Secuestrada Para Vivir

No Se Trata De La Montaña- Ni lo Que Hay Detrás De Ella- Se Trata De Cruzar

—Alessia

Norte de Escocia - Casa frente a la playa de Ethan

Han pasado dos años desde que Miguel falleció... Se siente extraño por alguna razón decir que alguien que mataba lo mataron... Pero cada persona es quien labra su camino.

Han pasado muchas cosas desde entonces, los gemelos Ponssio ya tienen 2 años cada uno son una combinacion de belleza pura tiene el cabello de Bianca y los ojos de mi padre. Bianca y papá ya no viven en la mansión la vendieron para vivir en algo más pequeño para estar más cómodos ya que ahora papá está aprendiendo que en la vida hay muchas cosas más importantes que el dinero "La Familia"

Teresa y Felipe viven cerca de nosotros dejaron el pueblo porque aquí se sentían como en casa y como casi todos vivimos cerca todos los fines de semana nos reunimos y hacemos una comida juntos. Ahora son una hermosa familia de 4 y los niños heredaron las típicas características de su madre— cabello rojo y ojos verdes — una combinación que anteriormente la considerabamos una maldición ahora se a convertido en el más bello de los sellos.

Don Marcelo y la señora Vanessa se casaron nuevamente y actualmente están de luna de miel. Fue muy duro para todos sobrellevar la muerte de Miguel sobre todo para ellos que no sabían que deberían sentir en una situación cómo esa. Poco a poco fueron saliendo de aquel posó en el que quedaron luego de tantas tormentas y al fin lograron mirarse a los ojos y solo observar el amor que ambos se tienen el uno por el otro.

Por otro lado nosotros la familia Durant porque si ahora soy la señora Durant esposa de Ethan desde hace un año... Amelia ya tiene casi 3 añitos y se la pasa haciendo travesuras con Ethan corriendo por todos lados... Los gemelos están en gestación... ¡Por fin Ethan y yo tendremos bebés! Tengo dos meses de embarazo y son ¡Gemelos! Una niña y un niño los abuelos están como locos y no dejan de traer regalos para ellos... Ahora vivimos en la casita frente a la playa... Si auquella que mi difunto suegro que en paz descanse le heredó a mi Ethan... La paz que se siente aquí no la cambiaría ni por una mansión que venga con Thalía incluida... Ahora se convirtió en nuestro hogar... Esa calides que recubre esta casa es tan suave y serena que provoca dormir en este bella casa todo el día.

La abuelita de Ethan logro operarse gracias a Dios... Descubrimos que estaba muy sana luego de operarse y ahora ya puede caminar por si sola... Gracias a Dios ella vive con nosotros y aunque aveces me pide que la deje ayudarme en la cocina prefiero que descanse y camine o haga sus ejercisios diarios para que se sienta bien.

— Señora Durant...¡Como está! — me grita leo mientras hace una reverencia algo tonta provocando carcajadas de Ethan y Amelia, el es quien más a sufrido de todos nosotros y le a costado más dejar ir el pasado, hay una doctora que le gusta pero él dice que siente que está traicionando a su familia y corta todos los lasos que tengan por ello. Actualmente se está encontrando el mismo y está tratando de tomar una decisión sobre que debería hacer con su vida dado que ya han pasado casi los 6 años desde que su esposa y sus bebés partieron de este mundo.

—No me digas así leo... No me gusta... Digo que me llames por mi apellido de mujer casada no me molesta— le guiño un ojo a mi marido quién está observándome los labios— pero ¿porque me dices señora? — digo mientras miró las nubes, recostada sobre la arena.

—¡Mami... Mami... ¿Pedo comel ota golleta?— me pregunta mi beba de cabello rojo y ojos azules mientras salta en el mismo sitio tratando de convencerme juntando las manos a modo de ruego.

—No mi amor... Ya te comiste cuatro y si sigues así te van a salir caries... Ya no más galletas... ¿Está bien? — me gane una mirada triste llena de decepción, aunque no me respondió nada lo cual es extraño en ella porque si algo saco de mi es que si le dicen que no querría que le diera una explicación detallada del porque no.

Ethan se sentó a mi lado, mientras pasó una mano por mi hombro para observar a Amelia y a Leo jugar en la horilla de la playa, su mano baja a mis glúteos y de manera suave... Pero electrisantemente fuerte los apreta, ganándose un brinquito de mi parte ya que eso... Pues no me lo esperaba.

— Estamos en público amor... ¿Que estás haciendo? — me preguntó algo sofocada dado que su contacto siempre logra obtener una reacción inmediata en mi cuerpo.

—Shhhh... No digas nada... Shhh— pasa su brazo a la arena... Y se va acercando a mis labios poco a poco... Lentamente. Con un movimiento rápido verifico si Amelia nos observa y logró soltar el aire contenido al ver que está haciendo un castillo de arena con leo. Mientras Ethan se acerca posa sus ojos grises en mi haciendo que todo mi cuerpo arda con una sola mirada solo el tiene esa capacidad me tiene para el completamente con solo una caricia y una mirada. De repente se detuvo y me sonrió divertido, se acercó a mi oído y me dijo.

—Lo siento... Te lo compensaré está noche... Ahora mi dama me espera— sin pensarlo dos veces tomo el paquete de galletas a mi lado y salió corriendo gritando.

—¡Corran... Corran que allí viene... Amelia corre... Jajaj aquí están las galletas corran! — corría mie tras leo y Amelia se daban cuenta y todos corrían uno detrás de el otro mientras reían a carcajadas, allí me di cuenta de porque Amelia no me preguntó exhaustivamente porque no podía comer galletas.

—Si los agarro van a comer arena— me levantó de donde estaba acostada y salgo corriendo persiguiendo a aquellos diablillos traviesos, estos al mirarme abren los ojos de par en par ya que soy buena corredora y puedo alcanzarlos fácilmente.




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