Cuando nací, no me dieron nombre.
Mis hermanos tenían nombre y función. Yo era «Niña», a secas. Y cada año, durante seis meses, el mundo florecía gracias a mí. Los otros seis, me encerraban bajo tierra.
Cuando por fin me dijeron mi nombre real, entendí por qué lo ocultaron: era una senten...
0
6
En proceso: 26 Mar
13 pág.
Sí, quiero