Proyect Hybread

Capítulo V: "青い目"

Oscuridad...

Era lo único que veía incluso despierto...

-Debido a lo que pasó, Bellinay me saco de ese lugar, caminamos mucho tiempo, hasta que llegamos finalmente a una zona donde había ventanas al exterior, las cuales estaban empañadas por la suciedad; incluso la electricidad regresaba a medida que avanzábamos. Pero para mí, nada era tan grave, ni siquiera pude llevarme a Isabel para darle una sepultura, Bellinay me ayudó a recomponerme y me explicó con preocupación que su cuerpo estaba dañado, que el líquido terminaría de dañar su cuerpo en el exterior. Así que ahí estaba, caminando con su mochila en hombros y mi linterna apagada, mientras que Bellinay tomando mi mano derecha caminábamos.

Ya no encontraba razones para caminar...

¡Boom!

En cuanto oí ese retumbar, levanté la mirada, Bellinay había abierto de golpe las puertas frente a nosotros, supongo que estaban trabadas; mientras que ella solo agitaba su mano derecha, ya que esta estaba emitiendo luz celeste, Pero lentamente desapareció, luego se volteó hacia mí con esa sonrisa serena.

— Bien, todo listo, vamos Daniel, no tenemos mucho tiempo— afirmó tomando mi mano derecha nuevamente para avanzar.

Luego de cerrar las puertas con cerrojo, ella me acerco a una pequeña zona junto a las ventanas, apenas alcé la vista para ver, en estás seguía siendo de noche, casi no se podían ver los árboles a la distancia; después me volteé hacia la razón por la que estábamos ahí ahora, Bellinay estaba junto a una cabina, la cual tenía un panel con botones rojos.

“Salida de emergencia"

Iba a poder salir de ahí...

Asimismo, Bellinay comenzó a manipular esos botones, ni siquiera me molesté en ver cuáles, pronto ella logró abrir la puerta reforzada de esa cabina, era un ascensor de emergencia, y como la electricidad había regresado al lugar donde estábamos, supongo que funcionaba ahora. Así que ella se dirigió a mí, decía algunas instrucciones o algo por el estilo:

— Escucha, hay casi 20 salidas como esta en el piso, lo único que debes hacer es entrar, en cuanto encienda el ascensor solo bajarás y…— explicaba con aquella voz suave, Pero solo veía el suelo bajo mis pies, lleno de ese líquido que me llenaba de ira; aunque ella lo notó rápido— ¿Daniel? ¿Estás prestando atención?

No dije nada...

Solo seguí viendo el suelo...

Por lo que Bellinay, ante mi estado, creo que bajo la mirada también— Sé cómo te sientes Daniel, este lugar... Es de lo peor— afirmó en voz baja, mientras pasaba sus dedos de la mano derecha por la pared— Nunca pude conocerla igual que tú, Pero sé lo importante que fue para ti.

Como ella intentó hablar conmigo, solté un suspiro de cansancio, él solo recordar las veces que estuve con ella, me dolía más el pecho— No es justo... Ella... Ella nunca quiso esto, lo sé, ella solo quería conocer a sus verdaderos padres.

— Quizás la vida es así— susurró Bellinay, luego se acercó a mi para tomar mi mano con suavidad, su tacto era bastante frío; de repente, pude notar como mi brazalete resplandecía un poco bajo mi manga; ante esto ella sonrió de nuevo— Es precioso.

No pude evitar sentir ese ardor en mis ojos regresar, rápidamente pasé mi mano ocupada con la linterna por mis ojos, de todos modos, le contesté— Isabel y yo teníamos uno — susurré.

Pero ella...

Me dijo algo que no quería oír...

— Ella no tenía uno... No tenía un brazalete cuando la encontraste— comentó alzando una ceja levemente, aquello me hizo abrir los ojos de inmediato como platos, rápidamente golpee el suelo con el pie izquierdo; pero Bellinay tomó mi mano— Escucha, sé que estás mal, Pero debes irte, este lugar ya te ha dado suficiente... Realmente suficiente.

Sin embargo, ya estaba harto de ese edificio, me tenía al borde de todos los límites de mi paciencia, y creo que ya fuí bastante paciente — ¡No! ¡No puede ser! ¡Isabel perdió todo cuando vino! ¡Su mochila! ¡Su brazalete! ¡Su collar! ¡Su vida! — comencé a gritar, alejándome de ella y de esa salida, alzando las manos para mantener distancia.

En cambio, Bellinay abandonó lentamente su sonrisa, usó su mano derecha para tomar con cuidado mi barbilla y verme a los ojos— Daniel, por favor, eres un adolescente, Isabel también lo era, ¿Crees que le gustaría ver a su mejor amigo acabar como ella? — cuestionó Bellinay con aquella preocupación en su voz y ceño fruncido, casi como arcilla moldeada con muchísimo cuidado en su cara.

En su lugar, me alejé rápidamente de ella, clavándome en mi lugar, apreté la linterna contra mi costado, mientras que, con mi mano derecha, sujetaba la mochila celeste de Isa— ¡Pero sí que alguien finalmente la ayudara! — declaré con firmeza, finalmente viéndola a los ojos, sus brillantes ojos celestes— Tú lo dijiste, ¡¿Acaso lo olvidaste?! Algo está pasando aquí, más grave que todos esos monstruos allá, y ese algo mató a Isabel, y no me pienso ir hasta encontrar todo lo que ella no pudo.

A pesar de lo que dije, Bellinay solo se quedó viendo su mano izquierda unos segundos antes de verme a mí, con aquella mirada penetrante y a la vez muy linda— ¿Y si no hay nada? — pregunto Bellinay, esa voz suave.

— Entonces estaré bien de darle las respuestas que no tuvo, lo justo sería acabar con esta pesadilla por ella— declaré de nuevo, inflé mi pecho con el poco aire que reuní, todo con tal de mostrar firmeza.




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