Secuestrada Para Vivir

Un Sacrificio Por Salvación Y El Pañuelo Rojo

—Teresa Valenzuela

Sur de Escocia; Centro de urgencias y emergencias del Corazon de la ciudad

Siento como si mi mundo de repente estuviera en pausa, mi esposo Felipe se fue aún después de que yo le suplicara que no lo hiciera dice que si puede hacer algo para atrapar a el hombre que me hizo tanto daño y que casi me mata lo va a hacer y lo que más me dolió fue que se despidió de mi como si nunca más nos volviéramos a encontrar de nuevo, todos hicieron lo mismo hasta el Don Marcelo le dio un bonito beso a Vanessa, luego de que el Don y yo nos sentamos afuera de el cuarto donde estaban Ethan y doña Vanessa, escuchamos toda la conversación cuando Vanessa le contó todo a Ethan, sobre su padre cuando ella se fue y porque lo hizo también habló de Don Marcelo y del miedo que le tenía a Miguel además algo que yo no sabía es que ella presenció como su hijo mataba animales inocentes por placer y quedó tan traumada que salió corriendo de todo, Don Marcelo la escuchó y puse mi mano en su hombro cuando vi que las lágrimas brotaban de sus ojos sin parar y apretaba los puños.

Alessia ahora es mi mejor amiga junto con Bianca y Vanessa, Alessia ya dio a luz pero por alguna razón no despierta el doctor dijo que está en coma y su hija tiene ojos verdes y cabello rojo igual que Vanessa, se llama Amelia espero que tanto Ethan y Alessia estén bien. Y todos los hombres y los policías que están haya afuera arriesgando sus vidas por atrapar a ese enfermo.

Mi mirada se detiene ante Vanessa ahora que ya puede caminar está más preocupada que todos ya que Ethan, Don Marcelo y Miguel van a pelear haya afuera y Dios sabrá que pase solo espero que todo salga bien y que todos regresen a salvo. Salgo de mis pensamientos y me dirijo a la unidad de cuidados intensivos de aquel inmenso hospital, allí está Alessia tiene tantos tubos que no se para que es cada uno de tantos que tiene aparte que tuvieron que hacerla una cirugía de emergencia por una hemorragia interna, decidimos no llamar a los hombres Lara decirles incluso hablamos con los policías diciéndoles que eso los distraeria de lo que estén haciendo.

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—Ethan

Sur de Escocia; Barrio de Liveria

Luego de que deje a Alessia le pedí a Bianca y a Teresa que cuidarán de ella y de la bebé por mí ya que no podía decirle a Alessia pero todos nosotros tenemos el presentimiento de que ninguno vamos a salir de aquí con vida, incluso Don Marcelo probablemente sea una muerte mutua me refiero a que nosotros le quitamos la vida a él y el a nosotros.

Anhleo con ansias estar con Amelia y Alessia aunque sea lata tocar el vintre de Alessia, hoy en la mañana nos besamos fue tanta la conexión que sentimos en un segundo que no lo soporte y me fui hacia ella, toqué su brazo con un dedo mientras mire como sus ojos brillaban, ella es la mujer más hermosa que mis ojos han visto, se la querían llevar a ella como carnada, por supuesto que me negué y accedí a ser yo la carnada ya que el me quiere a mi también y no entiendo porque ¿Será porque tengo el mismo color de cabello de mamá? No importa pero me alegra de que Alessia este a salvo. Lo único que me da valor para estar aquí es imaginarme a mi abuela en mi boda con Alessia y Amelia llevando los anillos junto con todos nuestros amigos allí y nuestros hijos.

Estoy solo en el barrio que el me indico por mensajes, todo está oscuro es algo así como un barrio sin gente pero en ruinas, ni siquiera hay suficientes árboles, obviamente la policía está allí todos encubiertos para que cuando el llegue llevarselo. Dijo que si uno de nosotros se entregaba iban a parar los asesinatos, al parecer nos quiere a todos, incluyendo a Don Marcelo porque peleó con el en lugar de ayudarlo, a Felipe porque cuando el fue por Teresa Felipe lo enfrentó y le complicó el trabaj, a mamá porque cuando la torturó ella nunca grito al parecer al cansó a tomarse un sedante de caballo antes de que comenzara y no sintió nada por eso él está tan enfadado, aún no sé por qué quiere a Bianca, pero nos quiere a todos nosotros.

«Una hora más tarde»

«Ethan se arta y se dispone a irse»

«¡Brrrring, Brrrring!»

«Es el número con el que se comunica Miguel»

—¿Por qué no estás aquí?, Acordamos que sería aquí— le dije algo molestó recordándole el trato. Ahora mismo tiene al rededor de 10 niños en ese lugar y yo voy a entregarme para que el libere a 5 de ellos.

«Se escuchan niños llorar a través del teléfono»

—¿Que estás planeando, querido hermanito?¡ Recuerdo haber dicho claramente que sin policías imbecil! — me dijo algo alterado al notar que a lo lejos habían luces como unas linternas.

—Miguel ellas son las madres de los niños que tienes y sus padres también, no son policías solo quieren estar allí para cuando sus pequeños salgan— le dije esperando y con mucho miedo a que no les hiciera daño a los niños.

—Esta bien, entra a la casa que tiene el pañuelo rojo afuera— me colgó la llamada y procedí a entrar a la casa que me había indicado, luego de que entre soltó a los primeros 5 niños con mucha facilidad y ellos llegaron a sus madres, ya sabíamos que los entregaría fácil porque el está interesado en nosotros no en ellos probablemente quiera o está planeando morir y por eso no mide las consecuencias.

Cuando entro a la casa que Miguel me indico un golpe en mi cara hace que caiga al suelo inmediatamente, cuando estoy boca abajo siento como unas esposas aprietan mis muñecas porque al parecer no son de mi talla y duelen muchísimo, el me voltea y vuelve a golpear haciendo que la sangre salga de mi boca y nariz, escucho a los demás algo alterados porque tengo en mi oído un audífono pequeñito pero que está muy bien pegado allí, y un micrófono también, todo es obra de Don Marcelo y sus contactos con la mafia rusa. Luego de que me golpeó hasta que se cansó enfrente de los niños decidí hablar con él para así decirle a Don Marcelo, Felipe, Víctor y a la policía lo que estaba allí adentro.




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