¿cambiarías por Mí?

Cap 5.

Verónica

El sábado había llegado, y la piscina siempre era uno de mis lugares favoritos.

Terminaba de arreglar mi bolso esperando que Efrain, Macarena, Santiago y Axel vinieran a buscarme.

En eso, una notificación de Facebook llegó a mí teléfono, era un recuerdo de hace 3 años.

En eso, una notificación de Facebook llegó a mí teléfono, era un recuerdo de hace 3 años

— "Feliz aniversario Cariño. Te quiero mucho amor" —Octubre, 3 años antes

Sí, las cosas que hace uno... La gente en ese entonces sabía que yo tenía novio, ya que lo presumía mucho, solo que no mostraba su rostro y pensaban que era Axel y no Federico

Facebook, ese había sido un golpe bajo.

Sentí el bajón otra vez, ¿Por qué mis días no podían ser felices y punto? Todos los días me hacía esa misma pregunta.

La bocina del carro de Axel me hizo volver a las realidad.

Me despedí de mamá y de mi hermana antes de salir de la casa.

— Súbete pues —Dijo Efrain con tono molesto.

— Eh Eh Eh, a mi no me estés hablando así bro. —Exclamé frustrada.

— ¿Quieres ir o no? —Cuestionó Santiago y subí al carro de peor humor del que ya tenía.

Ese comentario me hizo recordar una última conversación de ayer que tuve ayer con Federico.

— ¡Quiero que vayas a la piscina mañana conmigo Verónica! —Dijo cuando nos despedimos en el gimnasio.

La diferencia entre "¿Quieres ir?" Y "¡Quiero que vayas conmigo!" es grande. Pero, yo nunca me había atrevido a responderle que sí moría por irme con él. Si le hubiera contestado estoy segura que no estaría pasando ahorita por esto.

— Te juro que si nos hacías esperar cinco minutos te dejábamos Verónica. —Exclamo Axel y yo suspiré.

Federico

Sí, me hubiera encantado que Verónica llegara conmigo a la piscina, no como algo más, sino como amigos y compañeros de entrenamiento que somos.

Pero bueno, a veces la vida no es justa... Así que me tocó irme a la piscina con Alexa.

— ¡Aleeee! Hora de irnos... —Grite desde la cocina.

Mi prima siempre solía tardarse más de lo normal, pero hoy, ¡Dios llevaba una hora en el baño!

Furioso, porque ya íbamos cuarenta minutos tarde, caminé hasta el baño y toque la puerta.

— ALEXA TIENES CINCO MINUTOS O TE DEJO —Fue lo último que dije y caminé hacia la sala otra vez.

Imagino se preguntan, ¿Cuál era mi desespero? Pues, mi linda compañera había subido una foto ya en traje de baño y uff, me estaba perdiendo de mucho por culpa de Alexa.

Tres minutos después mi prima salió, sencilla como siempre.

— ¿Para eso tardastes tres horas Alexa? —Cuestioné y blanqueo los ojos.

— Estúpido —Dijo y busco algo en su bolso— Déjame ir a buscar algo y nos vamos.

Sonrío de manera misteriosa y se fue a su habitación dejando sus cosas en la mesa.

Extrañamente su teléfono empezó a brillar y a sonar. ¿Quién le escribía tanto a la enana?

Me acerqué un poquito y vi en la pantalla un nombre que me sacó de base.

–¿A qué hora llegas compañera?
Axel.

–Esto no es divertido sin tí.
Axel.

¿Qué hacía ese idiota escribiéndole a mi primita?

Alexa llegó rápido a la cocina y me vió mirando su teléfono.

— Tanto que hablas mal de Verónica y mira como te tiene el perro de Axel. No lo esperaba de ti Alexa —Dije negando decepcionado y ella se rió cínica.

— ¿Hablarás de mi Federico? No viste las escenas de celos que le ha hecho Veronica esta semana a Axel y mientras tanto tú te arrastras por ella. —Dijo con veneno— Caíste muy bajo Fede.

— Caímos primita. En plural —Exclamé y tome las llaves para salir de la casa.

El ambiente estaba muy tenso para que apenas fueran las 10 de la mañana.

...20 Minutos Después...

Federico

Era raro llegar a la villa olímpica y ver todo tan tranquilo. Más extraño cuando llegamos al área de los de natación y todos estaban riendo e interactuando.

De por sí, ambos equipos podían llevarse bien, pero no siempre, todo por las distintas maneras de entrenamiento que el profe y Esteban tenían.

— ¡Llegaron los que faltaban! —Dijo al que reconocí como Efrain.

— ¿Nos extrañaban? —Cuestionó Alexa y blanquee los ojos, odiaba esas actitudes por parte de ella.

— A ver, menos habladera y vengan a jugar —Exclamó Verónica mirando a Alexa obstinada para luego girar y chocar su mirada con la mía.

Les juro, esa no era la mirada que teníamos siempre, y eso me gustaba.

Dejamos nuestras cosas en uno de los sofás y luego nos sentamos en el círculo.

— ¿Que juegan? —Cuestioné curioso, y fue cuando me percaté de la botella en el centro de la sala.

Yessi me dió un codazo y soltó la risa.

— Ya que llegaste, girala Fede —Dijo y yo miré la botella y sonreí.

Los planetas eran buenos conmigo, nos habían juntado nuevamente a Axel y a mí.

— Se hombrecito y acepta el reto Axel —Dije sonriendo.

— ¿Y quién te dijo que te tengo miedo imbécil? —Exclamó— Habla de una buena vez.

Sonreí y pensé bien mi pregunta

— Te reto a que me mires a los ojos y me digas que sientes por mí —Expliqué y todo el mundo se vieron las caras.

Axel miro por el rabillo del ojo a Veronica y luego a Alexa. Esperaba con ansias su respuesta.

Lo ví tomar aire y sonreír lo más falso que pudo antes de mirarme a los ojos.




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