Prometimos no amarnos

Capitulo 10

Sarah estaba sorprendida, tenía los sentimientos mezclados…

— ¿Te casarías conmigo? — le pregunto Ryan.

Ella respiro lento y miro a su alrededor, estaban todos allí.

— Sí — dijo finalmente.

Ryan le puso el anillo, sus manos estaban temblando mientras intentaba ponerle el anillo, finalmente Sarah se puso de rodillas frente a él y se dieron un fuerte abrazo y luego un beso.

John que estaba allí vio la escena tan irreal en su cabeza, estaba genuinamente feliz por su amiga, aunque un sentimiento incierto y amargo se ocultaba muy en el fondo, una vez que él lo noto no pudo dejar de sentirlo, pero asumió que él creía que se casaría primero que ella o el hecho de que de alguna manera perdería a su mejor amiga.

Olivia en cambio estaba muy emocionada y feliz, la familia estaba haciendo ruido, había algarabía en el ambiente.

Después de ese emotivo momento volvieron a la casa, al entrar un olor a quemado rompió la atmosfera.

En la cocina ardían los restos de lo que Sarah le estaba cocinando a Hanna, había salido tan rápido que no se dio cuenta que había dejado la estufa encendida. Los aspersores del techo se habían activado y todo estaba mojado.

— Creo que tendrás que volver a empezar con eso. — le dijo Hanna en tono de broma. — Felicidades.

— Todavía no me lo puedo creer — le respondió Sarah y se miró la mano, el anillo le quedaba un poco grande, pero era la evidencia de que la propuesta si había pasado.

Entraron en escena Abigail, Susan.

— ¿Que hace la futura novia aquí? — le dijo Abigail — Vamos a hacer charla de chicas.

— Le iba a hacer algo de comer a Hanna.

— En ese caso — dijo Susan — vamos a hacerlo en la cocina (mientras tanto) así charlamos, comemos y nos divertimos.

— No tengo tanta hambre — dijo Hanna.

— ¿Estas segura? — le dijo Abigail — si tienes hambre tienes que comer.

John y los hermanos de Sarah, pero Abigail regaño a los chicos y los saco a todos dejando solo a las mujeres en el lugar para poder tener una charla de chicas.

— ¿Qué tal si vamos a amenazar a Ryan? — propuso Marcus.

— Buena idea — lo secundo August — papá seguramente ya lo agarro así que mientras las mujeres cotillean nosotros amenazamos al novio.

Llegaron al salón en donde estaban los demás.

— Las mujeres vayan a la cocina — dijo Marcus al grupo que estaba en la sala.

Inmediatamente todas las mujeres lo miraron mal y John y August se echaron a reír.

— Jamás pensé que esas palabras saldrían de boca de uno de mis hijos — dijo Isaac.

Cuando dejaron de burlarse de Marcus sacaron a las chicas y las enviaron a la cocina.

— Bueno ya podemos ponernos serios — dijo Isaac.

Marcus y August se sentaron uno a cada lado de Ryan, George y John detrás e Isaac y Dennis de frente.

— ¿Sabes por qué hacemos esto? — le dijo Dennis.

— Me imagino que me van a decir que debo cuidar a Sarah. — dijo nervioso.

— Va más allá de eso — le dijo August — Lo de la amenaza no es por jugar.

— Cada uno de nosotros te va a decir algo con respecto a Sarah y el matrimonio — le dijo Dennis.

Isaac cambio de posición en el sofá y así logro verse más amenazante.

— Sarah fue criada para ser fuerte, independiente e inteligente y sobre todo amada — le dijo — Jamás se te ocurra tratar de reducirla o hacerla al menos; cuando se casen serán un equipo y ella debe estar presente y consciente de las decisiones de la casa… Mira a tu alrededor, cada uno de los que estamos aquí estamos del lado de Sarah, única y exclusivamente para ella y estamos dispuestos a hacerte pedazos si la lastimas.

— Espero sinceramente que le demuestres el debido respeto toda la vida. — le dijo August — porque no estamos jugando cuando te decimos que el infierno es preferible a la vida que te espera si le haces daño.

— Cualquier agresión física contra ella es garantía de muerte en tu contra — le dijo August — somos los suficientes como para generar buenas coartadas.

— No estamos jugando — le dijo Dennis — no son palabras vanas, te estamos diciendo la verdad, recuerda que en la familia Alexandre y en la Harrison hay abogados, jueces, policías y fiscales a disposición de ella.

John paso frente a Ryan y se quedó parado frente a él.

— Mas te vale cuidarla y amarla — le dijo John — Porque yo seré el que se encargue de vigilarte y al más mínimo indicio de que le vas a hacer daño y yo seré que clave el hueco de tu tumba.

— Todo esto incluye e implica que debes serle fiel — Agrego George — no toleraremos que sufra ni física ni emocionalmente.

Ryan estaba mudo y aterrado, en esta ocasión no parecían estar bromeando.

— Entiendo — dijo Ryan con voz entrecortadas.

— Mas te vale entender — le dijo Isaac — ni a mi hija ni a ninguna otra mujer.

Las mujeres por otro lado estaban totalmente en otro tema. "La boda".

— Sin duda debe ser espectacular — dijo Britney.

— Es algo en lo que tengo que pensar bien — dijo Sarah — Porque yo prefiero una boda sencilla.

— ¿Sencilla? — le dijo Rachel — No puedes estar hablando enserio.

— Es la decisión de Sarah — dijo Susan.

— Creo que podría contactar a los que organizaron mi boda — agrego Hanna — seguro que pueden hacer algo sencillo y hermoso.

— Sea lo que sea que Sarah decida yo la apoyo — agrego Abigail.

— Deben estar bromeando — les dijo Rachel.

— ¿Por qué sería una broma? — dijo Sarah — es mi boda.

— Solo haces una boda sencilla cuando no tienes mucho o nada que mostrar — dijo Olivia — ¿Cuántas veces en la vida te casas?

— Si quieren una boda extravagante hagan las suyas.

Por suerte Hanna intervino y desvió el tema haciendo un chiste sobre la comida quemada.

Sarah finalmente se levantó comenzó a preparar algo de comer, una y otra vez sus ojos iban de lo que estaba preparando a su mano, miraba ilusionada su anillo como si fuera la cosa más maravillosa de todo el mundo.




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