Una mañana mientras Anastasia tomaba el desayuno en el jardín llegó una sirvienta con una invitación dorada.
Baile de Gala en honor a la futura emperatriz Anastasia
Organizado por la condesa Adler.
Anastasia tenía el presentimiento de que todo eso terminaría mal, todo el palacio lo sabía.
300 invitados, el periódico, embajadores y la condesa Adler sonriendo como víbora.
-Para que la nueva emperatriz practique el vals - dijo la condesa - Después de todo Diana era una excelente bailarina.
La noche del baile llegó y el salón principal estaba repleto de gente, cristales, oro por todas partes.
Anastasia bajó las escaleras, con un hermoso vestido azul y el pelo recogido en un moño. Estaba nerviosa, el salón estaba lleno de gente y todos la miraban a ella
-Diana era más elegante - susurró alguien - Ese vestido es de la temporada pasada - dijo otra persona - Dicen que duermen separados -.
Anastasia sonrió débilmente, oír todo eso dolía, hizo la reverencia al trono donde se encontraban Nicolás y sus padres, él la miro correspondió a la reverencia y nada más.
Comenzó el vals y la condesa Adler se paró en medio de la pista. - Su majestad - gritó para que todos pudieran escuchar - Nos honraria con el primer baile? , el pueblo quiere ver a su futura emperatriz bailar -
Todos miraron a Anastasia.
Ella no sabía vals no tenía la necesidad de aprender, Nicolás suspiró y se levantó le ofreció la mano
-baila con migo - después la susurro - sigue mis pasos - la música empezó
1,2,3 tropezó
1,2,3 Le pisó
Las risas empezaron bajitas, Nicolás la sostuvo más fuerte
-Mírame a los ojos, no al suelo -
-Lo intento - susurro Anastasia - Me cuesta seguirte el paso - las risas no paraban Anastasia tenía ganas de desaparecer.
El primer vals terminó y Anastasia y Nicolás caminaron hasta una mesa, entonces apareció ella vestido verde esmeralda, pelirroja, ojos verdes sonrisa encantadora.
Elise, pensó Anastasia
Nicolás contuvo la respiración, Elise se acercó a ellos e izo una reverencia.
-Perdón por la interrupción, vengo de parte de mi esposo el conde Lexmark -
Los ojos de Nicolás se perdieron en ella, ambos se miraron y Anastasia parada justo al lado dejó de existir, y en 3 segundos Anastasia vio en Nicolás, dolor, nostalgia, y anhelo.
El mismo hombre que la miraba de forma fría estaba mirando a otra mujer con amor.
Anastasia sintió algo fuerte en el pecho dolía, dolía mucho porque por primera vez deseaba ser Elise.
La música siguió pero Nicolás seguía perdido en Elise, ella caminaba con tranquilidad mientras saludaba al resto de los invitados
-Disculpé me - dijo Anastasia hizo una reverencia rápida y salió del salón.
Había pasado una hora desde que había salido al balcón, el frío la estaba destrozando pero prefería ese dolor al otro, sabía que Nicolás no la amaba, sabía que sólo era una sustituta pero dolía.
Ella también merecía recibir amor, merecía ser amada, también quería que la miraran cómo si fuera lo mejor que le hubiera pasado a alguien en la vida.
-No deberías haber salido sola y sin abrigarte - dijo Nicolás a sus espaldas
-Me has humillado - dijo Anastasia sin girarse
Nicolás no dijo nada
-Te odio, odio este matrimonio, odio mi vida a tu lado, odio estar aquí - las lágrimas brotaban de sus ojos sin que ella pudiera evitarlo
-Me voy unos días a la casa de mis padres y ahora voy a mí recamara, creo que ya os habéis burlado mucho de mí hoy -
Salió de la terraza, atravesó el salón , subió las escaleras y llego a su habitación donde pudo derrumbarse completamente.