delante de todo el mundo. ¿O crees que es correcto que te acuestes en las gradas del gimnasio con unos shorts que le dan mucha libertad a la imaginación y una camisa ajustada sin brasier debajo? —Le recriminó harto de la situación— Verónica, la imagen que proyectas no ayuda... ¿De verdad no te das cuenta de cómo te miran todos? Te expones demasiado, y me duele porque sé que no eres eso… pero ya no sé qué pensar. —Culminó y solamente se quedó mirando a la chica que estaba frente a él.
Se miraron a los ojos unos momentos y unas lágrimas salieron de los ojos de la chica.
— Hasta aquí llegamos Verónica, no seguiré siendo un peón en este juego tuyo. —Fue lo último que se escuchó antes de que él joven atravesara la puerta.
Ambos corazón se rompieron en ese, él de verdad se había enamorado y ella estaba dejando ir a la única relación sana que había tenido en su vida.
Federico
— Te dije que no cambiaría Federico. —Dijo Alexa cuando salí del departamento— Verónica siempre será un put...
— No hables así de ella Alexa. —La interrumpió el joven aún con un brillo especial en sus ojos— No la conoces
Mi prima solo carcajeó irónicamente al escuchar esas palabras salir de mi boca.
— El que no la conoces eres tú Federico. Es triste lo bajo que caíste para que Verónica te envolviera en sus redes. Te lo advertí desde un inicio primo, porque la conozco desde hace muchos años y se mejor que tú como es. Verónica siempre será la reina y la señora, así tenga que llevarse a todo el mundo por delante —Fue lo último que comentó antes de caminar hacia el carro
Miré por última vez hacía la puerta, con la esperanza de que ella saliera, de que me dijera que si me amaba y que haría cualquier cosa con tal de salvar lo que teníamos. Pero, esa solo era una pequeña ilusión que había en mi corazón, porque soy conciente que nuestra relación ya no tenía reparación.
Verónica
Quería correr atrás de él, decirle que lo amaba, que me perdonara.
Y pensar que hasta hace unos días dormía tranquilamente en su hombro, siendo mi refugio y lugar seguro. Todavía pensando cómo decirle que quizás sería padre, pero, también Axel podría ser el papá de este niño que estoy esperando, y eso me frenaba de decirle todo.
¿Cómo se supone que compita mañana, si hoy acabo de perderlo todo?
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Editado: 30.09.2026