Verónica
Despertar temprano no era de mis cosas favoritas, pero sí salir a correr, pues, hago deporte desde que tengo uso de razón, así que, era una de mis cosas favoritas.
Del patinaje al atletismo, y luego a las pesas, el deporte siempre ha estado presente en mi vida.
...Tú eres una diabla, y tú eres mala, Baby no te vayas... Sonaba en mis audífonos Mala, de Anuel y 6ix9ine, una de mis canciones favoritas para ser sincera.
Estuve corriendo al rededor de una hora antes de regresar a la casa. El silencio profundo cuando entré daba aires de paz y calma, pero también de un hogar vacío y sin amor.
Mamá estaba en el trabajo y mi hermanita en el kinder, así que mi opción favorita era dormir, ignorando todas las cosas que podía hacer para ayudar en casa, pero, no se me antojaban ni un poquito.
El desayuno olía muy bien, así que comer antes de volver a dormir no era mala idea. Calenté rápidamente la comida y luego de saciar mi hambre me acoste, sentía un cansancio inmenso y necesitaba recuperar energías para el entrenamiento pesado de esta tarde.
...Horas después...
Verónica
Escuché la puerta de la casa abrirse y pegué un brinco de la cama. Los pasos de mi madre resonaban desde el piso de la cocina, sabía que en cualquier momento entraría enojada porque me pase la mañana dormida, sin haber hecho nada, la misma discusión de siempre.
- ¿Qué hora es? -Murmuré rápidamente buscando mi teléfono mientras me levantaba de la cama.
Bajo de esta encontré mi móvil, dentro de la cangurera que usaba para correr y rápidamente entré al baño antes de que ella pudiera llegar a la habitación, me di una ducha fugaz, lavé mis dientes y al salir escogí un conjunto deportivo negro básico de Short y Top de Lycra, hoy no tenía animos de innovar mucho.
Luego de que estuve lista, cogí aire, preparándome mentalmente para la discusión diaria y antes de salir de mi habitación vi la luz de notificación de mi teléfono encenderse.
Me mordí los labios al ver quién era el afortunado.
¿Cuándo nos vemos?
Axel
Hablamos más tarde, ¿Te parece?
Verónica
Va, te quiero linda.
Axel
Así no fuera nada serio, los mensajes de Axel siempre eran una recarga de emoción, además, no podemos negarlo, el chico era lindo, además de ser el hijo del profe. Pero, no buscaba nada serio, solo diversión, y nada más.
Ahora sí, con una sonrisa alegre, salí de la habitación. El ambiente en la casa era tenso y pesado, ya no se sentía la paz de temprano, escuchaba claramente los murmuros de mi madre desde la cocina, pero, todo cambió cuando mi hermana pequeña llegó corriendo a abrazarme.
- Vero, vero, vero -dijo emocionada en cuanto la alcé-. Mira lo que hice hoy en el kinder.
Estiro su brazo hacia mi cara y me mostró un dibujo, éramos ella, mamá y yo, con una casa grande, en un lindo día soleado. Sentí mi corazón apretarse, y recorde la promesa que le hice a papá el durante el entierro, que algún día le cumpliría todos mis sueños, y le daría una buena vida a ella y a mi madre.
- Está muy hermoso bebé -Sonreí y besé su frente-. ¿Qué tal si me esperas en el baño para darte una ducha, va? Así comes fresquita -Le propuse y la pequeña asintió.
La regresé al suelo y se fue al cuarto con su alegría infantil. Siempre trataba de mantenerla lejos de mis discusiones con mamá, así fueran por la más mínima estupidez.
- Hola mamá, buenos días -Dije una vez no había intrusos en la habitación.
- Fueran buenos sí llegara a casa y todo estuviera limpio, el almuerzo hecho, pero, veo que solo pasas la mañana flojeando Verónica. -Escupió con algo de frustración.
Respiré profundo y con muchas ganas de decirle algunas cosas, pero, hoy no tenía ánimos de pelear, solo me trague mis palabrasy caminé de regreso a mi habitación para duchar a mí hermanita.
Otra notificación hizo que mi teléfono sonara minutos después de haber terminado de encargarme de la peque, así que lo desbloquee y vi los mensajes.
Corazón, ¿Estás activa?
Macarena
Ese era otro mensaje que me alegraba el día, Macarena es una buena amiga, gracias a ella descubrí que una buena amistad no dependía de años de conocerse.
Si bebé, buenos días!!
Verónica
¿Paso por ti para ir al gym?
Macarena
No, Ale me llevará
Verónica
Dale, nos vemos allá entonces...
Macarena
Okis corazón
Verónica
Alejandro, mi mejor amigo de toda la vida, la única amistad que me quedó después de terminar el college. Ya no nos veíamos con tanta frecuencia que antes, ambos teníamos facultades polideportivas -por así decirlo-, pues yo hacía pesas y atletismo, y él era más del fútbol, pero siempre conseguimos un momento para compartir, ir a correr, y es divertido estar con él.
Además, es el único amigo hombre con el que podía jugar y coquetear sin que pasara o pensara algo más, solo diversión y ya.
Arreglé mi bolso de entrenar y salí a la cocina a almorzar. Ganas de seguir haciendo dieta no tenía, pero, estábamos a nada de la competencia, no podía permitirme un rebote a estás alturas.
O al menos no podía inventar como la ridícula de Alexa. Que gracia me dió verla irse llorando ayer, tan infantil e inmadura como siempre. Esa chica no cambiaba.
- ¿Hoy a qué hora regresas? -Cuestionó mi mamá mientras yo lavaba los trastes del almuerzo.
- Debería ser temprano ma, ayer recuerda que salí tarde de la uni y todo se me complicó. -Exclamé frustrada.
#262 en Joven Adulto
#4769 en Novela romántica
segundas oportunidades amor romance, sport romance, bebe embarazo aborto
Editado: 30.09.2026