— Felipe Mansilla
Sur de Escocia; Barrio de Liveria
Siempre e admirado al señor Marcelo desde que lo conocí aquel día en que lleve en mis brazos a la mujer de mi vida que ahora es mi esposa, ya no tenía pulso y juro que sentía que algo en mi se quebraba cuando escuché que ella estaba enamorada y ambos estaban muriendo por qué ese maldito enfermo la golpeó y le hizo de todo perdió tanta sangre que los médicos decían que ella estaba luchando ferozmente por su vida, pensé que el sería el típico padre rico que viene a cerrarles la boca a las víctimas con dinero y cuando estuvo frente a mí jure que si decía algo parecido le partiría la cara y lo sacaría a patadas del hospital.
Sorprendentemente el hablo de capturarlo y eso me hizo admirarlo ya que de solo pensar que nos pasará lo mismo con lucia sentí que no podría con algo así, todo este tiempo a demostrado ser un gran hombre incluso volvió con su ex-esposa luego de que se enteró de que ella se fue por miedo, está allí para ella, la cuida la abraza y nunca la deja sola.
En estos momentos mis ganas de golpearlo están regresando y el respeto y la admiración que le tenía me las estoy metiendo en el bolsillo del pantalón.
¿Cómo puede ser que escuche como este bastardo golpea y tortura a Ethan y nos dice que nos calmemos y que aún no podemos entrar? Veo que Víctor tiene su mandíbula apretada y sus puños cerrados y se que opina lo mismo que yo, el sabe que su hija está sufriendo por qué Ethan está aquí dando su vida por todos, es más todas están sufriendo incluso se que mi amada Teresa también pero no hay otra opción las personas lo elegimos la manera en que morimos o cuando pero si debo morir para que esté enfermo se aleje de ellas y puedan vivir en paz lo haré sin dudarlo no un segundo.
Si volvemos con vida seré el hombre más feliz sabiendo que este idiota este o tras las rejas o muerto.
—¡Vamos a entrar que estamos esperando! — le grita Víctor a don Marcelo que está escuchando todo desde la radio grande que emite el sonido de todo lo que Ethan está viviendo.
«Marcelo lo mira»
—Se que ya se los dije— se para frente a Víctor visiblemente molesto— pero no es el momento de entrar y es la última vez que voy a decirlo ¡Entiendes! Yo también estoy tan furioso como tú y quiero entrar y darle hasta con los pies a Miguel pero entiende algo si entramos allí ahora todo el dolor que está sufriendo será en vano, es posible que mate a los niños y también a Ethan, ¿No ves que cuando Ethan entro el dejo salir a 5 de ellos como si nada? Eso significa que para Miguel la vida de esos niños no valen nada y cuando los mate para el será algo normal como quitar la telaraña del techo ¡Así que ya basta porque si no el siguiente torturado serás tú pero por mi, comprendes! — un silencio invadió aquel espacio en donde estábamos, las madres que estaban sin sus hijos lloraban sin parar al saber y entender que ellos estaban con un monstruo, incluso las que ya tenían a sus hijos decidieron quedarse para ayudar a taparnos para poder recuperar a los otros 5 niños.
Han pasado dos horas y ya no escuchamos los golpes ni a Ethan o Miguel, estoy empezando a pensar que Ethan no soporto tanto y ese idiota lo mato... Por favor que mis ideas no sean correctas.
Los policías por órdenes directas de si jefe ya rodearon la casa donde está Miguel espero que Ethan esté vivo porque ya sabemos que bien no está.
«Los 5 niños que estaban cautivos por Miguel salieron corriendo de la casa»
—¿Que pasa lograron escapar? ¿Donde está Ethan? — oregunte rápidamente al ver a los niños que faltaban correr hasta los policías para que luego estos los entregarán a sus madres.
—¡Es hora vamos todos! — las palabras que llevaba queriendo oír hace una eternidad al fin están saliendo de la boca de los jefes.
Nos dirigimos a entrar a la casa, por suerte estuvimos estos dos meses entrenando con los agentes de Don Marcelo y sabemos muy bien que hacer, caminamos y mientras caminamos las madres se alejaron un poco pero no se fueron dijeron que querían estar allí cuando saliera el hombre que les devolvió a sus hijos y querían ver a los ojos a quel monstruo que los tuvi cautivos tanto tiempo.
Nos adentramos en las calles solitarias de aquel barrio en ruinas, todo estaba en silencio y oscuro pero no tan oscuro para tapar la vista ya que hoy hay luna llena, entramos al lugar y lo primero que se nota es sangre y la camisa de Ethan tirada en el suelo con sangre en ella, me llene de irá pero me calme ya que en el entrenamiento me indicaron que eso nubla el juicio, entramos y por un rato no encontramos nada hasta que escuchamos a un oficial gritar, cuando corrimos Miguel lo tenía del cuello con una navaja en su cuello probablemente se descuido por la ira ya que dos de sus hijos estaban aquí desde hace una semana, Miguel me miró y una sonrisa salió de su rostro toda la policía junto con los hombres de Don Marcelo lo estaban apuntando con armas, todos los hombres estaban armados como si fueran a una 3 guerra mundial, Miguel comenzó a clavar el cuchillo en aquel hombre que empezaba a gritar de dolor.
—¡Déjalo ir, tomame a mi y déjalo a el, por favor! — le grite en desespero al mirar que había algo de sangre saliendo de su cuello, el accedió y lo soltó cuando el hombre cayó al suelo comenzó la pelea. Miguel tenía un cuchillo y como yo había bajado mi arma para convencerlo tuve que tratar de esquivar sus ataques y intentar darle un golpe tan fuerte para lograr dejarlo inconsiente, varios de sus ataques me llegaron a la piel y me cortaron profundamente, mientras peleaba con el pude ver a Ethan, estaba colgado como en el matadero con los brazos amarrados hacia arriba con cadenas, no se movía, no abría los ojos, solo había sangre por todos lados. Una impotencia total invadió mi cuerpo, la retuve en mi cuerpo haciendo que cada golpe que le diera expulsará varias tajadas de esa irá que estaba acumulando, en mi mente llegaron todos mis recuerdos cuando mi hija nació, cuando la mire y la cargué por primera vez, cuando Ethan me dio un golpe en la cabeza por responderle a Don Marcelo mal, o cuando el se comió toda mi galleta y corrí para darle una paliza mientras el lloraba de la risa, o cuando el todo sonrojado como un idiota vino a pedirme un concejo porque Alessia se le había declarado y a el también le gustaba ella, pero nunca había tenido novia ni siquiera había estado con alguien más.
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Editado: 04.10.2026