La tragedia de Nana

octavo acto

--¡hermana!

el futuro alfa entra en la plata superior seguido de la sirvienta. En el centro de la habitación esta Lili tumbada en el suelo y tapada por una piel de pelo blanco y brillante, su cabeza está apoyada sobre el regazo de Rao, la cual da un pequeño masaje con una mano.

--no grites. –se pone una mano en los labios de la máscara. –me ha costado mucho dormirla.

--a Lili no le gusta dormir. –él se acerca a Rao para hablar más bajo dejando a la sirvienta en la puerta. –tiene pesadillas.

--no son pesadillas. –su palma se apoya sobre Lili. –el Hombre de azul existe.

El futuro alfa se tensa, causando que sus manos empiecen a temblar rápidamente las esconde tras la espada mientras las rodea y se pone delante de ellas mirando al público como si nosotros tuviéremos la respuesta.

--¿desde cuándo? –su voz hace eco en el silencio.

La futura luna deja de mirarlo girando el rostro hacia la pared mientras vuelve a acariciar el pelo de Lili como si no quisiera verlo reaccionar.

Y tras un largo suspiro dice:

--hace cuatro años, poco después de la fuga de los prisioneros de guerra. –con cuidado Rao acerca un cojín y apoya despacio la cabeza de Lili, poniéndose así de pies. –la Luna y yo tenemos la teoría de que uno de esos hombres la vio y se obsesiono con ella.

--¿tú crees que está relacionado con el secuestro de Nana?

--si fuera así, ¿no debería haber sido la secuestrada Lili?

--tienes razón. Son demasiado diferentes para confundirlas. –el, mira a la criada la cual tiene una actitud impasible. --¿podrías cuidar de ella?, necesito bajar para hablar con la Luna.

--te acompañare. –dice Rao

--por supuesto, heredero. Pero necesito que llamen a la otra sirvienta que atiende a Lili, yo sola no puedo protegerla.

Rao iguala al heredero y ambos desaparecen tras la puerta. Mientras la criada se acerca a Lili despacio deteniéndose en sus pies mientras ella se incorpora.

--¿sigue mi padre abajo? –su voz dista mucho de ser débil o asustada.

--junto a la luna y los respectivos rederos, Señora.

--te dije que me tutes mientras este en casa. –se destapa, dejado caer la manta a la derecha. Despacio se levanta mostrando una túnica rojiza que se cierra en la cintura por un fajín negro. –¿dónde está la otra?

--debería volver a tumbarse, la recuerdo que está en celo.

--estar ligeramente mas excitada no detiene la vida de una. –mira al publico con unos ojos fríos y calculadores mientras se cruza de brazos. --¿Dónde está la otra?

--supongo que, de camino, la seguridad ha aumentado desde que diste el falso aviso.

El sonido de alguien subiendo por las escaleras de madera hacen que Lili se vuelva a tumbar y se cubar con la manta mientras la sirvienta se pega contra la pared, otra mujer vestida de azul cian corre la cortina con la reparación jadeante.

Cuando entra a la habitación cierra la cortina y saca de su escote una carta.

--la tengo Señora.

la criada se acerca a Lili, esta se incorpora y coge la carta, desata la cuerda que impide que el papel se desenrolle y la lee. Mientras las criadas se sientan a ambos lados.

--¿Qué es lo que dice? –pregunta la de la izquierda.

--mi hermana ya ha sido entregada, es hora de pasar a la segunda fase.




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