Secuestrada Para Vivir

El Dolor De Los Que Se Quedan

-Leonardo Lennister

Norte de Escocia - Centro de urgencias y emergencias del norte de Escocia

El destino se ha encargado de reunirme con Ethan y su familia una y otra vez. Cuando su padre murió fui yo quien dictó la hora de muerte después de más de 30 minutos de RCP.

«¡No quería que muriera así!»

No frente a su hijo, no de esa manera, no por despecho, no frente a su madre.

Sé que al fin y al cabo todos tenemos un tiempo limitado de vida, pero saber eso no ayuda a reducir el dolor del último respiro de un ser amado.

Conocí a Ethan cuando él tenía 10 años. Y no fue de la manera que más me hubiera gustado. Cuando nos conocimos su papá estaba volviéndose un alcohólico. Había perdido toda su empresa por una estafa y para colmo su mujer y madre de su hijo lo abandonó cuando vio que se quedó sin dinero.

Ethan se culpaba, decía que si él fuera un buen hijo, su padre tendría motivos para seguir viviendo y que tal vez si hubiera corrido más rápido detrás de su madre, ella no se hubiera ido.

Incluso llegó a decirme que quería que su papá y su mamá estuvieran juntos de nuevo. No encontré la forma de decirle que eso no era posible, ya que era apenas un niño de solo 10 años.

«En el momento en el que su padre murió, el antiguo Ethan que soñaba con una familia feliz perdió la batalla y murió con él. Ahora cambió tanto que ya no piensa en él; incluso dejó su sueño a un lado de estudiar medicina para cursar arquitectura en su lugar y darle una buena vida a su abuela, para él, él mismo no es importante, solo los que ama»

«Espero el día en que él pueda ser feliz... De verdad se lo merece después de tanto dolor»

Me mudé a Escocia hace aproximadamente 3 años; fue la forma de protegerme de mi amigo Marcelo, es alguien importante. El mundo de las calles lo considera un "capo asesino", pero el, para mí, es quien me dio ganas de vivir

Como somos amigos hace años, después de que asesinaran a mi esposa y a mi hija me dijo que debíamos atraparlo y empezamos a investigar. Luego de que recolecté muestras de una joven de cabello rojizo y ojos verdes en Arnolia que aparentemente había sido atacada por aquel asesino. Lo cual me sorprendió y me hizo pensar.

»¿Por qué a ella la dejó vivir? Pero a mí hija de tan solo 5 años la dejó sin vida.

¡Solo tenía 5 años!«

Marcelo me dijo que debía mudarme a otra ciudad debido al problema de mi pueblo cuando llegaba el invierno.

Hace mucho tiempo estuve casado con Flor mi bella esposa. Tuvimos una hija la cual se llamaba Camelia; ambas tenían el cabello rojizo con los ojos verdes. Flor me dijo que es típico en su familia esos rasgos de hecho, todas las mujeres de su familia son así. Pero en mi pueblo en donde vivíamos de la familia de mi esposa no había nadie, todas viven en Jamaiza un pueblo que queda como a una hora de mi pueblo Natal que se llama "Arnolia" un pueblito pequeño pero acogedor muy bello en todas sus estaciones excepto cuando llega la de invierno. Cuando esta estación llega las calles se tapan y nadie puede entrar o salir y hablar con los del gobierno era tiempo perdido porque solo se asustaban cuando llevábamos a un abogado o a alguien que supiera de leyes.

La última vez que hablé con mi esposa fue para decirle que me tocaba una guardia de 36 horas. Porque me iban a pagar bien y así podría remodelar la casa que me había dejado mi madre, allí vivíamos y a pesar de que estaba muy vieja vivíamos bien, pero mi esposa quería remodelar y yo quería complacerla. Llegué a la casa como había prometido; 36 horas más tarde.

Era muy tarde ya de noche. Cuando llegue a la casa todo estaba oscuro y me pareció algo extraño ya que mi esposa le tenía miedo a la oscuridad y mi bebé también.

Me adentré a la casa llamándolas pero nadie respondía. Hasta que llegué a la habitación principal y me di cuenta del por qué no había luz, por qué estaban en silencio y por qué mi hermosa esposa no me había llamado o enviado un mensaje en 24 horas.

»Estaban muertas«

Ambas estaban acostadas en la cama con múltiples heridas. Parecidas a un cuchillo o algo así. Aún recuerdo como mi mundo se cayó a pedazos ante aquella escena.

»Recordando«

{Leonardo llega a casa, baja del auto y entra a su hogar}

—Flor, amor... ¿Estás durmiendo?—

“siente un pequeño nudo en el estómago"

—Camelia, mi vida...¿Donde estas princesa? ¿Están durmiendo?—

»Silencio«

{Sube las escaleras y entra en la habitación matrimonial esperando una sorpresa de su familia, aunque sintiendo que es extraño que las luces estén apagadas ya que ambas tienen nictofobia}

—Flor....Camelia...¿Donde están mis amores?—

{Abre la puerta}

”Ambas están acostadas, con heridas por todos lados aparentemente de un arma blanca, hay algo escrito en la pared con sangre que dice; Las mujeres como ella no merecen vivir“




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